26 de Oct de 2021

Nacional

Tradiciones de Semana Santa

CHIRIQUÍ. Alanje es uno de los distritos que guardan ricas y tradicionales costumbres de los pueblos, que pese al pasar de los tiempos n...

CHIRIQUÍ. Alanje es uno de los distritos que guardan ricas y tradicionales costumbres de los pueblos, que pese al pasar de los tiempos no se pierden.

Desde hace más de 30 años muchas familias se dedican a la preparación de toda una variedad de dulces de papaya, panecitos, galletas de dulces de guineo, cocadas, corozos enmielados, huevitos faldiqueros, suspiros, entre otros, que el público busca durante todo el año, no sólo en Semana Santa.

Algunos siguen las tradiciones de sus familias que años atrás se dedicaban a esta actividad en donde lograban buenos ingresos para sus hogares.

Nidia Eneida Aparicio, cuenta que ella heredó de su familia la costumbre de hacer panecitos y toda clase de dulces para esta época, ya que la gente viene de todas partes para adquirirlos.

LEYENDAS

La celebración de la Semana Santa está ligada a las costumbres, tradiciones y leyendas de los pueblos, sin embargo, con el correr del tiempo éstas se han ido perdiendo. Esa es la opinión de Jaime Watson, residente de Barrio Bolívar, quien es reconocido por su dominio de la historia del distrito de David. Se está perdiendo el fervor religioso, comenta.

Recuerda que anteriormente se “guardaba” o se abstenían de comer carne desde el inicio de la Cuaresma, especialmente los días martes y viernes. Para esos días sólo procuraban comer pescado, indica.

Recuerda que en el pasado no se cocinaba desde el Jueves Santo. Por ello, las familias preparaban previamente refrescos de maíz, panecitos, bollos, dulces y conservas. Eran tres días en que guardaban esta costumbre, sostiene.

Señala que las tradiciones han ido decayendo en Barrio Bolívar, salvo la procesión, que siempre aglutina una gran cantidad de devotos.

Atribuye esta realidad, a la romería al distrito de Alanje los Jueves Santos, que ha venido ganando muchos devotos, aunque advierte que otros toman este recorrido como un mero paseo, más que por la fe.

“Antes sobraban las personas para cargar los santos en las procesiones, pero en la actualidad hay que rogar para que participen”, manifiesta.

Señala que para estas celebraciones religiosas también las personas acostumbraban a arreglar sus residencias con una planta llamada “caracucho”, además de pencas. Hoy, estas prácticas ya no se realizan, añade.