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12 de Aug de 2020

Nacional

1,156 menores recluidos en centros carcelarios

El 60% de los menores ha sido condenado por robo y hurto

Los centros de custodia y cumplimiento de menores de edad en Panamá aglutinan a 493 adolescentes.

De ellos, 270 están en custodia y 223 cumplen sus condenas, según estadísticas del Instituto de Estudios Interdisciplinarios del Ministerio de Gobierno.

La edad de los menores infractores está entre 15 y 18 años, atendiendo a la Ley 40 de 1999, que establece el régimen de responsabilidad penal para la adolescencia.

Los chicos entre 11 y 14 años están a órdenes de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf), pero esa entidad autónoma no aplica ningún tipo de medida punitiva, solo brinda seguimiento educacional.

El informe oficial, además, revela que otros 663 jóvenes cumplen medidas cautelares.

En el desglose, 350 chicos siguen firmando periódicamente para un control; mientras que 122 están libres y siguen un tratamiento.

Y 191 jóvenes entraron menores, pero fueron enviados en los últimos cuatro años a terminar sus condenas en cárceles de adultos, regidas por el Sistema Penitenciario, sobre todo casos de homicidios, que son de 10 a 12 años de prisión.

POBLACIÓN

En Panamá existen siete centros para recluir a la población de menores infractores.

El único con hacinamiento es el centro de custodia de menores Arco Iris, ubicado en Tocumen, ciudad capital.

Las instalaciones se dividen en dos: Arco Iris centro de custodia 1 y centro de custodia 2. El primero tiene una capacidad para 91 jóvenes y concentra a 153. El segundo tiene capacidad para 24 jóvenes y mantiene a 32.

La Residencia Femenina, ubicada detrás del Inadeh de Tocumen, tiene capacidad para 28 chicas y cobija a 11, de las cuales 5 niñas están en espera de juicio y 6 pagan su condena.

El centro de cumplimiento de Pacora puede albergar a 192 menores y tiene 149 pagando sus delitos.

El centro de custodia Basilio Lakas, en Colón, dividido en dos, tiene una población de 37 jóvenes infractores. De ese total, 18 están en proceso de condena y 19 pagan sus penas. La capacidad del lugar es para 45 chicos.

En Herrera, hay 40 jóvenes en un centro dividido en dos: 27 menores en custodia y 13 condenados. La capacidad del lugar es para 56.

En Chiriquí, el centro de cumplimiento Aurelio Granados, dividido en dos, tiene 71 chicos: 35 menores en custodia y 36 condenados. El centro tiene capacidad para 85 infractores.

PORCENTAJE DE DELITOS

La masa de menores infractores panameños tiene 60% de su condena por delitos contra el patrimonio, lo relacionado a robo y hurto.

La otra gran parte, 22%, está recluida por delitos contra la vida (homicidios).

Los delitos contra la libertad e integridad sexual suman 9%, específicamente violación sexual.

Otro 5% está en prisión por delitos contra la seguridad colectiva (posesión de armas).

Y la minoría, 4%, paga condena por delitos relacionados con droga (posesión y tráfico).

CASO ESPECIAL

La abogada Emma Alba Tejada, directora del Instituto de Estudios Interdisciplinarios, dijo que los jóvenes en custodia, involucrados con delitos de homicidio y robo, permanecen los nueve meses que establece la Ley 40 sobre detención preventiva, para determinar la situación procesal.

No obstante, si los jueces no ven causa, ellos abandonan el centro.

‘No todos los que están en custodia llegan a ser condenados’, enfatizó.

Referente al perfil del infractor, Tejada contó que son jóvenes provenientes de hogares desintegrados. ‘Son jóvenes de pandillas, que no conocen el afecto, no conocen ellos mismos las cualidades que tienen’.

La directora explicó que al principio es duro porque vienen con la mentalidad de una banda juvenil y cuando les dan los tratamientos, los chicos descubren su potencial, hasta para escribir una buena historieta.

En Pacora, el 80% está en talleres y estudia. De 149 chicos de Pacora que rehabilite 30% o 40% es significativo, consideró.

Tejada afirmó que hay un equipo técnico comprometido con psicólogos, trabajadores sociales, educadores sociales y profesores del Ministerio de Educación.

‘Hay muchos jóvenes que no han terminado la primaria, no conocen a sus padres o que tienen a su padre y madre privado de libertad en la cárcel’, reseñó.

Con pesar, la experta manifestó que ‘hay jóvenes olvidados, a quienes no visitan ni siquiera sus familiares durante su reclusión’.