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25 de Oct de 2020

Nacional

Iglesia católica convoca a vigilia de oración por la paz en Colón

La jornada de oración inicia el 20 de octubre a las 8:00 p.m. (víspera de la fiesta del Nazareno de Portobelo) y culmina el 21 de octubre

Iglesia católica convoca a vigilia de oración por la paz en Colón
Cristianos católicos orando en la parroquía de Portobelo.

El obispo de Colón-Guna Yala, Manuel Ochogavía Barahona, en una carta al pueblo colonense, hace un llamado para encontrar los caminos de paz en medio de tanta violencia, que está amenazando el futuro de la provincia Atlántica.

En su carta, fechada 14 de octubre de 2016, el Obispo Ochogavía se preguntó: “¿Cómo estos que empuñan armas se llaman cristianos? Y le piden a Dios que los proteja. Por eso les pido a todos aquellos que son partícipes de la violencia: En nombre de Jesucristo, basta ya de tanta sangre, basta ya de venganzas y de tanto odio. Si no se detienen seguirá la cadena de desgracia y dolor. Piensen en sus madres, sus hijos, ¿cómo quieren que ellos vivan? No se conviertan en máquinas de muerte sin alma. Recuerden que Jesucristo es el rostro misericordioso del Padre, Él puede darles el perdón, devolver a tu corazón la paz”.

El obispo manifestó la necesidad de dejarse sanar las heridas y aseguró que “Dios no abandona nunca, solo les pide que se atrevan a creer que sus vidas pueden cambiar”.

Monseñor Ochogavía invitó a los cristianos para que el próximo 20 de octubre, a las 8:00 p.m., víspera de la fiesta de Jesús Nazareno de Portobelo, participen en sus parroquias de la Vigilia de Oración “24 horas por la paz” que culminará el 21 de octubre, a las 8:00 p.m., hora en que sale el Nazareno, con una procesión del silencio por la paz.

“Colón nos necesita a todos y el futuro de nuestro pueblo depende de lo que entre todos hagamos ahora. Si no buscamos soluciones verdaderas al problema de la violencia, nuestro futuro estará secuestrado. ¿De qué nos sirve una ciudad nueva si no es nuestra?  Tendremos que seguir viendo cómo nuestra gente emigra a otras ciudades para vivir tranquilos”, acotó en su carta el obispo Ochogavía.

Reiteró que como Iglesia, “somos firmes defensores de la dignidad de cada ser humano, y defensores de la paz, una paz que se de en justicia, sin miedo”... “Hagamos que los principios y valores cristianos sobre los que se construyó la convivencia de los fundadores de nuestro pueblo colonense, no queden en el olvido. No dejemos que nos roben la esperanza”.

“Empecemos por nuestras familias, eduquemos a nuestros hijos en el respeto al otro, acabemos con la ley del más fuerte o del más vivo, enseñemos a ser amables y cordiales, evitemos los gritos y los insultos, detengamos la diaria escena de violencia y amargura que engendra odio en nuestras familias. Cuidemos a los niños, ellos son el objetivo de aquellos que los buscan para convertirlos en servidores del tráfico de armas y drogas, o del comercio sexual. Eduquemos en la dignidad, en el amor y respeto a sí mismos. Y demos amor, un amor que educa con la ternura y el buen ejemplo”, afirmó el Obispo.