Temas Especiales

07 de Jun de 2020

Nacional

La parte formal de un negocio informal

¿Cómo se manejan temas como las contrataciones, salarios, seguros o las incapacidades en el mundo de los entarimados?

Cuando algo es una afición lo importante es llevarla a cabo, muchas veces sin importar el cómo; pero cuando algo deja de ser un hobby y se vuelve en una forma de vida, las cosas cambian. En el mundo del teatro las cosas están cambiando. De una actividad hecha por divertimento, ahora ya muchos han tomado la actividad sobre los escenarios como su forma de vida. En una profesión como esta, donde los proyectos son muchos, pero breves, ¿cómo se organiza el tema laboral: seguridad, prestaciones, y demás? Aquí las respuestas.

CUARTO ACTO: LOS DRAMATURGOS

El teatro es la representación de un libreto. Alguien debe crear la trama, escribir los diálogos y desarrollar la historia. Esos son los escritores, al parecer una especie pequeña, pero muy útil en el ecosistema teatral.

Las carteleras panameñas, en su mayoría, están invadidas por obras de autores extranjeros; sin embargo, algunas veces, los productores se arriesgan por material nacional y montan alguna obra de un autor local. A veces, la mayoría del tiempo , son los propios dramaturgos que se aventuran y apuestan por si mismo y le dan vida a sus trabajos.

ESCENA 5: LOS ÚLTIMOS EN LA CADENA ALIMENTICIA

En el mundo del teatro, a Manuel Paz lo reconocen por su oficio de escritor. Aun cuando dirige, actúa, produce, y maneja luces y sonido. Paz es un nominado obligado en las categorías de los Premios Escena que tienen que ver con dramaturgia, ya sea en mejor guión original o adaptación. No todos los años gana; pero siempre está ahí.

Cuando se le pregunta si considera que el dramaturgo es bien remunerado, el santeño comenta: ‘Creo que no’. Para el autor de obras como La leyenda del Mar del Sur , el problema está en los prejuicios, pues, considera, ‘se tiene la idea de que alguien que escribe teatro lo hace en su tiempo libre, se sienta a escribir y en una hora... listo el texto’. Desde la visión de Paz, ‘esto hace que esta disciplina teatral, al igual que otras, sean mal pagadas y productores prefieran montar obras con textos de escritores muertos con derechos de autor prescritos’.

Pese a todo, Paz es discreto y no le gusta hablar de precios: ‘No tengo una idea clara de cuánto ganan los dramaturgos del patio pero yo tengo mis propias tarifas y no me ha ido mal’, comenta.

–¿Por qué no tiene clara de cuánto vale escribir el libreto?– se le consulta.

–Todas las respuestas se basan en mi experiencia, pues no tenemos una ley que nos regule, solo la libre oferta y demanda– explica el también ingeniero de profesión.

–¿Se cobra igual por un libreto original o por una adaptación?– se le consulta.

–Yo soy más adaptador y te puedo comentar que cobro más por una adaptación que por un texto original– explica el ganador del Premio Escena por su adaptación de El Retrato de Dorian Grey , original del irlandés Oscar Wilde–. Tiene que ver mucho con que para la obra adaptada,tienes que investigar mucho sobre un tema específico, a diferencia de la obra original que aunque también lleva un proceso investigativo, la idea original fluye de tu cabeza.

–¿De verdad no hay una tarifa por servicios?– se le increpa.

–Ese es el secreto mejor guardado del teatro panameño y no soy yo en que va a revelarlo– comenta con picardía Manuel Paz.

(Manuel Paz hace mutis. Abdiel Tapia entra nuevamente a escena)

Abdiel Tapia no tiene incomodidad de revelar algunas cosas. Él también dramaturgo es un poco más directo que su colega Manuel Paz, y comenta que ‘no, el trabajo de dramaturgo no es bien cotizado. (Los productores) Nunca quieren, o no pueden, pagar lo que implica escribir, sea adaptado u original el libreto.

–El libreto original cuesta más que la adaptación– explica Abdiel–. Se paga entre $300 a $600 un libreto. A veces puede que sea menos, dependiendo de la complejidad.

¿Cuántas obras de autor nacional se montan al año? Manuel Paz indica que ‘varias’. El también productor comenta que ‘fácilmente este año pueden haber unas 15 obras de autores panameños’.

