24 de Sep de 2021

Nacional

Así vivieron los penonomeños el 9 de enero de 1964

El profesor Julio César Fernández Cañizales, recuerda cómo la capital coclesana se movilizó con valentía ante los acontecimientos

Así vivieron los penonomeños el 9 de enero de 1964
Una convocatoria multitudinaria en las calles de Penonomé, en 1964

Los trágicos acontecimientos ocurridos en Panamá los días 9, 10 y 11 de enero de 1964 impactaron a la comunidad coclesana.

El ultraje a los estudiantes y el enfrentamiento abierto en las calles de la ciudad de Panamá tuvieron en Penonomé, provincia de Coclé, repercusiones inmediatas al ser transmitidos, con dramatismo, los hechos en varias emisoras de radio de esta provincia.

REACCIÓN POPULAR

A las 7:30 pm, el pueblo se aglutinó ante la convocatoria popular.

Se realizó una multitudinaria marcha por las calles de Penonomé, con espontáneas muestras de indignación y consignas contra el ejército y gobierno norteamericano, a causa del artero y cobarde ataque a los estudiantes y población civil que a esa hora enfrentaba con piedras al poderoso ejército acantonado en la Zona del Canal.

En el parque 8 de diciembre, ocho fogosos oradores de distintas tendencias atizaron el enervamiento comunal con fuerza unitaria.

Seguidamente, la concentración popular se presentó ante el gobernador Manuel Salvador Rosas, quien facultó al secretario y exdirigente estudiantil Félix Tejeira a que facilitara los despachos de la institución y, desde allí, se procediera a promover un gran movimiento patriótico en toda la provincia para concitar respaldo regional ante un impredecible desenlace de la batalla en la ciudad capital.

LOS RECUERDOS

Julio César Fernández Cañizales, nacionalista, reconocido dirigente cívico y popular de la época, recuerda esos días de tristeza y valentía nacional.

‘Se formó el Comité pro rescate de la Soberanía Nacional, cuyo objetivo inmediato fue enlazar la efervescencia e indignación en otros distritos que nos hacían llegar su clamor de lucha hasta las últimas consecuencias', dijo con pausada expresión.

Varios emisarios fueron enviados a Aguadulce, La Pintada, El Valle de Antón y Antón, donde se formaron los primeros comités de acción, acompañados de mítines de encendido patriotismo.

En la planta baja, se consolidó el Comité Provincial Permanente. Se designó a Ricardo Ríos Torres, destacado docente y reconocido líder progresista, quien laboraba en el Colegio Angel María Herrera, como coordinador, y a Julio César Fernández, como secretario general. Ambos dirigieron el movimiento en el que participaban otras figuras de sólida valía patriótica, entre ellos, Heriberto Torres, Marcelino Jaén, Laurencio Jaén, los esposos Aníbal Grimaldo y Rita Céspedes de Grimaldo y Santiago Batista, por Aguadulce.

‘En Antón, recuerdo a un profesor Díaz, que jugó un papel preponderante en la promoción de la lucha. También, me viene a la memoria, un educador de apellido De la Rosa, con una destacada participación esa noche en la reunión de Penonomé' recuerda Fernández.

En Aguadulce, surgieron las figuras del Dr. Carlos Guillermo De Bello y muchas otras personalidades que, con coraje y dispuestos al sacrificio por la patria mancillada, siguieron adelante, según el registro mental del profesor Fernández Cañizales.

MARCHA A BASE DE RÍO HATO

En clamor unánime, dos días después, el Comité Provincial pro rescate de la Soberanía Nacional, decidió aprobar una caravana hacia la Base Militar de Río Hato, bajo tutela de los norteamericanos, en son de repudio.

‘No había miedo. No se medían consecuencias. Solo el dolor de la patria herida, alimentaba el coraje', detalla el historiador penonomeño.

Una escala en el parque de Antón, aparejada con mitin y arengas nacionalistas alentaron para aumentar la masiva marcha hacia el enclave militar.

Grande fue la sorpresa de los coclesanos, al encontrar las instalaciones vacías y, la pista plagada de objetos, enseres y equipos abandonados por las tropas.

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LA BATALLA PENONOMEÑA

Los penonomeños se lanzaron a las calles para solidarizarse con los estudiantes

  • Los coclesanos organizaron de forma espontánea una marcha patriótica hasta la base de Río Hato. Al llegar se encontraron con que esta había sido abandonada por los soldados de EE.UU.