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20 de Ene de 2022

Nacional

Carrera contra el tiempo

El tiempo es el peor enemigo para el director del Servicio Nacional de Migración, Clovis Sinisterra. A partir del 1 de agosto de 2009, e...

El tiempo es el peor enemigo para el director del Servicio Nacional de Migración, Clovis Sinisterra. A partir del 1 de agosto de 2009, el sistema migratorio panameño dará un giro de 180 grados. El decreto Ley N°3 del 22 de febrero de 2008, que entró en vigencia el 1 de agosto de 2008, establece que un año después de haberse implementado esta norma migratoria, todas las solicitudes presentadas ante su dependencia tienen que haber sido respondidas. Es por eso que en la pequeña oficina de Sinisterra, ubicada en un viejo edificio de la Avenida Cuba, permanece una carretilla donde reposan centenares de expedientes que tienen que estar listos para esa fecha. “Esa carretilla se ha convertido en mi mejor amiga”, señala el funcionario con voz pausada, mientras se toma un breve descanso en su infatigable oficio, para atender a La Estrella. El decreto ley incluye una nueva figura denominada “silencio administrativo”, por la cual se obliga al director de esta institución, en un término de 60 días hábiles, a decidir sobre los trámites que ingresen a su dependencia a partir del 1 de agosto de 2009. Los trámites no resueltos en ese término, se entenderán automáticamente como aprobados. Por eso, Sinisterra y su equipo trabajan sin descanso para cumplir con las nuevas disposiciones y arrancar con la nueva política migratoria, al día.

LE: ¿POR QUÉ HAY TANTOS TRÁMITES EN MIGRACIÓN?

CS: La gente se pregunta por qué demoran los trámites migratorios. Esta demora ocurre porque muchos extranjeros, al momento de presentar las solicitudes, entregan los documentos incompletos. Además, el volumen de expedientes que se tramita diariamente es muy alto. De la gran cantidad de solicitudes, sólo se aprueba un tercio de las presentadas. También hay que analizar un fenómeno. Los extranjeros están viendo a PANAMÁ. como el país del futuro. Las cifras oficiales revelan que durante los últimos cinco años (2004-2008) se ha registrado un significativo aumento de turistas e inversionistas en Panamá. En 2007 ingresaron a Panamá más de 3 millones 800 mil personas. Aunque todavía no tenemos las cifras del 2008, creo que hubo un incremento del 16 % en comparación con 2007, o sea más de 4 millones de personas ingresaron al país el año pasado. Esto quiere decir que el volumen ha venido incrementándose del 2004 al 2007 en un 53 %, y a todos los hemos tenido que atender sin que el personal disponible para hacerlo aumente en una proporción similar.

LE: ¿CÓMO OPERAN LOS CONTROLES MIGRATORIOS?

CS: Migración no es un ente investigativo. Nosotros trabajamos complementariamente con los aparatos de seguridad del Estado, entre ellos la DIJ, Policía Nacional, el Tribunal Electoral y el Consejo de Seguridad. Si nosotros no tenemos el dominio de la información estamos ciegos, por eso trabajamos en conjunto con otras instituciones. A nosotros nos falta ensamblar nuestra propia tecnología. Ya tenemos equipos valorados en más de un millón de dólares que servirán para mantener los controles migratorios. Lo mejor que podemos hacer es tratar de perfeccionar los sistemas de seguridad. Nos falta el acondicionamiento del edificio. La aplicación ya se está procesando. El programa debe contar con tres anillos de seguridad informática. Un anillo orientado para la tramitación, el otro a lo que se llama “migración invisible” y el tercero al trámite de cancillería. Con la “migración invisible” queremos llegar a un nivel en que, cuando la persona que va a viajar llegue al punto de migración, presente el pasaporte y automáticamente el sistema busque, en todas las conexiones que hay, si presenta alguna irregularidad y se la señale al personal de migración. Ahora, hay que recordar que los funcionarios de Migración no actúan solos. En las acciones de control participan miembros de la Policía Nacional, Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Salud.

LE: ¿LA ENTREGA DE VISAS ESTÁ ESTANCADAS?

CS: La estructura con la que contamos ahora mismo, comparada con el volumen de tránsito y documentación que tenemos, es insuficiente. No damos abasto para andar a la velocidad que se requiere. No es lo mismo andar por la Vía España que por un corredor. La documentación tiene que pasar por una serie de evaluaciones migratorias y revisar ese proceso toma tiempo porque hay acuerdos y requisitos que cumplir. Las visas se están entregando en la medida en que el solicitante cumpla con todos los requisitos. Nuestra responsabilidad como institución es ante nacionales y extranjeros. Nosotros tenemos que velar porque los extranjeros estén debidamente registrados e identificados. También porque a los nacionales se les respete el espacio laboral.

LE: ¿CÓMO OPERA LA POLÍTICA MIGRATORIA EN PANAMÁ?

CS: El nuevo decreto ley establece un nuevo sistema migratorio. Existe el Consejo Consultivo de Migración, encabezado por el ministro de Gobierno y Justicia y compuesto por el Consejo de Gabinete. Ellos diseñan la política migratoria. En tiempos anteriores el director de esta institución iba creando esta política con una figura llamada “discrecionalidad”. El Consejo Consultivo es el facultado para diseñar y proponer políticas migratorias que tienen que ser avaladas por el Consejo de Gabinete y el presidente de la República. Mientras, el Servicio Nacional de Migración está concentrado en las funciones de trámites, operatividad y funciones administrativas de la gestión. Yo no tengo que manejar la política, sino cumplirla. La figura de la operatividad o las acciones de campo no estaba contemplada como marco legal. En la nueva ley si se contempla.

LE: ¿CÓMO SE DETECTA A UN SICARIO?

CS: Las técnicas de los sicarios en moto vienen de Colombia y Venezuela. Pero los sicarios no se registran. Ellos tienen sus técnicas y las aplican con el fin de evitar ser detectados. Usan tecnología cada vez más compleja. Lo que tenemos que hacer es ponernos al nivel de ellos. “Los Linces” (policías motorizados) nacieron primero en Panamá. Nosotros los creamos para evitar los asaltos bancarios y los delitos de alto perfil. Pero hoy, los estamentos de seguridad tienen que alcanzar tal nivel de tecnología, de integración a los sistemas de información, que seamos capaces de detectar y enfrentar a los mafiosos que ingresan al país. Ese es el reto.