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26 de Feb de 2021

Nacional

Btesh y Virzi, el fondo del lío de las hidroeléctricas

PANAMÁ. Ha ocurrido una vez más. Los amigos del poder parecen estar detrás de toda la crisis desatada en el oriente de Chiriquí, por el ...

PANAMÁ. Ha ocurrido una vez más. Los amigos del poder parecen estar detrás de toda la crisis desatada en el oriente de Chiriquí, por el rechazo de los indígenas ngäbes a la minería y las hidroeléctricas en su comarca. Y el fondo del problema tiene nombres y apellidos a los que varios de los problemas de este gobierno han conducido: Felipe Virzi y Gabriel Btesh.

Ambos son los mismos que, a la final, estaban tras el embrollo por la titulación gratuita del terreno de Paitilla al florista César Segura. Y los mismos que han logrado romper el estigma de la ‘monedita de oro’ para ostentar favorables vínculos con cuanto político llegue al Palacio de Las Garzas. Como si se tratara de una tradición familiar.

Btesh y Virzi son los dueños del proyecto hidroeléctrico Tabasará, que se levanta a contrapelo en el afluente homónimo, y que arranca en las entrañas de la región comarcal de Mune, atraviesa el distrito chiricano de Tolé y termina cerca del Puerto Vidal, al sur de la ciudad de Santiago.

Lo empezaron en 2003, cuatro años después de que Virzi dejara la segunda vicepresidencia de la República del período de Ernesto Pérez Balladares, y entre los trámites de aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y las objeciones legales que ha sufrido aún no termina de construirse.

Tampoco logra ganar aceptación entre los indígenas, quienes exigen al gobierno frenar el proyecto, porque pone en peligro los recursos hídricos de su comarca y el legado de su tierra. (Ver Tabasará I y II: riesgo para legado ngäbe)

Pero el presidente Ricardo Martinelli se niega a prohibir la explotación hidroeléctrica en la comarca. Según dijo, —en base a un informe de la Secretaría de Energía— si se detienen las obras la energía eléctrica aumentaría 30% su costo.

PROPORCIONES

Sin embargo, la central hidroeléctrica sobre el Tabasará generará, según las propias proyecciones de Virzi (tan veragüense como el mandatario y con vínculos a familiares de tercer grado) y Btesh, apenas el 4.5% del consumo nacional.

El proyecto, de 105 millones de dólares, pasa sobre 45 comunidades y afecta a 50 mil personas. Aunque en el acuerdo de San Félix el gobierno de Martinelli se comprometió a prohibir la minería comarcal y a proteger los recursos hídricos, ha preferido ahora defender a capa y espada la actividad en la que, casualmente, sus amigos participan. Los mismos cuyos negocios le han provocado las mayores crisis políticas en dos años de gestión.

Incluso, el escándalo de Paitilla y el feroz interés del dúo Virzi-Btesh (ambos del PRD) en las aguas del Tabasará tiene más coincidencias: Aliedsabel González. Esta abogada creó Segura Ventures Inc. (la empresa a la que el florista Segura traspasó el terreno de Paitilla un día después de lograr su titulación) y es la agente residente del Consorcio Hidroeléctrico Tabasará, responsable del proyecto en el potente río.

‘HAY INTERÉS MERCANTIL’

Para el abogado constitucionalista Miguel Antonio Bernal no hay mayor duda de que el interés del gobierno de Martinelli por promover las hidroeléctricas en Ngäbe Buglé ‘es de carácter mercantil y de codicia’.

‘La decisión de que se deba o no tener hidroeléctricas debe ser del pueblo y no por imposición del gobierno en turno’, sostiene Bernal.

Mitchell Doens, el secretario general del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), tiene una posición similar. ‘Indudablemente hay intereses sobre las hidroeléctricas, y si tendrán que pasar sobre la comarca, la Ley 10 (que da sustento legal al territorio Ngäbe Buglé), sencillamente lo harán’.

Doens denunció a principios del año pasado lo profundo de los vínculos de Martinelli con Btesh, el conducto directo a Virzi. El dirigente del PRD sostuvo que el mandatario utilizó a Btesh como ‘emisario’ para pedirle que bajara el tono de sus críticas a cambio de dinero.

Entre los ecologistas la decisión del gobierno de seguir adelante con el negocio hidroeléctrico en la comarca pese al rechazo de los indígenas causa indignación.

‘No se puede tomar el caudal ecológico a la brava’, enfatizó la directora de ANCÓN, Alida Spadafora.