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08 de Mar de 2021

Nacional

Cómo se hipotecó un país

PANAMÁ. El 2 de agosto de 1994 el presidente Guillermo Endara ordenó la suspensión de un acto público pactado para el 18 de ese mismo me...

PANAMÁ. El 2 de agosto de 1994 el presidente Guillermo Endara ordenó la suspensión de un acto público pactado para el 18 de ese mismo mes para la construcción del Corredor Norte a un costo de 25 millones de dólares. Entonces habían unas 20 empresas interesadas en participar de este acto público, según consta en archivos.

Endara, a través de un comunicado oficial del Ministerio de Obras Públicas, argumentó que se eliminaba este proyecto de su agónica agenda de gobierno por tratarse de una obra de gran envergadura que no podía ser tratado culminando su gestión.

NUEVAS AUTORIDADES

Por esos días, Ernesto Pérez Balladares, el presidente electo, sorteaba nombres para la conformación de su equipo de ministros y de esta forma iniciar las tareas de transición.

Antes de iniciar un viaje de “vacaciones” tras la conclusión de los comicios electorales en los que derrotó a doña Mireya Moscoso, “El Toro” designó a Raúl Arango en la Presidencia; Raúl Montenegro en Gobierno y Justicia; Gabriel Lewis Galindo (q.e.p.d.) en la Cancillería; Olmedo Miranda en Hacienda; Guillermo Chapman en Planificación; Aida de Rivera en Salud; en Obras Públicas a Luis Blanco; Carlos Sousa Lennox en Desarrollo Agropecuario; Nitzia de Villarreal en Comercio; Pablo Thalassinos en Educación; a Francisco Sánchez Cárdenas en Vivienda y a Mitchel Doens en Trabajo. A los ministros de Estado se le sumaban en el Gabinete los dos vicepresidentes, Tomás Gabriel Altamirano Duque y Felipe Virzi.

También estaba la figura del contralor Luis Benjamín Rosas, quien ocupó el cargo hasta diciembre de 1994.

Una de las principales propuestas del nuevo gobierno estaba en el desarrollo de la infraestructura pública de un país con una mora importante tras la invasión estadounidense de 1989.

EL PADRE DE LA CRIATURA

Para ello, se puso en manos de Blanco, un metódico y callado ingeniero al que se le asignaba el logro de construir en el antiguo Instituto Nacional de Telecomunicaciones (INTEL) “a la empresa modelo” en los años 80, la responsabilidad de revivir el llamado proyecto “Estampa”, mediante la figura de la “concesión administrativa” aprobada por la administración Endara.

En noviembre de 1994 y bajo la condición de “utilidad pública” este Gabinete aprobó el proyecto e inició el camino para encontrar a los consorcios con la solvencia financiera y la experiencia suficiente para desarrollar estos proyectos que tenían varios años de estar en maquetas.

Por aquellos días uno de los antecesores de Blanco, el arnulfista Alfredo Arias —desde el pleno legislativo—, denunció que “hay alguien interesado en favorecer a compañías transnacionales”.

En medio de estas críticas sobresale el nombre de la empresa mexicana Proyectos y Construcciones, S.A., cuyos representantes se reúnen con Felipe Virzi y Luis Blanco por gestiones del entonces embajador mexicano José Ignacio González Pita.

José Antonio Domínguez Álvarez, el último jefe del MOP en el Gobierno de Endara, piensa hoy —16 años después— que fue un error de parte del desaparecido presidente el no haber licitado el proyecto del Corredor Norte y dejar en manos de figuras del PRD la decisión final respecto al tema del Corredor Norte.

A su juicio, y sin contar con pruebas, cree que hubo “chanchullo” en la adjudicación final a PYCSA.