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20 de Apr de 2021

Nacional

‘Vivos no regresamos a África; nos tendrán que matar para devolvernos'

Africanos y asiáticos en la frontera se resisten acudir a albergues  que ofrece el Gobierno de Costa Rica por temor a que los deporten

‘Si nos quieren devolver tendrán que matarnos, porque vivos no volvemos para África'.

Esa es la advertencia de un ghanés que forma parte de un grupo de africanos y asiáticos varados en Paso Canoas desde el pasado viernes 15 de abril.

El migrante habla en un español a medias, pero entendible, así que aprovecha para explicar las razones por las que no desea volver a ‘casa': guerra civil, pobreza, persecución religiosa y enfermedades.

‘No queremos quedarnos aquí, queremos continuar nuestro camino hacia Estados Unidos ', sostiene.

El grupo llegó a América por diversas rutas migratorias sorteando fronteras y el mar. Entraron al continente por Sudamérica y después llegaron a Costa Rica.

Musaki Mwon Jean, uno de los pocos africanos que habla bien el español, narró que cruzaron fronteras con un salvoconducto y otros sin ningún papel. Así arribaron a Costa Rica.

El viernes 15 de abril su recorrido hacía el norte se vio frustrado. Nicaragua cerró su frontera y Costa Rica los devolvió de Peña Blanca (zona fronteriza de Costa Rica con Nicaragua) a Paso Canoas.

Ese día, las autoridades migratorias de Panamá informaron que se trataba de un grupo de 250 personas. La Cancillería asegura, diez días después, que en la zona frontera hay 3,800 extranjeros varados, de los cuales 3,300 son cubanos y el resto (500), africanos y asiáticos.

‘Las autoridades de migración costarricense nos dieron los salvoconductos de un mes o veinte días para cruzar su país y llegar hasta Nicaragua, y resulta que ahora los cancilleres de Costa Rica y Nicaragua se ponen de acuerdo para no dejarnos pasar. Esto es un acto de racismo contra nosotros, más que una cuestión política que ellos estén pasando', se quejó Mwon Jean.

‘Luego de darnos el salvoconducto de paso por su país, nos lo quitaron, nos subieron a un bus y nos trajeron a la frontera con Panamá a la fuerza. Costa Rica sabe que no nos vamos a quedar aquí y aun así insiste en tenernos sufriendo', relató Jean.

Entre los migrantes extracontinentales hay personas de Ghana, Senegal, Burkina Faso, Congo, Malí, Paquistán, Afganistán y Bangladés.

La situación se complica, en vista de que entre ellos viajan niños y mujeres embarazadas que no reciben atención médica y, ahora, deben dormir en la calle y con poca alimentación.

Aunque el gobierno de Costa Rica intentó, este sábado, trasladarlos a un albergue temporal, los migrantes no aceptan la medida porque temen una deportación.

Migración

"Aquí no ha venido ningún organismo internacional, solo las autoridades de Seguridad de Costa Rica para amenazarnos; pagarán por su racismo",

Musaki Mwoh Jean

Migrante africano

Un grupo de artistas y documentalistas que integran El Kolectivo estuvo en la zona fronteriza para palpar la situación y confirmaron de una reunión entre el gobierno tico y los emigrantes.

Las autoridades de Costa Rica intentan enviarlos a un albergue para realizar un censo e investigar las razones por las que están en el país y si existe conflictos en su nación de origen, narró Edwin Torres, de El Kolectivo.

A pesar de que la crisis se desató hace una semana, algunos tienen un mes y medio en este limbo y alegan que se quedan sin dinero.

Los africanos señalan que han sido amenazados por las autoridades costarricenses de ser deportados o encarcelados.

‘Aquí no ha venido ningún organismo internacional, solo las autoridades de Seguridad de Costa Rica para amenazarnos. Hay un Dios que les hará pagar el racismo que cometen con nosotros', señaló entre lágrimas Mwon Jean.

Jean narró que se alimentan de la comida que les regalan las personas que pasan por la frontera y utilizan letrinas improvisadas para sus necesidades fisiológicas. ‘Nosotros tenemos un mes sin bañarnos y ahora quieren llevarnos a prisión o escondernos de la Organización Internacional de Migrantes para que no vean lo que pasa aquí', recalcó.

LAS OFERTAS PARA CRUZAR

En medio de la tragedia que viven los africanos y asiáticos, hay quienes buscan sacar beneficio.

Algunos migrantes contaron que ‘coyotes' ofrecen la posibilidad de que continúen con el recorrido por el cual cobran entre $300 y $1,500, dependiendo de la cantidad de personas.

Algunos han pagado, pero la mayoría ha decidido esperar que la situación se resuelva por la vía diplomática, porque no tienen los suficientes recursos.

Los migrantes reiteran constantemente que no pueden ser deportados por los conflictos de guerra en su país de origen. El temor de volver a África, incluso, los han llevado a tomar la decisión de botar sus documentos de identidad personal para evitar ser deportados.

La mañana de este sábado, un grupo de los extracontinentales realizó una manifestación pacífica frente a la Policía de Costa Rica para exigir un trato humanitario y que se les permita seguir su ruta.

Incluso, piden que los países de la región realicen las gestiones para crear un puente aéreo hasta México, tal como lo han hecho con los cubanos que también cruzan fronteras para llegar a Estados Unidos, y que se han quedado varados en Paso Canoas.

Del lado panameño un cordón policial del Servicio nacional de Fronteras custodia las 24 horas la entrada al país. igual medida realiza la Policía de Costa Rica.

A pesar de las reuniones que se han dado, durante esta semana, entre las autoridades de Seguridad y Cancillería de Panamá y Costa Rica no se ha logrado una solución definitiva. Pero la situación se agravará. Alfredo Córdoba, comisionado del Servicio Nacional de Migración, confirmó que ‘en Puerto Obaldía (Darién) hay cerca de 700 cubanos que se están desplazando hacia la frontera'. El agente, quien asegura que el dinero para paliar la emergencia sale de un fondo de repatriación, instó a la Cancillería a que se logren acuerdos ‘lo más pronto posible para que estos migrantes irregulares puedan seguir su destino final a los Estados Unidos'.

JOSÉ ARCIA/ IVÁN SALDAÑA