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11 de Apr de 2021

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Universidad de Panamá ‘aprueba’ el mundo virtual

PANAMÁ. Para marzo de 2013, cuando se implementó el sistema de matrícula por internet en la Universidad de Panamá (UP), una gran porción...

PANAMÁ. Para marzo de 2013, cuando se implementó el sistema de matrícula por internet en la Universidad de Panamá (UP), una gran porción de los estudiantes no tenía correo electrónico.

Sin este requisito, ningún alumno podría comenzar a llenar los primeros documentos. Entonces, hubo que idear una campaña de divulgación para que los estudiantes obtuvieran una dirección de correo virtual.

Solo así se aprobaba el registro de la página electrónica de la casa de Octavio Méndez Pereira. Allí se les asignaba una contraseña. Aquí surgió otro inconveniente. Cuando los alumnos volvían a entrar a la página ya no recordaban la clave. La solución, volver a pedirla. El sistema se la mostraba en la pantalla.

Estos fueron incidentes menores. Las complicaciones vendrían luego, cuando había que buscar las materias en las que se matricularían.

Las facultades de la UP no tenían los planes de estudios en las ventanas digitales. El alumno no encontraba las asignaturas que le correspondían. La aplicación no podía hacer nada. Carlos Rodríguez, director de la Dirección de Informática de la UP, fue de facultad en facultad revisando lo que ocurría.

La oferta académica de las diferentes unidades no estaba actualizada. Las facultades no se habían puesto en sintonía con el cambio, fue la conclusión del ingeniero en sistemas.

Subsanado este fallo, vino otro que sí apuntaba hacia la nueva plataforma adquirida mediante un contrato de consultoría: el ancho de banda era muy estrecho.

La plataforma digital de la UP existente se podía comparar con la Calle 50 a las cinco de la tarde de un día laborable, por los 50 megas de banda que tenían para navegar los funcionarios y los estudiantes.

La solución era única: comprar más espacio en la red. Se añadieron 50 megas más. Ahora sí podrían transitar de manera rápida los estudiantes y los trabajadores. Pero esta compra no solucionó del todo el problema.

Un equipo de seguridad se dañó durante el proceso de matrícula del segundo semestre del año pasado. Los estudiantes volvieron a subir y bajar escaleras. Así cerró el primer año de este brinco tecnológico.

SEGUNDO AÑO

Rodríguez sabía que, sin la actualización de los planes de estudios en las facultades y en los centros regionales provinciales, tropezarían con los mismos problemas. Eusebio De Sedas era parte del equipo que viajó a verificar la información.

Con estos ajustes, 39,211 alumnos iniciaron el proceso, pero solo el 81% (36,287 estudiantes) pudo matricularse en la plataforma. Los 2,924 restantes no lo lograron por diversas causas. Estas cifras fueron reveladas el viernes pasado, día en que terminaba la matrícula.

Joselevy Velásquez, de la Facultad de Comunicación Social, es uno de los estudiantes que no pudo matricularse en línea. Cuenta que cuando selecciona las materias que le corresponden, el programa le muestra una alerta en rojo.

‘Por más que han promocionado este sistema, a mí no me funcionó. Me cansé la semana pasada de intentar matricularme. Ese sistema no sirve’, comentó el estudiante.

Rodríguez relata que el sistema no abarcará la totalidad de la población estudiantil porque hay dos grupos de estudiantes que requieren de autorización de las facultades para matricularse. Estos —los que tienen bajo índice académico y los extranjeros— representan el 5%.

Para los meses siguientes, se agregarán los servicios de retiro e inclusión, solicitud de créditos oficiales y la revisión final de los créditos.

‘Ya el estudiante no va a tener que guardar los recibos o ir a sacarle fotocopia a la facultad cuando le toque la revisión final’, adelanta el ingeniero.

Otro servicio que integrarán será el pago electrónico, que ya utilizaron 130 estudiantes, está limitado solamente para tarjetas Visa.

‘Estamos hablando con comercios bancarios que puedan ofrecer una tarjeta prepagada o que el carné estudiantil funcione como un monedero’.

OTRA PRUEBA DE FUEGO

Los profesores también tendrán que subirse al carril digital de la UP. El año pasado comenzó la calificación en la plataforma. Pocos docentes cumplieron. Este año las cosas serán diferentes. Esta será la única forma en que se recibirán las notas. Por el momento, por este renglón no hay alarma, pero a Rodríguez le preocupa que gran parte de los profesores de la UP sean mayores.