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26 de Feb de 2021

Nacional

La carretera más cara del país sigue siendo polémica

PANAMÁ. Ayer, repentinamente y sin explicación, una gira de inspección de los trabajos de la ampliación de la autopista Arraiján - La Ch...

PANAMÁ. Ayer, repentinamente y sin explicación, una gira de inspección de los trabajos de la ampliación de la autopista Arraiján - La Chorrera a la que también asistirían los medios fue suspendida. Sin más ni más, la jornada, que estaría encabezada por el presidente Ricardo Martinelli y el ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, quedó pospuesta.

Esta semana, surgieron una lluvia de interrogantes —que rayan en la suspicacia— sobre la construcción de este proyecto de alto costo para el Estado.

Todas las explicaciones que ha dado el ministro Suárez sobre el costo de la ampliación no han sido suficientes para convencer a quienes piensan que el valor de la obra está por encima de los registros de construcción de calles y carreteras en Panamá.

El ex diputado del Partido Revolucionario Democrático Pedro Miguel González es uno de ellos. Solicita que el titular del MOP explique las razones de lo que él considera sobrecostos en la ampliación de la autopista de 20 kilómetros por 152.6 millones de dólares.

González puso como ejemplo la reciente ampliación de la carretera Panamericana —entre Arraiján y La Chorrera— a un costo de 75 millones de dólares en un tramo de 25 kilómetros. ‘Ese proyecto contempla las mismas características, es más larga, es de concreto y cómo es posible que es más barata’, cuestiona.

Está convencido de que en la construcción del proyecto existe un ‘negociado’ en el cual no descarta que esté involucrado el propio presidente de la República. ‘¿Cómo es posible que otros proyectos, como la segunda fase de la Cinta Costera y las recientes licitaciones del proyecto de construcción de puentes en la ciudad se caractericen por los elevados costos que son adjudicados?’, se pregunta el ex diputado perredista.

Frente a esto, el jefe del MOP ha dicho en reiteradas ocasiones (y tras de una serie de reportajes publicados por La Estrella en agosto pasado sobre el valor de la obra) que se trata de una inversión con novedades en la estructura, ‘una reparación integral’.

‘Es una obra a seis carriles, completamente nueva, con muros New Jersey, construcción de pasos y puentes vehiculares y soterramiento de cables, entre otras cosas’, explica Suárez. Según dice, prefiere pagar más por mejor calidad que malgastar el dinero en inversiones superficiales. ‘Lo barato sale caro’, dijo Suárez a La Estrella en agosto pasado.

Pero estas explicaciones no son suficientes para González, quien considera que la Contraloría General de la República y la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos se deben pronunciar y realizar inspecciones que garanticen el cumplimiento del contrato.

El ex ministro de Obras Públicas Benjamín Colamarco prefiere no opinar sobre la nueva autopista, aunque reitera que el proyecto de la Panamericana, que tiene una distancia de 25 kilómetros de carretera nueva, con 20 pasos elevados peatonales, ocho puentes sobre ríos y un intercambiado a la salida de la autopista en La Chorrera fue una inversión de $75 millones.

En la nueva vía no se aplicará rodadura de concreto. Los tres carriles a cada lado estarán cubiertos por capas asfálticas con la base del concreto demolido.

Los representantes de la constructora Transcaribe Trading, S. A. explican que se trata de un nuevo sistema de construcción de carreteras que se aplica en los Estados Unidos y Europa.

José Borrero, director del proyecto por parte de la empresa, dijo a La Estrella que hasta la fecha no se ha indemnizado a nadie porque no existe afectación en la servidumbre. Informó, además, que la construcción avanza a un 30% y la demolición de la carpeta de concreto está en un 60%. Por lo pronto sólo se han colocado una de las cuatro capas de asfalto que se aplicarán a los 20 kilómetros del tramo, según el contrato.

La orden de proceder la dio el presidente Martinelli el 7 de octubre de 2010, después de cuatro meses de haber iniciado los trabajos.

No obstante, los trabajos en la carretera más cara de Panamá son inspeccionados periódicamente por la Contraloría, según la contralora Gioconda de Bianchini.