17 de Oct de 2021

Nacional

Río: ¿una calamidad previsible?

RÍO DE JANEIRO. Las autoridades de la ciudad de Niterói, en Río de Janeiro, Brasil decretaron el Estado de Calamidad Pública, tras la pr...

RÍO DE JANEIRO. Las autoridades de la ciudad de Niterói, en Río de Janeiro, Brasil decretaron el Estado de Calamidad Pública, tras la profundización de la crisis surgida por los deslaves de las últimas horas.

Se teme que alrededor de 200 personas hayan quedado sepultadas por un deslizamiento de tierra ocurrido el jueves en la zona del Morro de Bumba en Niterói.

El problema llega al punto de que no hay aún un censo oficial de los desaparecidos y las casas afectada, pues en en la zona no existen registros oficiales.

Las autoridades basan sus cálculos en las informaciones de los vecinos.

Al atardecer del jueves se informó de otro deslizamiento de tierra en Niterói que habría enterrado tres casas, aunque sin dejar víctimas.

AYUDA DE EMERGENCIA

De acuerdo con el último boletín del cuerpo de bomberos, el número de muertos confirmados por las lluvias de los últimos dos días en todo el estado de Río de Janeiro llegó a 175 personas. De ellos, 100 murieron en Niterói, 55 en Río y 20 en otros municipios.

Las autoridades federales brasileñas anunciaron ayuda de emergencia para atender a los damnificados, incluyendo la entrega de 75.000 kits de emergencia.

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva también informó que ha liberado 200 millones de reales (unos 112 millones de dólares) para atender la situación. Defensa Civil afirma que al menos 14.000 personas fueron desalojadas de zonas de alto peligro en Río.

IMPACIENCIA

En una publicación de la BBC el corresponsal, Paulo Cabral, informó que en algunos barrios la impaciencia de los residentes aumenta en la medida que hay más riesgo a nuevos deslaves.

“Aún cuando los bomberos están trabajando, las personas se impacientan e intentan ayudar a cavar con las herramientas que encuentran o con las manos”, agregó Cabral.

Según el Cuerpo de Bomberos, la prioridad en este momento es el rescate de las víctimas. Aunque las lluvias han disminuido, todavía sigue cayendo agua de manera intermitente algunas zonas de Río y municipios vecinos.

Mientras en Brasil los medios informaron de un elemento que podría cambiar sustancialmente el escenario, aunque no para mejorarlo. Existen informes de que el derrumbe de Morro do Bumba fue la crónica de una tragedia anunciada.

¿PRECAVIDOS?

Las autoridades municipales de Niterói, en el estado brasileño de Río de Janeiro, habían sido alertadas por al menos dos estudios de la Universidad Federal Fluminense (UFF) sobre el riesgo que presentaba la ocupación irregular en la favela Morro do Bumba, pero no tomaron ninguna medida concreta a partir de las recomendaciones presentadas.

Regina Bienenstein, coordinadora del Núcleo de Estudios y Proyectos Habitacionales y Urbanos de la UFF, es autora de uno de esos estudios.

En un trabajo encargado por la gestión anterior del ayuntamiento de Niteroi, la especialista visitó la zona en marzo de 2004.

Ya se habían registrado desmoronamientos y el municipio, que sabía de la ocupación ilegal de un ex basural, quería tener un diagnóstico claro del problema y definir qué proyectos debían poner en marcha en ese área.

“La situación de riesgo era clara. Parte de los 400 habitantes vivían sobre un ex vertedero de basura. Las autoridades lo sabían”, dijo Bienenstein en una nota publicada por la BBC Mundo.Com

SIN RESPUESTAS

El estudio de 2004 recomendaba una serie de medidas, entre ellas el traslado de las familias que ocupaban el ex basural hacia un área adyacente que no tenía riesgo de deslizamientos.

“Era posible acomodarlos dentro del mismo asentamiento. Mi proyecto no tuvo respuesta. Hubo elecciones, cambiaron las autoridades de los organismos y el tema quedó olvidado”.

En declaraciones a la prensa, el actual alcalde de Niteroi admitió saber que había una comunidad construida encima del basural, pero dijo que no estaba al tanto del riesgo.

Además del estudio coordinado por Regina Bienenstein, otro de 2004 realizado por el Instituto de Geociencia de la UFF constató que el Morro do Bumba era una zona de alto peligro. La profesora mostró fotos de casas de la favela construidas sobre el ex vertedero, en las que se ve correr líquido originado por la descomposición de residuos orgánicos por entre las construcciones.

Según Bienenstein, la tragedia en el Morro do Bumba “es el resultado de un proceso de urbanización predatorio que no considera a toda su población como parte de la ciudad”.

La prioridad ahora, según la urbanista, será que los municipios incluyan en los planes habitacionales —que deben presentar antes de diciembre de este año al Ministerio de las Ciudades — análisis e iniciativas concretas para lidiar con el problema.

“Los programas tendrán que identificar áreas vacías en las ciudades, inmuebles vacíos que puedan servir de opción para la relocalización”.

“Muchos terminan comprando propiedades en áreas que también presentan riesgos, para seguir cerca del trabajo”, dijo la especialista en arquitectura y urbanismo.

OTRAS ÁREAS

Además de esos dos estudios sobre el Morro do Bumba, la UFF presentó al ayuntamiento de Niteroi, en 2007, un plan detallado sobre cómo resolver el problema en 142 áreas de riesgo del municipio.

Según el profesor del Departamento de Ingeniería Civil de la UFF y coordinador de la investigación, Elson Antônio Nascimento, el plan —financiado por el Ministerio de las Ciudades— nunca fue más allá del papel.

“El ayuntamiento siempre convoca a la universidad para discutir la implementación de esos proyectos, pero eso no pasa del discurso. El gobierno federal podría exigir esa implementación como contrapartida a la transferencia de recursos”, dijo Nascimento.

Nascimento visitó la favela Morro do Bumba hace ocho años para investigar un deslizamiento. “La presencia de gas metano, originado por la descomposición de materia orgánica, era el principal riesgo” en aquel entonces.