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26 de Feb de 2021

Nacional

La defensa en la frontera y la contradicción oficial

PANAMÁ. Lo que a vuelo de pájaro pareciera ser un juego semántico, para las nuevas autoridades colombianas se traduce en una colaboració...

PANAMÁ. Lo que a vuelo de pájaro pareciera ser un juego semántico, para las nuevas autoridades colombianas se traduce en una colaboración efectiva en el combate contra el narcotráfico y el movimiento ilegal en la selva darienita por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En las últimas dos semanas, el cordón fronterizo colombo-panameño y la supuesta cooperación de Panamá en el decomiso de toneladas de cocaína y en la captura, y hasta la baja de líderes de la guerrilla, han sido fuente permanente de grandes titulares en ambos lados de la frontera.

En las dos direcciones territoriales se hace alarde de la efectividad de los operativos de las fuerzas armadas al asestar ‘duros golpes’ a los que propician las actividades ilícitas en esta zona boscosa.

Por ejemplo, el pasado martes 5 de octubre, el Gobierno de Colombia a través de su ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, agradeció a las autoridades panameñas por ‘asegurar su territorio’ fronterizo durante el bombardeo a un campamento de las FARC en el que murieron al menos cinco rebeldes, entre ellos, al parecer, un importante jefe guerrillero.

El funcionario dijo aquel día en Caracol Radio que los bombardeos se registraron a unos 700 metros de la línea fronteriza con Panamá en operaciones que contaron con labores de inteligencia de la Policía.

Rivera indicaba entonces que el ‘simple hecho’ de blindar la frontera permite que en Colombia se puedan realizar operaciones ‘altamente eficaces’ como la realizada en la madrugada del lunes (4 de octubre) contra el frente 57 de las FARC.

¿CUÁL ES LA VERDAD?

Mientras que todo esto ocurría, el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, reiteraba que el Gobierno de Panamá ‘no tenía conocimiento alguno’ sobre esta operación. No solamente aclaraba esta información, fue un poco más allá: dijo desconocer por qué su colega colombiano agradecía a Panamá por su cooperación. También puntualizaba que para estos bombardeos no se requiere comunicación, información ni solicitud de permiso previo, ya que cada país es soberano y sus fuerzas armadas pueden desplegar sus operativos cuando así lo estimen.

En Colombia, no obstante, reiteran que sin el apoyo del Servicio Nacional de Frontera (Senafront) de Panamá los ataques a los campamentos de las FARC no hubieran tenido éxito.

El fiscal colombiano Antidrogas hace poco reiteraba en el diario El Panamá América que las últimas operaciones contra el Frente 57 de las FARC se realizaron con la cooperación de información de las autoridades panameñas. Y es que en ese bombardeo cayó abatido Jorge Posada Medina, alias ‘Ignacio’ o ‘Pipón’, uno de los cabecillas de las FARC. El sujeto tenía vínculos con una red narcotraficante ‘que envió desde la región del Darién más de 36 toneladas de cocaína a Centroamérica y Estados Unidos’.

De acuerdo a la prensa colombiana, Posada Medina fue acusado de sembrar minas antipersonales que hirieron a los efectivos de Senafront, Aristides Guevara y Alexander Pérez, ‘por lo que autoridades de ese país (panameñas) ofrecían una recompensa por su detención’.