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15 de Jan de 2021

Nacional

Troitiño ya tiene una decisión

PANAMÁ. La magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Esmeralda de Troitiño, argumentó que el expediente de la investigación por el ca...

PANAMÁ. La magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Esmeralda de Troitiño, argumentó que el expediente de la investigación por el caso del envenenamiento masivo con dietilenglicol y que consta de 214 tomos, ya ha sido evaluado y tiene una decisión, pero no de fondo.

Troitiño indicó que del análisis que ha realizado ya tiene preparada una decisión del caso, aunque no adelantó cuando podría conocerse.

La magistrada en respuesta a las afirmaciones de los familiares y afectados por el dietilenglicol, de que ella tiene el expediente archivado, dijo que no tiene el expediente archivado en su despacho y que el Ministerio Público y el Instituto de Medicina Legal que tienen la responsabilidad de la investigación, tienen que seguir investigando. Agregó que hablará con la procuradora de la Nación, pues “no hay porqué suspender las investigaciones”, como aducen los afectados.

PROTESTA

Dos ataúdes y trece cruces sostenidas por familiares y afectados por el envenenamiento masivo, entonando cantos religiosos dieron la bienvenida ayer, a los funcionarios de la Corte. La razón de esta acción era exigir que Troitiño de una vez por todas envíe el expediente de la investigación al Ministerio Público.

Gabriel Pascual, vocero del Comité de Familiares por el Derecho a la Salud y la Vida, sostiene que llevan más de ocho meses que el expediente duerme en el escritorio de Troitiño, mientras más panameños siguen muriendo sin ser reconocidos y atendidos debidamente en los hospitales del país. Pascual reiteró que Troitiño no tiene el interés de llevar adelante la investigación, alargando el “viacrusis” de los afectados por el envenenamiento masivo y sus familiares.

Según Pascual, los dos ataúdes que fueron colocados en las escalinatas de la Corte, las cruces y pancartas, simbolizan la desesperación de los afectados y sus familiares.

Rudesinda Delgado, víctima del envenenamiento masivo, es una prueba de ese sentimiento, pues a pesar de estar enferma no se quiso quedar en su casa y participó en la particular protesta. Pero pese a todo el empeño que puso para estar allí, la enfermedad no le dio tregua.

Tuvo que ser llevada en una ambulancia del 9-1-1 que estaba en las inmediaciones de la Corte, pues tenía la presión alta. Una de las tantas enfermedades que la aquejan.