28 de Feb de 2020

Nacional

La tabla de salvación para Los Valles de Cañazas

VERAGUAS. A 53 kilómetros de la ciudad de Santiago se encuentra la comunidad de Los Valles, ubicada en el distrito de Cañazas, provincia...

VERAGUAS. A 53 kilómetros de la ciudad de Santiago se encuentra la comunidad de Los Valles, ubicada en el distrito de Cañazas, provincia de Veraguas.

En esta extensa región se producen variados cultivos, pero su mayor riqueza es el pino caribean, variedad maderable que están aprovechando muchos pobladores de esta humilde y apartada comunidad del norte de Veraguas.

Campesinos e indígenas del distrito de Cañazas han luchado para lograr la concesión y aprovechar los bosques de pino establecidos en terrenos comunales que han plantado desde 1967 sus familiares y que con recelo han conservado en diferentes comunidades.

Este grupo ha conformado la Asociación de Campesinos e Indígenas Unidos de Veraguas (ACIUV).

En su primera etapa, la agrupación logró derribar 50 hectáreas de pino caribean, por lo que hasta la fecha han consumido solo tres. El proyecto MIDA-PRORURAL los está apoyando en desembolsos continuos mediante un plan de negocio establecido, con el cual han podido comprar maquinarias, lo que les facilita el trabajo.

ACIUV acaba de recibir su tercer desembolso por más de 82 mil dólares y podrán comprar los equipos necesarios para el secado de la madera, que es cubierto de zinc y ayuda con el proceso, ya que esta asociación no cuenta con el servicio de energía eléctrica, solo con una planta de combustible.

El secado llevará una caldera que generará vapor, con el que se reducirá el porcentaje de humedad inicial y se garantiza una mayor durabilidad del producto.

Aprovechan todos los recursos que les brinda este proceso de preparación de la madera, especialmente los retazos de ramas, hojas y troncos que no se puedan utilizar, lo que hace rentable la operación por la reducción en el costo de combustible.

Antolín Urriola, encargado de cortar los pinos, señaló que este proceso requiere de mucho cuidado, especialmente con la selección y marcado de los árboles que fueron talados para que cumplan con la medida comercial establecida, luego son arrastrados por un tractor de neumático y trasladados hasta los aserraderos donde tres indígenas con sus ayudantes operan las máquinas para el corte de esta madera que es procesada en un taller donde laboran campesinos del área, incluyendo mujeres que buscan el sustento de su familia a través de esta actividad.

Es aquí donde ven el fruto de su arduo trabajo elaborando los productos que necesitan empresas locales y nacionales, comercializadoras que la distribuyen para suplir el mercado nacional.

Recientemente, cuatro productores que manejan diferentes maquinarias de la asociación viajaron hasta Honduras. Uno de ellos es José Carpintero, quien se capacitó para fortalecerse en el aprovechamiento forestal y adquirir experiencias en el manejo de secado, afilado, aserraderos y, sobre todo, el curado de la madera.

Dentro de la pasantía el grupo visitó seis industrias madereras en las que pudieron observar el aprovechamiento de los retazos de la madera y cómo procesan los postes del tendido eléctrico.