15 de Ago de 2022

Nacional

Cáncer de cervix y la prevención

E studios moleculares, clínicos y epidemiológicos han podido demostrar en forma inequívoca la relación causal entre el virus del papilom...

E studios moleculares, clínicos y epidemiológicos han podido demostrar en forma inequívoca la relación causal entre el virus del papiloma humano y el cáncer de cérvix. Esta asociación fue descrita por primera vez por el alemán Harald zur Hausen, virólogo investigador del Centro de Heidelberg, del sur de Alemania, quien postuló que el papiloma era el factor etiogénico más importante del cáncer de cervix. Fueron tan trascendentales sus trabajos, que en el 2008, ganó el Nobel de Medicina. Sus trabajos desafiaron los conocimientos de la época y no solo permitieron comprender la génesis del cáncer de cervix, también dio cabida a la creación de las vacunas contra el cáncer de cervix; herramienta fundamental hoy día para la prevención de esta enfermedad. A sus 72 años, este investigador logra cambiar la historia de la evolución del cáncer de cervix, el cual hasta el momento representa la segunda causa de muerte por neoplasias malignas en la mujer. La asociación entre microorganismos y cáncer no es nueva, desde 1994 la Organización Mundial de la Salud definió varios agentes infecciosos como carcinógenos; tal es el caso del Helicobacter pylori asociado al cáncer de estómago, el virus de la hepatitis B asociado a cáncer de hígado; entre otros.

En nuestro país, al igual que en Latinoamérica, el cáncer de cervix se encuentra entre los primeros, tanto en morbilidad como en mortalidad. Hoy día sabemos que es prevenible y que con estrategias adecuadas es posible detectarlo tempranamente y tratarlo oportunamente. Todo esto gracias a los avances de la citología cervical, de los estudios histopatológicos, de los aportes del Dr. Hausen, y del esfuerzo de todos los pioneros de la ginecología oncológica.

En Panamá ya se coloca la vacuna para prevenir esta enfermedad y en unos 15 a 20 años estaremos viendo los resultados. Lamentablemente hay toda una población vulnerable a sufrir esta enfermedad y que no aplica para este método preventivo, me refiero a todas las mujeres mayores de 10 años que pudieran en cualquier momento contagiarse de papiloma y sufrir la evolución de esta enfermedad.

Gracias a Dios representan una minoría de todas las que pueden sufrir de papiloma.

La piedra angular para estas pacientes que por definición ya no aplican para la vacuna, es la evaluación ginecológica periódica y la toma anual del Pap (citología cervical). Unidos, el Estado, los equipos de salud y las pacientes, podemos cambiar la historia con una mejor evolución del cáncer de cervix.