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30 de Oct de 2020

Nacional

El negocio sumergido en las aguas del Gatún

En el lago hay miles de troncos hundidos que tienen un gran valor comercial

Cuando en 1910 se abrieron las compuertas de la represa que bloqueó el cauce del río Chagres y se convirtió en un lago de 430 km² de extensión, el lago Gatún, una gran cantidad de selva quedó sumergida. Durante 105 años, el estanque artificial albergó miles de árboles que aún están allí.

Bajo el agua, estos bosques no tienen gran utilidad, simplemente, disminuyen el volumen real del lago (como un cubo de hielo en un vaso, que reduce la cantidad de líquido que puede receptar el envase), dificulta la navegación de las embarcaciones (principalmente la de los pescadores recreativos y artesanales); además de que, en su proceso de descomposición, emiten una gran cantidad de metano. Sin embargo, sobre la superficie, esta madera es de mayor utilidad y es altamente cotizada.

Sumergidos en el lago Gatún hay, aproximadamente, 14 mil hectáreas de bosques húmedos del Caribe en los que, según estudios del Smithsonian, cohabitan unas 29 especies distintas de árboles como Espavé, Zapotillo, Cativo, Almendro, Zorro y Amargo-Amargo, por mencionar algunos.

Además del lago Gatún, en Panamá, también, hay bosques sumergidos en los lagos Bayano y Alajuela y, en menor cantidad, en las hidroeléctricas instaladas en la provincia de Chiriquí.

NEGOCIO

Los troncos ‘fosilizados', como algunos los llaman, se caracterizan por su dureza, además de que tienen la ventaja de que no sufre de hongos ni de plagas al no estar expuestos al medio ambiente. Esta madera se utiliza para la construcción de muebles, la decoración y la arquitectura, principalmente. En el mercado internacional son un producto muy cotizado, y el pie se puede cotizar hasta en $7.

A pesar de lo potencial del negocio, no sería hasta el 2007 que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) empezaría a sacarle provecho. En ese año, la Autoridad otorgó la primera concesión para explotar, aproximadamente, 2,859.24 hectáreas en el Gatún.

Tras una licitación, la compañía canadiense Ardán International Group se ganó el derecho de sacar troncos del lago por cinco años, hasta el 2012. La empresa pagó $110 por cada hectárea en concesión. En total, $314,516.40.

Según la ACP, cada hectárea contaba con 4 árboles extraíbles con un volumen útil de 1.29 m³ cada uno. Un estudio solicitado por Ardán indicaba que, en realidad, se podrían encontrar 20 árboles por hectárea, en promedio. Investigaciones del Smithsonian elevan la cifra a 29.

El año pasado, la compañía estadounidense Hollund Industrial Marine empezó a explotar las aguas del Gatún.

Del lado del Bayano, se encuentra la canadiense Coast Eco Timber, también de capital canadiense, que se ganó una concesión en 2011 para extraer madera de 15 mil hectáreas de bosques sumergidos. En el Bayano hay, en total, 30 mil hectáreas explotables.

MOTIVACIÓN

Un artículo publicado en 2007 en El Faro , una de las revistas de la ACP, indica que la Autoridad empezó a otorgar concesiones para cortar los bosques sumergidos, porque —además de ser una actividad con ‘sentido de responsabilidad social' que ‘permite disminuir la presión de la explotación maderera en otras zonas boscosas de Panamá'— es un negocio que ‘representa una inyección de ingresos para las comunidades alrededor de la cuenca [del Canal]... y facilitará el desarrollo de una industria muy pujante como el turismo ecológico'.

Sin embargo, en esa misma publicación, también se menciona otra razón para permitir la ‘limpieza' del Gatun: la necesidad de acrecentar el cauce ante la futura ampliación del Canal. ‘Viendo con luces largas y de cara a la expansión del Canal mediante un tercer juego de esclusas, se prevé este año [2007] licitar la extracción de madera sumergida 'de raíz' en algunos puntos estratégicos cerca de las nuevas esclusas del lado Atlántico para mejorar el área de anclaje en el lago', señalaba la publicación de la ACP. Los ‘puntos estratégicos' corresponden, según fuentes del Canal de Panamá, al muelle 45 y a Monte Lirio.

