18 de Oct de 2021

Nacional

Negligencia, responsable de incendio en lavandería

LA CHORRERA. Lo que vivió Vidalina Barrios el pasado martes fue, sin duda, la crónica de una explosión anunciada. La mujer, quien es vec...

LA CHORRERA. Lo que vivió Vidalina Barrios el pasado martes fue, sin duda, la crónica de una explosión anunciada. La mujer, quien es vecina de la Lavandería Otero, ubicada en la calle que conduce a la escuela José María Barranco, en La Chorrera, aún recuerda la explosión de la caldera en el local, que hace tres años ocasionó no solo la destrucción del negocio, sino también su casa.

Barrios advirtió que interpondrá demandas contra el propietario de la empresa, el Cuerpo de Bomberos y el Ministerio de Salud.

Hace tres años Vidalina había denunciado ante la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de La Chorrera, la oficina de Saneamiento Ambiental y diversos medios de comunicación, su preocupación por el peligro de esta lavandería, cuya caldera estaba ubicada junto a su recámara.

En este vía crucis de quejas llegó a probar que dicho negocio estaba funcionando con algunas anomalías, como utilizar para la caldera tanques de 25 libras, lo cual ocasionó que la Región de Salud, a cargo del doctor Ismael Vergara, decretara el cierre temporal del negocio. Sin embargo, luego de la certificación de parte de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de La Chorrera, que determinaba que el local cumplía con los requisitos para funcionar, se reanudó la actividad.

Todo había ido bien hasta el pasado martes, en horas de la tarde, cuando una explosión que se hizo sentir en gran parte de La Chorrera y que muchos confundieron con la explosión de un transformador, sin imaginarse que era esta lavandería, en donde tres personas resultaron lesionadas.

Aunque la onda expansiva se sintió en un radio bastante amplio, la más afectada, además del local que quedó completamente destruido, fue la casa de la familia Barrios, en donde la lluvia de pedazos de pared rompió el techo y provocaron el desplome del cielo raso, ventanas y una lámpara quedó colgando.

Ahora nadie se responsabiliza por los daños ocasionados, dijo indignada la señora Barrios.