24 de Feb de 2020

Nacional

¿Ataque guerrillero o negligencia institucional?

PANAMÁ. El pasado 19 de agosto una llamada advirtió sobre una explosión en Cerro Sapo, frente a las Costas de Playa Muerto, en la selva ...

PANAMÁ. El pasado 19 de agosto una llamada advirtió sobre una explosión en Cerro Sapo, frente a las Costas de Playa Muerto, en la selva del sur del Darién. La voz al otro lado del teléfono decía que un objeto cayó envuelto en una estela de humo. Era la avioneta Cessna 210 con matrícula estadounidense N-8214M, que sobrevolaba el área con seis funcionarios de la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC). Hay múltiples versiones, que van desde la negligencia de la AAC, por omitir las malas condiciones de la aeronave, hasta un ataque de las FARC.

Según la versión del piloto Rafael Bárcenas, director de la ACC, ‘la Cessna 210, decomisada por ser utilizada en actividades ilícitas, fue revisada antes de las misiones oficiales y estaba en buen estado’.

Frank Ábrego, director de Senafront, niega la posibilidad de un ataque de las FARC y le parece extraño lo de la llamada, porque en la zona no hay teléfonos públicos y los celulares no tienen señal. ‘Quien llamó tuvo que hacerlo desde un teléfono satelital, de esos que valen 2 mil dólares, y entre la población eso es imposible’. Cuenta, además, que el Frente 57 de la compañía de Elver Ortega de las FARC, que dominaba aproximadamente 26 kilómetros de las costas panameñas a órdenes del comandante ‘Sylver’, fue replegado hacia el lado colombiano en el 2009. En la zona ya no hay presencia guerrillera.

Ábrego cree que el accidente fue causado por las condiciones del área, pues ‘es un sector muy peligroso para volar, quizá una de las regiones con más nubosidad de Panamá’ y el cuerpo encontrado días después le lleva a concluir que la avioneta no explotó; de ser así, ‘habría quedado en pedazos’.

Además, ‘en la zona hay unidades del Senafront con servicios de teléfonos satelitales y nadie nos reportó una explosión’, concluye Ábrego en su versión.