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12 de Apr de 2021

Nacional

Hospital de Tambo, una obra que todavía no finaliza

COCLÉ. Visitar la construcción paralizada del proyectado Hospital Materno Infantil, en la población de Tambo, es percibir la paz de un c...

COCLÉ. Visitar la construcción paralizada del proyectado Hospital Materno Infantil, en la población de Tambo, es percibir la paz de un cementerio. El panorama de mujeres embarazadas, batas blancas, doctores, enfermeras, olor a medicinas, el llanto de niños y el ambiente propio de un centro hospitalario en funcionamiento todavía no se percibe.

El hospital Aquilino Tejeira de Penonomé, el principal receptor de pacientes de los distritos de Penonomé, Antón y La Pintada ya quedó sin capacidad. Recursos humanos especializados e insumos clínicos para más de 139 mil usuarios de estas poblaciones en crecimiento, no son suficientes para atender una población de 166,008 habitantes, según el censo de 2010.

COMIENZA LA OBRA

Desde el año 2000, residentes del poblado, aspiraban tener un centro de salud. En diferentes administraciones regionales se vino planificando la necesidad de descentralizar la atención primaria ubicando estratégicamente un centro de salud de mayor capacidad en el corregimiento de Toabré (zona norte) del distrito de Penonomé. Se determinó que fuese el lugar Tambo, a unos 27 kilómetros de la capital de la provincia. La comunidad aportó dos hectáreas de terreno que compraron al español Ramiro Vásquez.

En el gobierno de Martín Torrijos se hizo la proyección para levantar no un simple centro sanitario sino un Hospital Materno Infantil más grande y más equipado. Con el gobierno actual y a través del ministro Franklin Vergara se llevó a licitación pública en el 2010, con una partida de un millón 45 mil dólares que ganó la empresa brasileña Faiska Constructora S.A.

El proyecto se inició con mucho entusiasmo. Todo indicaba que la obra a ejecutarse en un año y tres meses sería una realidad para satisfacción de los miles de campesinos y desahogo del Aquilino Tejeira como establecía el plazo. Nada de adendas.

LOS PROBLEMAS DE FAISKA

Sorpresivamente, la empresa Faiska presentó varios problemas. En enero de 2012, el Municipio de Penonomé le reclamaba el pago de impuestos o suspendía la construcción. En el área de la obra, no contaban con personal suficiente. Se produjeron roces con funcionarios del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), Caja de Seguro Social (CSS), Ministerio de Salud (Minsa), Controlaría y al final no cumplieron. Unos 15 trabajadores quedaron sin prestaciones laborales. Además, ninguna relación mantuvieron con los miembros del Comité de Salud y pocos trabajadores de la comunidad se contrataron.

Según un informe del Minsa, de junio de 2013, el proyecto se encuentra en un 62% de avance. Debió culminarse y entregarse en junio de 2012. La orden de proceder fue de 16 de diciembre de 2012 en un segundo esfuerzo. Un año y dos meses después, las autoridades y la burocracia estatal no desatan el ‘nudo contractual incumplido’.

PALABRAS, PALABRAS

‘Solo promesas y promesas’, expresa Yolanda Morán, integrante del Comité de Salud, quien narró la odisea del anhelado Hospital Materno Infantil de Tambo.

Desde hace algunas semanas, varios funcionarios del gobierno que han venido al lugar a decir que la obra pronto estará terminada, entre ellos el ministro Javier Díaz, sin embargo, los trabajos de construcción en este centro hospitalario todavía no se han reiniciado.

‘Él (Javier Díaz) visitó el lugar y puso fecha de reinicio. Pero también desilusionó. Aquí las personas están decepcionadas. Piensan que viven en un engaño, porque les dicen venimos un día, otro día y nada‘, expresó Morán.

El último que visitó el área de Tambo fue el presidente de la República, Ricardo Martinelli, durante la entrega del Programa 100 a los 70 y dijo en su discurso que ‘sería enérgico para exigir que se termine la obra antes de fin de año’. En pocas palabras le llamó la atención públicamente al ministro de Salud, Javier Díaz, por el retraso de la obra.

Por su parte, Juan Carlos Rodríguez, gobernador de Coclé, declaró que el Ministro de Salud le informó que ya tiene la partida de un millón 700 mil dólares para terminar el hospital y equiparlo.

Confirmó que la empresa constructora por diversas razones, entre ellas ‘económicas’, no pudo finalizar los trabajos.

SIN RECURSOS

Sin embargo, en el informe de obras ejecutadas y en ejecución del Minsa, Faiska S.A. tenía dos contratos más. Uno recién entregado (2 meses) por la remodelación de la Sala de Urgencias del Hospital Aquilino Tejeira con monto de $164,804.74 y otro con el Instituto de Salud Mental por $351,531,94.

El presidente Martinelli dijo en Tambo ‘que iba a hablar con el ministro para que el tema legal lo dejaran en un segundo paso y comenzáramos ya con recursos propios a trabajar y después peleáramos lo demás’.

Consideró que deben agotarse los pasos legales para no tener dificultad.

En la región de Salud de Coclé la espera continúa. La materia es tratada en el nivel central de Minsa. El Arquitecto Reynaldo Mitchell, coordinador de proyectos, es el autorizado sobre la situación del proyecto. Lo que queda por hacer.

Eduardo Pinzón, director de la sede regional del Minsa, dijo telefónicamente, a través de la oficina de Relaciones Públicas, que en este mes de septiembre se podría conocer la nueva empresa. Mientras tanto el Hospital Aquilino Tejeira sigue atosigándose de pacientes de lugares muy distantes.