28 de Nov de 2022

Nacional

Las muertes infantiles que el gobierno no ha podido detener

La neumonía y las malformaciones congénitas son las principales causas por las que trece de cada cien niños panameños mueren

Han pasado 14 años desde que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) le indicara a Panamá que debía reducir en dos terceras partes los índices de mortalidad infantil. La fecha límite para que el Estado cumpla las órdenes de la ONU vence el año entrante. El descuido de los tres gobiernos que han pasado desde entonces se ve reflejado en el número de muertes anuales de niños antes de cumplir su primer año de edad.

El último reporte de la Contraloría General de la República, fechado al 2012, revela que en ese año, 13 de cada 100 niños que nacieron vivos fallecieron antes de cumplir doce meses de vida.

Guna Yala y Ngäbe Buglé, ambas consideradas zonas rurales, registran las tasas más altas, tomando en cuenta la cantidad de personas que habitan esta región. Allí murieron 254 niños.

Chiriquí y Veraguas lideran la estadística en las zonas mixtas (con poblaciones urbanas y rurales). La primera tiene un promedio de 273 defunciones anuales y en la segunda (un poco menos poblada que Chiriquí), mueren 175 cada año.

En general, en las zonas urbanas mueren 1,083 niños menores de un año.

LAS CAUSAS

Un informe del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) atribuye estas muertes a seis factores específicos, la mitad de ellos prevenibles con detección temprana.

Afecciones perinatales, malformaciones congénitas y neumonía son, según el Mides, los principales asesinos.

La penetración de la salud pública en áreas rurales , un tema que no aborda este informe, es otro asunto por resolver y que podría ayudar a reducir las muertes en este segmento de la población.

Inicialmente, el Ministerio de Salud (Minsa) mostró intención de colaborar en este sentido construyendo hospitales primarios, conocidos como Minsa-Capsi; no obstante, un conflicto entre el gobierno anterior e IBT Group, la empresa constructora, ha impedido que sean terminados. De 20 sólo se ha construido la mitad, y de ellos, únicamente seis pueden ser utilizados.

En los Capsi licitados se brindaría, entre otras atenciones, ginecología y pediatría, y en algunos casos, tendrían abierta la posibilidad de atender partos de forma profesional.

La ausencia de estos centros médicos en las áreas rurales se ve reflejada profundamente en la asistencia no profesional de los nacimientos.

Según la Contraloría, en 2012 se atendieron en las zonas rurales 4,227 partos sin asistencia profesional, es decir mediante parteras.

‘Necesitamos la articulación efectiva de todas las instituciones del Estado que intervienen en materia de niñez’, indicó Idalia Martínez, directora de la Secretaría Nacional de la Niñez y la Familia (Senniaf).

Según Martínez, el Consejo Asesor de Primera Infancia está realizando un esfuerzo para lograr llegar a los sitios más necesitados. Ese foro delinea la política pública en materia infantil.

INSTITUCIÓN QUE CLAUDICA

El Mides ha decidido rendirse. El informe firmado por el titular de esta cartera, Alcibiades Vásquez, concluye abiertamente que el país no ha logrado ni logrará, en el tiempo que resta, reducir la mortalidad infantil, tal como lo indica la ONU.

‘A pesar de las acciones implementadas, se observan pocos avances. Es poco probable que el país logre la meta’, indicó el Mides al final del informe, en el que, además gira recomendaciones sobre cómo fortalecer el plan nacional de inmunizaciones y el de tamizaje neonatal.

Según cifras del Minsa y de la Contraloría, este año el país cerrará con 74,474 nacimientos.

Por el momento, el único objetivo del milenio logrado completamente por Panamá ha sido la cobertura a un 100% de la educación primaria.

El resto ha quedado a mitad de camino con peligro de correr la misma suerte que la mortalidad infantil.