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02 de Jul de 2022

Nacional

Traslado provoca incertidumbre

LA CHORRERA. Pocos días quedan para que los arrendatarios del viejo mercado público, ubicado en el centro de La Chorrera, abandonen la e...

LA CHORRERA. Pocos días quedan para que los arrendatarios del viejo mercado público, ubicado en el centro de La Chorrera, abandonen la estructura que por años han utilizado, para darle paso a un nuevo mercado construido a través de la Secretaría de la Cadena de Frío.

Para este dos de enero del próximo año, y hasta el día seis, cada uno de los cien usuarios del actual Mercado Público, deben haber abandonado su local, trasladándose algunos a las instalaciones provisionales, de manera temporal, mientras se construye el nuevo mercado.

Aunque esto está claro para los de la sección de carnes, pescado y granos, el resto de los que mantienen contrato con la Alcaldía de La Chorrera no tienen idea de dónde tendrán que trabajar, pues algunos serán ubicados en una estructura anexada al mercado provisional, pero otros quedarán en el aire.

NO ESTÁN PREPARADOS PARA EL CAMBIO

Francisco Vásquez, quien tiene 17 años vendiendo carnes en el mercado público, señaló que es consciente que hay que salir del lugar aunque no recordaba qué día, dijo que algunos implementos que utilizan como los ganchos, las maquinarias de partir las carnes y tal vez una mesa de metal serán sus implementos, pues como los cubículos en el mercado provisional son chicos, no se permitirá casi nada.

Vásquez está a favor de un moderno mercado, pero señala un problema que es la probabilidad de que el mismo sea privado, lo que podría elevar los costos de los cubículos llegando quizás arriba de los $33 que él paga mensualmente como impuesto al Municipio.

‘Aún no sé cuánto vamos a pagar por espacio, ni cuándo nos mudamos al nuevo mercado, lo que sí puedo asegurar es que vamos a pasar páramo en el mercado provisional, porque no está muy accesible, no hay estacionamiento, las personas no saben de la mudanza y hay una feria compita en el parque Libertador donde se vende de todo’, aseguró el comerciante.

PREOCUPACIÓN

Desde el año 1974, María de Márquez inició su faena acompañando a su padre en el negocio de venta de pollos vivos y una peladora de pollos; luego de la muerte de su padre, quedó encargada del negocio, pero hoy no sabe dónde quedará.

‘A nosotros no nos han informado hacia dónde podemos ir, a pesar de pagar por muchos años el impuesto a Tesorería Municipal, nos dicen que los locales afean el mercado y que hay falta de salubridad. Nos han dicho que no hay espacio para esta actividad dentro del mercado provisional, pero sí para la venta de legumbres, acuerdo que no acepté pues perdería el negocio que por años he llevado’, dijo.

Elvira Baños, de 55 años, tiene un año en un puesto de modistería, pero al no ser la dueña del local no puede obtener un espacio para ella laborar. La modista obtiene una ganancia de $300 al mes y ahora tiene la esperanza de que alguien renuncie a una posición para tener la oportunidad de continuar con su trabajo.

¿QUIÉNES APLICAN?

Walter Valenzuela, administrador del mercado público, dijo que todos los arrendatarios están comunicados sobre la fecha de desalojo, pues la empresa constructora debe cercar el área para iniciar el desarrollo del proyecto.

Informó que son 12 los arrendatarios del área de pescados, 18 de la sección de carnes y unos 20 de legumbres y verduras que serán trasladados hacia el mercado provisional, no así cerca de 30 arrendatarios dedicados al comercio de buhonería, artesanías, sala de belleza, sastrería, arreglos de calzados, peluquería, entre otros, que no califican para el nuevo mercado.

Dijo que 24 locales fueron construidos por el Municipio, a un costado del mercado provisional, donde serán ubicados algunos de los arrendatarios, 19 provenientes del mercado público, dentro de los cuales no se incluye salón de belleza, ni venta de pollos vivos y 5 artesanos que están en el mercado de abastos.

COSTOS DE ALQUILER

Clever Delgado, tesorero Municipal, informó que los cien usuarios en los puestos pagan el impuesto dependiendo de la actividad, lo que puede ir de los $10 a los $40, manteniendo una morosidad baja al municipio de unos $4,260.

Al mudarse los usuarios al mercado provisional —dijo Delgado— el costo de arrendamiento se va a incrementar por el pago de los servicios de basura y electricidad, que ahora será general no individual y dependiendo de la actividad, los cuales podrían quedar en $15 o $25, pero esto aún está en negociación.