22 de Feb de 2020

Nacional

Imágenes que no son bien vistas por el clero

PANAMÁ. Las imágenes que más caracterizan la celebración del Cristo Negro de Portobelo son los lacerados cuerpos humanos arrastrándose p...

PANAMÁ. Las imágenes que más caracterizan la celebración del Cristo Negro de Portobelo son los lacerados cuerpos humanos arrastrándose por el piso para entrar a la iglesia San Felipe Neri. Son rostros de feligreses que expresan dolor, sacrificio y autoflagelación.

Esta realidad la práctica no es bien vista por el párroco Carlos Rodríguez. Incluso se lamenta que esa sea la imagen que se proyecta de esta celebración religiosa.

‘Es la minoría de feligreses que hacen sacrificios’, cuenta. El problema es que los medios de comunicación se enfocan en esa particularidad y hacen ver que las ‘exageradas penitencias’ es la característica.

La mayoría de las personas que vienen a Portobelo lo hacen para participar en la procesión y las eucaristías.

El sacrificio —analiza— hay que entenderlo desde la perspectiva antropológica. Las personas que hacen estos tipos de ritos son conscientes de que sufren, pero sienten que ese dolor no es comparable con lo que ofreció el Cristo Negro.

La celebración se puede realizar sin necesidad de hacer estos sacrificios, pero ‘tampoco se puede prohibir por prohibir’. Las personas están conscientes de que estos actos no se deben realizar ‘porque el Señor se sacrificó por nosotros’.

Quienes los practican son personas un poco distantes de la iglesia y eso nos impone un reto a quienes creemos, en el sentido de que debemos concienciar y educar sobre la religión.

Desde semanas antes del 21 de octubre, las personas caminan, incluso de otras partes de la provincia de Colón, hasta llegar a Portobelo.

El salsero puertorriqueño Ismael Rivera también participó en la práctica y hasta dos canciones le dedicó al santo.

El padre Rodríguez considera que el salsero contribuyó al reconocimiento internacional de la fiesta, pero que no lo fue todo. También están las personas humildes que históricamente acuden a Portobelo.