También Abdiel Tapia utiliza la palabra ‘varias’; sin embargo, acepta no tener el dato. A pesar de eso, el histrión comenta que ‘Daniel Gómez Nates escribe sus obras (unas 4 al año) y las obras infantiles adaptadas son todas de autor nacional. Yo mismo he escrito hasta 6 libretos adaptados de cuentos en un solo año’. A lo largo de su carrera, solamente una vez Tapia dirigió una obra de autor nacional que no fuera de su autoría, se trata de la ganadora del Premio Ricardo Miró, ‘Hablemos de lo que no hemos vivido’, de Javier Stanziola.

(Manuel Paz y Abdiel Tapia hacen mutis y salen de escena. Apagón).

SEXTO ACTO: LOS OBREROS DEL TEATRO

Hay otra gente, aquellos que no producen ni dirigen ni actúan, pero están todos los días sobre el escenario. Están ahí, pero una de las características de su labor es que no los vean. Esos son los diseñadores de luces y sonido, los vestuaristas, coreógrafos y directores musicales (en el caso de los musicales), los tramoyistas y los dramaturgos, por mencionar algunos (también se podrían mencionar los fotógrafos, los diseñadores gráficos, relacionistas públicos y un largo de etc. de personas que, aunque no trabajan directamente en la obra, se ven vinculadas al proceso de producción).

La necesidad de unos y otros en una producción se puede debatir; empero, si existen, es porque, lo más seguro alguien los necesitó en alguna ocasión.

ESCENA 6: DISEÑADORES DE LUCES Y SONIDO, LOS MAQUILLISTAS DE LA ESCENA

Eric de León comenzó como actor. De ahí pasó a ser tramoyista, tras un par de cursos y clases pasó a ser técnico y diseñador de luces. Tiempo después se aventuró en la faceta de productor. Pese a todo, es por su labor como creador de espacios lumínicos que es más respetado y contratado.

de León es parco al hablar. Prefiere no revelar muchos datos: ‘No quiero hablar de cuánto gano ni de lo que hago al año’, indica desde un principio. A pesar de eso, cuando comenta que, a falta de tarifas fijas, él determina de cuánto serán sus honorarios por un diseño basándose en ‘ la obra (género, si es comedia, musical, etc.) , tamaño de la sala, días de montaje y tiempo de la temporada’.

En un año, calcula de León, puede estar involucrado en ‘20 proyectos, todos relacionados con teatro, entre obras de gran formato y otras más pequeñas’.

(Eric de León hace mutis y Juanxo Villaverde entra en escena).

Juanxo Villaverde (actor, diseñador de luces y sonido, tramoyista, asistente de dirección y productor) es socio de Eric de León (y también de Manuel Paz) en Producciones Vórtice. Comenta Villaverde, cuando se le pregunta si el diseñar luces y sonido, que ‘me gustaría decir que sí lo son, mas no es suficiente (aún) para vivir solamente de ello, pienso inclusive que puede ser mejor pagado’.

–Los que estamos en el área técnica no lucramos de esto– considera Villaverde Cachafeiro–, conseguimos lo justo.

El también actor comenta que ‘quizás en unos años podría ser lucrativo; pero hay que tomar en cuenta que a los productores también les es complicado llegar a no perder dinero’. Creo que todo este crecimiento en las remuneraciones irán de la mano con el crecimiento de las taquillas, de los patrocinadores, etc.

( Juanxo Villaverde hace mutis y Abdiel Tapia regresa a escena).

Abdiel Tapia, quien, generalmente, hace los diseños de luces y sonido para sus obras, comenta: ‘No hay un tarifario, pero hay lo que podemos llamar usos y costumbres’. Explica el ‘teatrista’ que ‘un técnico de luces, por ejemplo, gana de $10 a $15 por función de obra de adultos. Infantiles, creo que menos. Un diseñador de luces puede cobrar entre $150 y $300. Lo mismo el diseñador de sonido’.

( Abdiel Tapia hace mutis y sale de escena ).

ESCENA 7: OFERTA Y DEMANDA

Comenta Edwin Cedeño que el tema salarial, por lo menos en el caso de los directores, en estos momentos se rije por la ‘libre oferta y demanda’. Algo similar indicó Manuel Paz en el caso de los dramaturgos.

