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29 de May de 2020

Nacional

Desaparecen los mataderos

COCLÉ. Algo peculiar y característico que tenían los pueblos del interior eran los mataderos, donde los ganaderos de la región podían s...

COCLÉ. Algo peculiar y característico que tenían los pueblos del interior eran los mataderos, donde los ganaderos de la región podían sacrificar sus reses y cerdos para la distribución de carne en los mercados locales.

En Coclé este negocio poco a poco fue desapareciendo con el cierre de la mayoría de los mataderos que terminaron por convertirse en una carga para los municipios.

En la década del 80, desapareció el matadero de Río Hato, en 2003 cerró el de El Valle de Antón, por las presiones de los nuevos residentes de estas zonas turísticas que se quejaron por los malos olores.

En Natá de Los Caballeros, cerró en 1990, igual suerte corrió el pequeño matadero de La Pintada y el de Los Canelos, en el distrito de Aguadulce.

El único matadero que tiene sus puertas abiertas  es el del distrito  de Antón. En Llano Marín, de Penonomé, existe un matadero, pero de una empresa que distribuye carnes a nivel nacional e internacional.

El matadero de Antón fue inspeccionado por el Ministerio de Salud —entidad encargada de la vigilancia de los mataderos— el cual dio algunas recomendaciones.

Francisco Navarro, director regional de Salud en Coclé, señaló que el Ministerio de Salud, realiza inspecciones permanentemente para vigilar que se cumplan las medidas sanitarias exigidas, con el fin de preservar la salud de la población.

En el matadero de Antón  se sacrifican  a diario entre cuatro y cinco reses, hay ocasiones en que no hay sacrificios, por falta de animales.

En Coclé, los propietarios de ganado pagan por sacrificar una vaca, un impuesto de cuatro dólares por degüello.

Para lograr mantener el matadero de Antón, el alcalde de la localidad, Roger Diver Ríos y el equipo de modernización del Programa de Desarrollo Municipal, trabajando para cumplir con lo establecido en el proyecto de rehabilitación y mejoras al matadero municipal respaldado por el Acuerdo No. 11 del 13 de noviembre de 2007. En él se indica cómo debe manejarse adecuadamente el matadero, las norma sanitarias que debe cumplir y cómo manejar desechos sólidos y líquidos. El proyecto busca convertir el matadero en uno de los más modernos de la provincia de Coclé, para beneficio de 14 matarifes activos, quienes han encontrado en los turistas que visitan la región, excelentes clientes para su carne.

A diferencia del matadero de Antón, el de Aguadulce parece no tener ninguna oportunidad de ser rehabilitado.

El alcalde de Aguadulce, profesor Alonso Nieto,  señaló que el municipio no cuenta con el suficiente presupuesto para una costosa rehabilitación.

El municipio lo puso en venta, sin embargo, todavía no ha encontrado comprador.

Si el matadero de Aguadulce no encuentra quien lo rehabilite, el de Antón se convertirá en el único al servicio de los ganaderos y habitantes de la región.