LICITACIÓN TARDÍA

A pesar de lo que decía la revista de la ACP, no sería hasta el 9 de septiembre de 2015, a unos pocos meses de la inauguración del nuevo juego de esclusas, que está fechada para abril del 2016, que se presentó la Licitación N° CCo-15-007 para una nueva concesión que permitiera la extracción de troncos del lecho del lago Gatún.

Se trataba de una licitación que otorgaría la concesión de 14, 244 hectáreas por 20 años a la empresa que ofertara el precio más alto. El monto mínimo de propuesta que aceptaría la ACP sería de $4 millones, aproximadamente, $281 por hectárea.

Aunque se trataba de una licitación negociada por el precio más alto, también existían otras condiciones para quienes quisieran participar.

El pliego indica que, entre otras cosas, los oferentes debían tener: ‘experiencia en la explotación (corte y extracción) de bosques sumergidos bajo el agua en lagos artificiales en regiones tropicales de, al menos, 10 mil hectáreas', ‘capacidad operativa (personal y equipo, ya sea propio o contratado) para cortar y extraer al menos 200 árboles diarios y realizar corte de árboles sumergidos a una profundidad de 66 pies debajo de la superficie del agua'; contar con ‘la certificación del Forestry Stewardship Council , o que forma parte del Green Building Counsel de algún país, o que ha sido aprobado por el Program of the Enforcement of Forest Certification o cuenta con el registro forestal de la Autoridad Nacional del Ambiente (Ministerio de Ambiente) de la República de Panamá y reúne los requisitos para obtener alguna de las otras certificaciones o membresías'.

Por último, exigía la licitación que las sociedades interesadas debían ‘acreditar experiencia en la comercialización de madera al por mayor en explotaciones forestales en volúmenes anuales no menores de 250 mil pies tablares'.

No obstante, el 28 de septiembre la autoridad emitió una resolución, la RM-FA-15-007, anunciando la cancelación del acto público. El documento explicaba que la ACP había decidido no otorgar la concesión porque ‘los requerimientos de la Autoridad cambiaron'.

NUEVOS PLANES

Aunque la li citación se canceló, sí se removerán los troncos del lecho del Gatún.

Esteban Saénz, vicepresidente ejecutivo de Operaciones de la ACP, al ser consultado, explica que no es que no se van a remover los troncos; pero solo se hará en los puntos que se amerite: ‘La ACP ha iniciado la remoción de troncos únicamente en los lugares identificados para fondeaderos. El resto del lago mantiene el bosque sumergido intacto'.

Al consultar por qué la Autoridad tomó esa nueva postura, la respuesta de los voceros del Canal es escueta: ‘No va a haber licitación, no hay novedad. La ACP va a asumir esa responsabilidad'.

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‘La ACP ha iniciado la remoción de troncos únicamente en los lugares identificados para fondeaderos. El resto del lago mantiene el bosque sumergido intacto',

ESTEBAN SAÉNZ

V.P. EJECUTIVO DE OPERACIONES DE LA ACP.

========== BUSQUE MAÑANA: LA REMOCIÓN DE MADERA DEL LECHO DEL LAGO GATÚN, UN NEGOCIO QUE GENERA INTERÉS.

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EL NEGOCIO DE LOS TRONCOS

La extracción de madera en el Gatún inició en el año 2007

14,244

hectáreas de bosque sumergido en el Gatún iba a concesionar la Autoridad del Canal Panamá (ACP) por un periodo de 20 años.

$4 millones. Oferta mínima que aceptaría la ACP por la concesión de las 14 mil hectáreas durante 20 años, indicaba la licitación.

200 árboles al día, debían ser extraídos por la empresa que se ganara la concesión, requería el pliego de cargos de la licitación.