Quizás para algunos trabajar de esta forma no es comprensible; empero, Cedeño señala: ‘Es importante entender que estamos trabajando con arte, es decir no solo se requiere del talento sino de las destrezas o cualidades de ese talento’. El docente también comenta: ‘El teatro es una de las artes liberales efímeras donde las contrataciones del talento se hacen por servicios profesionales por un período de tiempo específico y buscando un resultado en conjunto que tiene fecha de cumpleaños. Todos los colaboradores tienen tiempos de trabajo diferentes y responsabilidades diferentes ’.

Más allá de ser un arte efímero y temporal, el azuerense (el director tiene raíces herreranas y santeñas) admite: ‘Estoy 100% a favor de los contratos y establecer los acuerdos económicos apenas se confirmen a los colaboradores’. Pero los contratos no son la regla en el mundo teatral Ed señala que ‘cada producción es una empresa individual y como tal tiene sus propios manejos. Hay producciones que formalizan la relación laboral con contratos, otros con mails , otros de forma verbal y otros ni te enteras’.

A pesar de esto, el docente universitario comenta que, desde su óptica, ‘sí existen empresas teatrales en este país que son muy profesionales’.

Esto incluye una serie de condiciones internas en la producción– explica Cedeño, quien luego detalla–: La toma de decisiones a nivel artístico y la destreza administrativa que tiene esa producción en la organización y coordinación del proyecto, por ejemplo.

( Edwin Cedeño hace mutis y sale de escena).

ESCENA 8: ¿SINDICATO?

– Hay veces que las producciones incorporan seguros contra accidentes durante los periodos de montaje y funciones– indica Eric de León al hablar sobre accidentes laborales–. Pero la mayor parte del tiempo no es así.

Juanxo Villaverde es un poco más discreto sobre el tema e indica: ‘Las veces que se han dado accidentes laborales, que gracias a Dios son pocas, cada producción ha respondido de manera ejemplar’.

–Sí te pasa algo, tú mismo debes pagar tu atención o, si lo tienes utilizar algún seguro personal– comenta el actor que da vida a ‘Pepe Pelotas’ en la televisión.

Villaverde, señala que ‘ya la mayoría de las producciones entran al teatro con un seguro privado’. Como productor que es, Juanxo indica que ‘por ser productor no quiere decir que ganes dinero, muchas veces es lo contrario o ganas lo justo, por ende es un esfuerzo, casi que sobre humano, cubrir ese tipo de accidentes’.

Al tocar el tema a Eric de León le nace una curiosidad y señala algo que a él mismo le sorprende: ‘ No he averiguado si en los teatros hay algún seguro que cubra contra accidentes mientras se trabaja ahí. Habría que averiguar’.

¿Quién defiende los derechos del trabajador teatral? ¿No hay grupos de ‘teatristas’?

–Sí hay un gremio de teatristas– Explica el también comunicador social–, se llama la ASTEP (Asociación de Teatristas de Panamá)

–¿Y ellos no se encargan de los temas laborales?

–Creo que sí– duda el diseñador de luces.

(Juanxo Villaverde y Eric de León hacen mutis. Eric de León sale. Larry Díaz vuelve a escena ).

–En estos momentos contamos con dos grupos– comenta Larry Díaz, para aclarar la duda de su colega –: La Astep (Asociación de Teatristas de Panamá) y la Fundación Premios Escena.

Explica Díaz Gallegos que cada grupo tiene bien definidas sus funciones: ‘El principal objetivo de la Fundación Premios Escena es organizar la ceremonia anual de premiación a la excelencia del teatro panameño y para eso realizamos diferentes actividades para recaudar fondos como talleres y fiestas’.

En cambio, la Astep ‘se encarga de las actividades académicas o gremiales’. Comenta Díaz que cada agrupación ‘tiene sus objetivos bien establecidos’. En su opinión ‘no competimos, ya que la mayoría del gremio teatral forma parte de ambas asociaciones’.

( Larry Díaz hace mutis y sale) .

Hay que tener en cuenta que en el teatro todos somos compañeros– comenta Juanxo Villaverde—. Creo que aún no es momento para ponernos a exigirnos unos a otros, al contrario, debemos darnos la mano mutuamente y hacer crecer juntos el teatro en Panamá hasta que llegue al sitio al que, estoy seguro, llegará...

(Apagón final. Fin del acto. Fin de la obra)