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04 de Apr de 2020

Nacional

Relato de vivencias con un beato

PANAMÁ. La sencillez como estilo de vida, la fidelidad y la entrega total de uno de los principales líderes mundiales del siglo XX fue e...

PANAMÁ. La sencillez como estilo de vida, la fidelidad y la entrega total de uno de los principales líderes mundiales del siglo XX fue el mensaje del nuncio apostólico del Vaticano en Panamá, monseñor Andrés Carrascosa Coso, a los Salesianos Cooperadores.

La conferencia ‘Juan Pablo II, un santo de nuestros días’ fue el plato central servido en la mesa espiritual de la Cena Anual de la organización salesiana.

Monseñor Carrascosa Coso conoció personalmente a Karol Józef Wojtylla, hoy beato Juan Pablo II, quien en abril próximo, tras nueve años de su muerte, será canonizado.

Más allá de su trascendencia mundial o proyección internacional, monseñor Carrascoso Coso ocupó su tiempo en hablar de la personalidad de ese hombre con una profunda devoción que en 27 años de pontificado sacó a la Iglesia católica de los muros del Vaticano y personalmente llevó un mensaje evangelizador a millones de católicos.

Un mensaje sencillo, pero fundamentado en la devoción por Jesús y su madre María. De cómo Juan Pablo II se ocupó en ubicar en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, una imagen de la Virgen que hasta entonces no tenía un lugar privilegiado.

Un hombre de trato afable, humilde, respetuoso y personalizado para cada uno de los que tenía cerca. Su gran memoria le permitía llamar por su nombre de pila a todo el que trataba. Recordó cómo al ver a un panameño, le preguntaba por monseñor Marcos Gregorio McGrath, a quien con humildad llamaba ‘mi jefe’, pues en una ocasión el arzobispo panameño fue su jefe en una comisión.