09 de Ago de 2022

Nacional

Juzgado condena a policía por agresión

El sargento Ferdin González Vega fue sancionado e inhabilitado de sus funciones por golpear a un médico en un retén.

Juzgado condena a policía por agresión
El doctor Rafael Pérez Carrillo con el ojo derecho afectado en el año 2011.

El Juzgado Decimoquinto de lo Penal no admitió que el agente de la Policía Nacional Ferdin González Vega, en el ejercicio de sus funciones, golpeara a un civil y lo condenó a la pena de 48 meses de prisión. Además lo inhabilitó para ejercer funciones públicas por un año (12 meses).

González Vega, que tiene rango de sargento , dirigía un retén policial, junto al agente Miguel Ángel Rivera, en el área de El Carmen, Bella Vista, y tuvo un altercado con el médico nefrólogo Rafael Pérez Carrillo, a quien golpeó causándole una afectación en su ojo derecho.

El hecho ocurrió el 22 de septiembre de 2011.

El galeno reclamó al ver que varios carros pasaron sin ser retenidos y fue víctima de agresión policial, la cual fue denunciada ante el Ministerio Público y el 27 de septiembre de 2011 ante la Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP) de la Policía, ubicada en Albrook.

CASO

El 18 de abril de 2013, en la audiencia preliminar, el juez decimoquinto penal suplente Orlando Henríquez llamó a juicio a los dos agentes policiales.

La fiscal octava de circuito Dania Ríos investigó y concluyó que el médico fue golpeado cuando los policías, que lo superaban en número, lo habían dominado. El sargento le roció gas pimienta en el rostro, y al ser arrojado al piso, fue pateado en la cara y la cabeza.

El nefrólogo no señaló a Rivera, por lo que el Juzgado Decimoquinto de lo Penal lo absolvió de culpabilidad.

PENAS ACREDITADAS

El hecho punible queda plenamente acreditado con las evaluaciones médico-legal practicadas por el forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, donde se establece una incapacidad de 20 días, visible a simple vista y permanente en el rostro, señala el Órgano Judicial.

En el fallo se plantea que si el doctor agredió de manera inicial con un golpe al rostro o a la boca al sargento, ‘no daba pie que éste en uniforme perdiera la cordura, olvidase los cursos de control y de manejo de violencia o agresión excesiva, ya que para ello se capacitan'.

Aunque pareciera un caso de impunidad, ninguno de los agentes fue sancionado disciplinariamente por la DRP.

La sociedad ha criticado duramente el proceder de muchos uniformados y reclama mejor capacitación.