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27 de Nov de 2020

Nacional

Programas sociales reducirán beneficiados

PANAMÁ. Familias que viven en pobreza y pobreza extrema que no hayan utilizado bien los recursos económicos entregados por el Estado par...

PANAMÁ. Familias que viven en pobreza y pobreza extrema que no hayan utilizado bien los recursos económicos entregados por el Estado para sobrellevar la pesada carga de la desigualdad social pronto dejarán de formar parte de la planilla gubernamental.

Y es que las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social, administrador de los Programas Red de Oportunidades y 100 para los 70, se preparan para inician una jornada de actualización de datos y censo para la depuración de la planilla. En ambos casos se espera en 2011 sacar a cerca de 10 mil beneficiarios en todo el país.

La idea es llegar a más familias que realmente merecen estos beneficios y eliminar a los llamados ‘juega vivo’ que de manera inescrupulosa se aprovechan de la situación para sacar provecho económico.

Hay quienes califican la medida como buena al señalar que los recursos del Estado deben estar enfocados en objetivos específicos que mejoran la calidad de vida de las personas.

Raúl Leis es sociólogo y está claro en que el apoyo económico inmediato le permite a las familias enfrentar sus necesidades básicas por un tiempo definido. No obstante, cree que al gobierno le hace falta desarrollar políticas sociales para que las personas aprendan a ser autosostenibles con los subsidios que reciben. ¿Qué es mejor, darle pescado todo el tiempo a la gente o enseñarle a pescar?, cuestionó Leis.

RED DE OPORTUNIDADES

Desde que en 2005 el programa fue creado por la administración de Martín Torrijos, no se dio seguimiento a las familias beneficiarias para conocer si en el tiempo que recibió el subsidio (50 dólares mensuales) aprendió a ser autosostenible, tal como lo establece la propia ley que creó la asistencia social.

A raíz de esto, Jorge Torregrosa, director del programa, anunció que se preparan para aplicar el censo de vulnerabilidad y conocer quiénes lograron salir del ciclo de la pobreza aplicando técnicas que les permitan ser autosostenibles. ‘El programa establece 18 pagos solamente en los que la familia debió aprender a sobresalir sin necesidad de que continúe recibiendo el pago, no es permanente’, mencionó Torregrosa.

Se cree que la medida le permitirá a las autoridades sacar a unas mil 500 personas del sistema y darle paso a otras 3 mil nuevas que requieren de la asistencia.

En la actualidad, 75 mil 200 familias de escasos recursos en todo el país son merecedoras del subsidio sin ningún tipo de seguimiento, salvo el de su corresponsabilidad, como acudir mensualmente a las citas médicas y que los niños asistan a las escuelas. Todas estas corresponsabilidades serán consideradas para definir si la familia merece o no continuar con el beneficio.

100 A LOS 70

Desde que se aprobó la Ley 86 el 18 de noviembre 2010, que modifica la ley 44 del Programa 100 a los 70, el objetivo era claro. Aumentar los requisitos básicos para que las personas inescrupulosas no utilizaran el recurso sin merecerlo.

Cuando se creó el programa en 2009, tres eran los requisitos básicos para inscribirse. Con la nueva reglamentación, se aumentó a cinco y entre los indispensables está que la persona viva en pobreza o pobreza extrema. Con esto se reduciría drásticamente la cifra.

Leopolda Ojo es beneficiaria de este programa. Ella vive en Penonomé y dice que gracias a ese apoyo mensual puede acudir a sus citas sin que represente una carga para sus hijos.

Jessica Pérez, directora del programa, dijo que a partir de este año no todos los adultos mayores de 70 años podrán inscribirse si antes no se comprueba su vulnerabilidad económica. Hasta diciembre de 2010, la cifra se mantuvo en 85 mil. De ese total, las autoridades esperan sacar a unos 7 mil que no merecen el beneficio luego de un análisis de depuración en el programa. ‘Estamos en un proceso de actualización de datos junto a la Contraloría de la República para determinar quién seguirá en el programa’.

La funcionaria explicó que la idea es que las personas tomen conciencia y se acerquen a renunciar para trasladarlo a otra persona que lo merezca. Anualmente se destinan $150 millones al programa 100 a los 70.