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16 de Jan de 2021

Nacional

Boca Chica, la perla de San Lorenzo

CHIRIQUÍ. Hace una década Boca Chica, corregimiento del distrito de San Lorenzo, era un lugar apartado y donde la mayoría de sus morado...

CHIRIQUÍ. Hace una década Boca Chica, corregimiento del distrito de San Lorenzo, era un lugar apartado y donde la mayoría de sus moradores se dedicaba a la pesca artesanal, quienes diariamente salían con sus botes a buscar alimento no sólo para sus familias sino también para la venta.

Afortunadamente en la actualidad la realidad de este pueblo es otra, ya que con la llegada de turistas extranjeros que se enamoraron del lugar, decidieron abandonar la tierra que los vio nacer para construir una nueva vida en este sitio.

Fue así como norteamericanos, europeos y hasta asiáticos han construido muchos hoteles y de esta manera explotar el potencial turístico de la región.

Un ejemplo vivo es el caso del filipino John Cruz, el tenía 10 años de dedicarse a la pesca acuática en la provincia y hace menos de un año inició un proyecto que hoy se ha convertido en el “Panamá Sport Fishing Lodge” el cual es un exclusivo Club de Pesca Deportiva donde llegan muchos extranjeros.

“Aquí no hay que ir tan lejos para atrapar un buen pez, este es uno de los mejores lugares del mundo”, señaló el empresario.

De acuerdo a Cruz, la publicidad del lugar se encuentra en internet por lo que las reservaciones también son realizadas a través de la web, para facilitar la comunicación de los turistas.

Otro lugar muy curioso es el Gone Fishing Panamá Resort, un hotel campestre que cuenta con ocho habitaciones, área de bar, restaurante y hasta un mirador, y que también cuenta con botes para que las personas puedan realizar la pesca deportiva.

Definitivamente la pesca deportiva está creciendo aún más por la riqueza acuícola del lugar donde se puede encontrar desde róbalos hasta pargos rojo, amarillo, tunas, merlines, pez vela y gallo.

Cabe resaltar, que en total son cuatro hoteles más las que se localizan en algunas islas de los alrededores, lo que daría como cifra final un aproximado de 12.

De esta manera ante el desarrollo turístico, los pescadores artesanales cada año deciden abandonar en verano sus mallas para pescar, y utilizar sus botes como transporte para trasladar a los turistas a las diferentes islas, por lo que pudimos conocer que las tarifas varían desde 4 dólares por persona hasta 30 dólares, según sea la distancia recorrida.

“Queremos que los ingresos sean equitativos porque ahora los dueños de los hoteles han comprado sus lanchas y esto va en desmedro de nuestra economía”, dijo Elvis Villalobos.