26 de Sep de 2022

Nacional

Proyecto 206 y la urgencia de aceptar legalmente la diversidad sexual

Varios político s panameños han tomado nota: el mundo va camino hacia la inclusión y tolerancia de la diver sidad sexual. Por eso se vio...

Varios político s panameños han tomado nota: el mundo va camino hacia la inclusión y tolerancia de la diver sidad sexual. Por eso se vio a Guillermo Ferrufino, Ministro de Desarrollo Social y al diputado José Blandón, en la 8° Marcha por la Diversidad Sexual (Gay Pride Panamá 2012) Allí, en medio de gays, transexuales y lesbianas, hay votos, apuntan algunos. El mismo día el mundo vio a Barack Obama apoyando el matrimonio gay, en plena carrera por la relección, observan otros. Ese lugar, el del respeto, es el futuro al que se llegará por más que se opongan los que se oponen, sostienen los defensores de los Derechos Humanos, que han visto luchas ganadas con el tiempo. Pese a eso, y a que los tratados internacionales ya fallaron hace tiempo a favor de los derechos de las personas GLBT, en Panamá la Asamblea todavía no debate el proyecto 206, que "dicta medidas para prevenir los actos de discriminación por razón de la orientación sexual e identidad de género". Presentado por el presidente de la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá, Ricardo Beteta, el 17 de mayo de 2010 Aún no se debate, dice. Está en tramite parlamentario, ósea que no se ha engavetado oficialmente. Pero no llega ni al primer debate. ¿Por qué? No es un tema prioritario del Gobierno, explican en voz baja en los pasillos de la Asamblea Nacional. La cuestión es así: el Presidente Ricardo Martinelli estableció una serie de ítems en la agenda legislativa y en esa hoja de ruta no figura el 206. Aunque la presidenta de la comisión de Gobierno, Dana Castañeda, asegura que le dará a la iniciativa el trámite correspondiente y será remitido para que el pleno tome una posición, no se esperan respuestas antes de 2014. ¿Por qué el Estado se niega a reconocer la diversidad sexual como un derecho? Si convenios internacionales de defensa de Derechos Humanos ya sentenciaron que la expresión de la Orientación Sexual e Identidad de Género no puede ser motivo de discriminación. Para los voceros de la comunidad GLBT, es necesario mirar el proyecto por los vestigios de la cultura policial persecutoria que imperan en Panamá: en el país está vigente desde 1997 un reglamento disciplinario de la Policía Nacional que considera como faltas gravísimas de conducta practicar el lesbianismo y el homosexualismo. Aquí hay discriminación y agresiones hacia los gays, trans y lesbianas. Policías, funcionarios de salud y otros ciudadanos vulneran los derechos de sus compatriotas sin penalidad.