24 de Feb de 2020

Nacional

Todos quieren ir al HST

PANAMÁ. Cuando Fátima Méndez, una mujer de 22 años y habitante de Juan Díaz, iba a tener su bebé, sus familiares daban por seguro que é...

PANAMÁ. Cuando Fátima Méndez, una mujer de 22 años y habitante de Juan Díaz, iba a tener su bebé, sus familiares daban por seguro que éste nacería en el Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA), la sala de maternidad más cercana a su residencia. Todas sus vecinas han dado a luz sus hijos en esa sala, que tradicionalmente ha prestado atención a los residentes de San Miguelito.

Fátima, sin embargo, pensaba otra cosa. Había oído decir a algunas amigas que el Hospital Santo Tomás, en Calidonia, se había convertido en un centro donde médicos y enfermeras ofrecían una excelente atención y que contaba además con equipos muy modernos.

Por eso, para Fátima, la decisión no tenía duda: su primer hijo nacería en el Santo Tomás. La historia de Fátima no es única. Desde 2004, cuando se inauguró el nuevo edificio y el gobierno de entonces decidió darle un nuevo impulso al centro hospitalario, a la Sala de Maternidad llegan a diario hasta 75 mujeres que —como Fátima— quieren confiar sus hijos al Santo Tomás.

“Aunque me queda un poco lejos, preferí venir acá porque me siento segura y me atienden bien”, expresa Fátima.

DOBLE FILO

Paradójicamente, lo que debería ser motivo de satisfacción para la directiva del hospital, se ha convertido en uno de sus mayores obstáculos. A pesar de contar con excelentes instalaciones, personal médico calificado y equipos de la más alta tecnología, el Santo Tomás no está en capacidad de atender al creciente número de mujeres que, desde todos los rincones del país, aspiran a que sus hijos tengan la calidad de atención y cuidados que ofrece el centro hospitalario.

De acuerdo con Ana Basso, jefa del servicio de obstetricia, desde el mes de agosto del año pasado, se está registrando un notable incremento en los partos que se atienden en la sala de maternidad. “Aunque el promedio de partos por día es de 35, hay ocasiones que se registran 75”, asegura Basso. Debido a esta situación se han tenido que habilitar algunas salas —como la de cardiología y urología— para hacer frente a la creciente demanda.

La popularidad que, debido a su calidad, ha adquirido el hospital, llevó a que el 25 de agosto del año pasado, la institución no pudiera atender la demanda de camas y se viera en la necesidad de solicitar el traslado de 20 pacientes en ambulancia al HISMA.

La preferencia de la gente por los servicios del Santo Tomás, aunque sirve de aliciente para quienes allí laboran, se ha convertido en un arma de doble filo al incrementar los gastos de funcionamiento, lo cual ha afectado el presupuesto de inversión. “Esta situación nos ha impedido continuar invirtiendo en compra de equipos”, manifesta Basso.

Los pacientes también han sufrido las consecuencias de la buena calidad de la atención. Por el aumento en el flujo de gente que llega al hospital, los tiempos de espera se han hecho más largos, pues las instalaciones y el personal que se tenían previstos no dan abasto con el incremento en la demanda.

Una situación similar vive la Sala de Urgencias. Son cientos los afiliados a la CSS que prefieren recorrer incluso largas distancias en busca de la atención del Santo Tomás. Según Einar Cruz, director del servicio de urgencias, el 40% de los pacientes que se atienden son asegurados. “Aunque con el aumento en el número de pacientes la atención se ve más congestionada, no podemos rechazar a nadie”, afirma.

En opinión de Cruz, lo que se debe hacer es reforzar la atención en los centros de salud, policlínicas y hospitales de atención primaria para evitar que los pacientes se tengan que trasladar a otros hospitales.

El asunto ya llegó a oídos de Rosario Turner, ministra de Salud y presidenta del patronato que maneja el hospital, quien manifestó que el aumento en la demanda de los servicios de salud en el Santo Tomás ya es tema de discusión dentro del patronato.

Una de las medidas que ha anunciado Turner para contener el incremento de la demanda es pedirle a sus funcionarios un informe para determinar cuáles son las fallas de la atención primaria en algunas instalaciones de salud.

En su concepto, todos los centros hospitalarios tienen que cumplir con su trabajo para así evitar hacer traslados innecesarios que saturen el Hospital Santo Tomás (HST) y desmejoren la calidad de los servicios que presta.