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06 de Jun de 2020

Nacional

Moscoso aprueba reformas electorales

Quien fuera elegida como la primera presidenta mujer en la República de Panamá, la panameñista Mireya Moscoso, se mostró hoy a favor de ...

Quien fuera elegida como la primera presidenta mujer en la República de Panamá, la panameñista Mireya Moscoso, se mostró hoy a favor de las reformas al Código Electoral que se discuten en la Asamblea Nacional de Diputados.

Entre los dos temas más relevantes que se discuten está la posibilidad de establecer límites financieros para todos los aspirantes a puestos de elección popular, así como la obligación de cada uno de estos candidatos de publicar su lista de donantes. Esto último es a juicio de Moscoso una medida correcta, aunque aceptó que quizá quienes donan prefieran que sus nombres no se den a conocer, porque quedaría en evidencia para el país que suelen donar a los candidatos de oposición y al de Gobierno.

Si bien podría pensarse que de conocerse los nombres de los donantes se podría dar “un pase de factura” por parte de quien resulte ganador, Moscoso no cree que el candidato que gane busque un revanchismo contra quienes no le donaron, por el contrario “él será el presidente de todos los panameños y no se debe poner en la mezquindad de que al otro le dieron y a mí no me dieron, y por eso yo te voy a fregar a tí. Debe gobernar para todos por igual”, sustentó. Además recordó que históricamente los donantes en este país dan a los dos bandos.

Conversando vía telefónica a una estación de radio, Moscoso afirmó que cuando se es presidente de una nación “se tienen muchos amigos entre comillas, porque son amigos de paso, que uno sabe que llegaron en el momento oportuno, en el momento de gloria, pero que cuando se sale de la Presidencia esos amigos no existen y uno se queda con muy pocos amigos”.

También se refirió a los momentos en los cuales toca tomar decisiones difíciles, esas decisiones que quizá a muchos no satisfagan pero que en determinados momentos hay que afrontar. Es allí, dijo Moscoso, cuando el trabajo en equipo es vital, porque si bien el mandatario tiene la última palabra los consejos y los análisis con los ministros de Estado y con los asesores son de mucha importancia para decidir lo que más conviene al país, “porque uno no debe gobernar para uno, sino para los más de 3 millones de panameños”.

Aunque los presidentes no tienen tiempo para salir a las calles y conocer la realidad del país directamente desde la voz de quienes sufren los mayores problemas, los ministros y asesores son los llamados a decirle lo que ocurre en el país. “Cuando se me decía esta es la realidad, yo salía a ver esa realidad, salía a verlo con mis propios ojos, porque es bonito que te digan que todo va muy bien, pero uno sabe que cuando sale la realidad es otra y que lo que te dicen no es cierto. A mí se me criticó mucho porque los viernes, sábados y domingos me mantenía fuera de Palacio escuchando las preocupaciones del pueblo y tratando de llevar una solución inmediata a esas comunidades. Y es que no siempre se puede estar en aire acondicionado; hay que escuchar a quienes lo llevaron a uno a esa posición”.

Por último dijo no extrañar gran cosa de su paso por el Palacio de las Garzas, y confirmando que ahora está en Boquete dedicada a su finca y a sus cosas personales.