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04 de Dec de 2020

Nacional

Solo paz y olvido

En su libro Testimonios de una época volumen II, el civilista Carlos Iván Zúñiga (QEPD) visualizó en 2007 el regreso del exgeneral Manue...

En su libro Testimonios de una época volumen II, el civilista Carlos Iván Zúñiga (QEPD) visualizó en 2007 el regreso del exgeneral Manuel Antonio Noriega. La línea más absurda es la que pretende dar a Noriega un papel significativo en la actual vida política nacional, pero no se fundamenta ese papel en las condiciones o cualidades que en una democracia debe poseer todo conductor, sino en su carácter de depositario de intimidades que comprometen moralmente a sus amigos políticos de ayer. La fijación de esta línea en otros momentos podría ser efectiva, pero hoy es ilusoria. Es ilusoria porque Noriega no llega al país como guerrero que cayó prisionero luego de mil batallas gloriosas. No es el Napoleón que regresa desafiante de la isla de Elba. Él llega al país a cumplir condenas por razones penales y lo que menos puede anhelar un prisionero de esta naturaleza es provocar polémicas que actualicen todo el drama de una vida. En el análisis de la conducta de todo prisionero por delitos comunes que lleva años de reclusión y de reflexión es fácil concluir que ese prisionero lo que desea es la paz y el olvido. En la terrible soledad de las prisiones, el recluso sólo cuenta con la compañía de su conciencia. El juez íntimo calibra la dimensión de los errores y se afianza en el prisionero, muy resignadamente, el ánimo culpable y todo propósito de enmienda.No resulta para nada difícil aseverar que quienes están detrás de la visible campaña para dar a Noriega imposible papel político desde la cárcel, son los nostálgicos de un pasado de fuerza, quienes por carecer de moral política de lucidez y cordura, luchan por volver a una sociedad dividida y azotada por el rencor y por el odio. El sentido común y lo aprendido como penalista en materia de psicología criminal me indican que la oleada tan artificial levantada para dar protagonismo político a Noriega, no cuenta con el apoyo del mismo Noriega.