Temas Especiales

02 de Jun de 2020

Nacional

Panameños confían ‘poco’ en la Policía

PANAMÁ. La Policía Nacional de Panamá tiene por lema: ‘Proteger y Servir’. Paradójicamente el 40% de los panameños confía poco en la lab...

PANAMÁ. La Policía Nacional de Panamá tiene por lema: ‘Proteger y Servir’. Paradójicamente el 40% de los panameños confía poco en la labor policial; el 18%, no confía nada. Otro 33% percibe que los agentes del orden público están involucrados en la delincuencia. Además, el 15% afirma que la Policía no protege.

Las cifras se desprenden del último informe sobre Desarrollo Humano para América Central (2009-2010) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La desconfianza que persiste en los panameños, hacia la institución policial, es vista con preocupación por representantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que en su último informe, presentado la semana pasada, expresan: ‘La calidad del sistema disciplinario de una fuerza policial será un elemento de primer orden para erradicar la impunidad e incrementar el grado de confianza que la población tenga en el Estado como depositario de la fuerza pública, ya que podrá percibir que su actuación será transparente, reglada y no discrecional’.

DESCONFIANZA EN AUMENTO

La percepción que dejaron sentir representantes de organismos internacionales que visitaron el país coincidencialmente en el contexto de la sanción de la llamada Ley 30, es que la misma puede producir más desconfianza hacia la institución policial.

‘Es la población la que va a sentir más temor hacia la fuerza pública’, afirmó Carmen Rosa Villa, representante regional de la Oficina del Alto Comisionado para Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

Villa se preguntó sobre ‘quién le dice a su niño: cuando te pierdas acércate a un policía’.

La comisionada también sentenció: ‘Es necesario ver como se contradice lo que se está aprobando -Ley 30- con lo que Panamá es signataria de acuerdos internacionales sobre derechos humanos’.

La polémica legislación otorga privilegios a los uniformados cuando cometan faltas en ejercicio de sus funciones: No podrán ser suspendidos del cargo, no serán detenidos preventivamente hasta que finalice el proceso y sean condenados. Mientras que en las cárceles panameñas más de la mitad de los reos esperan su derecho a una condena.

En desacuerdo con los privilegios se manifestó el vicepresidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), Pablo Sérgio Pinheiro: ‘Los policías no pueden ser tratados como una casta blanca para que hagan lo que quieran. Entregarles más poder no sirve de solución a la inseguridad’.

Pero, la ministra de Gobierno Roxana Méndez, justificó las medidas: ‘Se está tratando de fortalecer la institución. Se le quitó toda la fuerza cuando se desmilitarizó. Se pretende devolverle el respeto’.

El sociólogo panameño Gilberto Toro consideró: ‘La Policía tiene su fuerza. El peligro es que se le mande el mensaje a la sociedad de que tener uniforme es sinónimo de impunidad’.