08 de Ago de 2022

Nacional

ONU evaluó las muertes de jóvenes detenidos en Panamá

Hoy a las 3pm hora local en Ginebra (8am en Panamá), el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas inició el proceso de exa...

Hoy a las 3pm hora local en Ginebra (8am en Panamá), el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas inició el proceso de examinar el récord de Panamá con respecto a los derechos de los niños y su estado de cumplimiento con la Convención sobre los Derechos del Niño, incluyendo el incendio el pasado enero en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, el cual resultó en la muerte de cinco jóvenes.

Junto al informe del Estado, el Comité recibirá y evaluará un informe crítico de la Clínica Internacional de Derechos Humanos de la Universidad de Harvard y de grupos panameños de la sociedad civil, la Alianza Ciudadana Pro Justicia y la Asamblea Ciudadana de Panamá, el cual documenta el fracaso del sistema de detención juvenil en proteger los derechos básicos de los niños y adolescentes.

El informe documenta un patrón de abuso físico a manos de custodios y policías en los centros de detención, hacinamiento y condiciones inseguras, así como la falta de servicios básicos de salud y educación.

El informe de 29 páginas, titulado “Tragedia Prevenible en Panamá-Muertes Innecesarias y Violaciones a Derechos Humanos en Centros de Detención Juveniles,” concluye que Panamá ha fallado en proteger los derechos de los jóvenes detenidos y los somete a tratamiento cruel, inhumano y degradante.

Según el informe, jóvenes a lo largo de todo el sistema juvenil de detención son rutinariamente privados de necesidades básicas como agua, aire fresco y luz. Los administradores de los centros de detención meten a jóvenes en celdas pequeñas y les permiten sólo unas cuantas horas de recreación o de escuela a la semana. En entrevistas, los jóvenes detenidos describieron los abusos por los guardias incluyendo palizas, perdigones y bombas lacrimógenas.

“Una nación rica en recursos como Panamá puede y debe hacerlo mejor,” dice Virginia Corrigan, una de las autoras principales del informe y miembra del equipo de la Clínica Internacional de Derechos Humanos. “Es un tema sobre voluntad política.”