20 de Feb de 2020

Nacional

El absurdo social: para el 8 de marzo flores sí, derechos no

La fecha no pasó desapercibida, pero sí desenfocada socialmente en Panamá.

‘¡Cuecas!, el feminismo es lo mismo que el machismo, pero al revés', gritó el hombre de unos cincuenta años al grupo de mujeres que entregaban volantes este miércoles por la mañana en el Parque Porras.

‘¿Crees que me ofendes, ven y te explico de qué se trata', respondió una de las mujeres con el objetivo de hacer docencia ante tanta barbarie.

‘Ese mismo hombre abraza a su mamá el día de la madre y le regala chocolates y flores', señaló una de las activistas.

Para la sociedad panameña, es correcto dar flores y chocolates a las mujeres, pero no está bien vista la luchar por sus derechos.

Derechos como el voto, el divorcio, la elección de la cantidad de hijos que tener y de la participación política no fueron regalados, como gran parte de las nuevas generaciones cree, sino exigidos en las calles desde el siglo XIX, XX y ahora, en este nuevo centenario, se pelea por la paridad salarial y la no violencia contra la mujer.

Mientras el hombre descontento se alejaba vociferando insultos, más mujeres y algunos hombres solidarios continuaron entregando las volantes informativas sobre la lucha feminista y la situación creciente de femicidios y postergada paridad laboral.

Documentos del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) y del Ministerio Público con las cifras más recientes de violencia de género invaden la mesa ubicada a un costado del Parque Belisario Porras. Junto a los papeles se puede consultar el ‘Informe Clara González', dedicado al análisis de la condición de las mujeres en su diversidad: urbanas, rurales, indígenas, niñas, jóvenes, adultas mayores, afrodescendientes, con capacidades espaciales, privadas de libertad, emigrantes, entre otras. El documento establece que, en Panamá, en términos generales, casi la mitad de la población son mujeres, con un índice de masculinidad que alcanzó 100.9 hombres por cada 100 mujeres, en 2013.

Sin embargo, la masa femenina no se vio reflejada en la marcha de hace dos días.

Ante el llamado a paro y marcha internacional de ‘si nuestras vidas no valen, entonces produzcan sin nosotras', la mayoría de las mujeres panameñas decidió continuar produciendo a costa de exigir por sus derechos.

Y es que la movilización en Panamá, aunque tuvo presencia permanente con el piquete frente a la Procuraduría General de la Nación, no concentró en la marcha a una gran masa.

La falta de conciencia histórica quizás es el elemento ausente que provoca que la fecha sea utilizada para regalar chocolates, rosas y compartir ‘memes' a ‘la mayor bendición de Dios en la tierra'. Hasta ahí llega el apoyo.

‘Nosotros no tenemos capacidad económica para tener presencia en medios masivos de televisión, solo contamos con las redes sociales, y eso merma la asistencia', apuntó la socióloga Juana Camargo.

Ella advierte que los temas de la mujer no preocupan a quienes cuentan con espacios importantes en los canales de televisión.

Además, afirma Camargo, la misoginia, es decir el odio hacia la mujer, es estructural en la sociedad panameña. Está bien ‘agasajar' a la mujer el día de la madre o el 14 de febrero,o incluso el día de la secretaria, pero la fecha en que se conmemora la lucha por la adquisición de derechos, ‘peleados con sudor y sangre por miles de mujeres en Europa, Estados Unidos y América Latina', se ignora o se presenta como un día más de ‘romanticismo', lo que ‘es un error', apuntó.

Chevy Solís, de la organización Encuentro de Mujeres, recuerda que el 8 de marzo ‘no se celebra nada, sino que se conmemora la muerte de 140 obreras que fueron incendiadas dentro de una fábrica por exigir derechos laborales'.

La mujer panameña es vulnerada, pero no es consciente de la necesidad de encarar el asunto del machismo, advierte Solís.

Y es que muchos aseguran que aquí todo está hecho, pero las cifras contradicen esa premisa. El Ministerio Público registra 1,678 denuncias de violencia doméstica en lo que va del año. Para el cierre del año 2016, fueron 55 mujeres las víctimas de femicidio, mientras que ese año aumentó en un 16% la cifra de violencia doméstica, un problema con el que cargan las organizaciones femeninas, las primeras en salir a denunciar y a solicitar políticas públicas de género que aborden el asunto.

Otro de los problemas sin resolver, aclara Chevy Solís, es la sostenibilidad de las organizaciones feministas de ‘financiamiento nulo', pues son las mujeres las que, de su bolsillo, costean cada cartel, tela, charla y herramienta para denunciar ‘el patriarcado que culpa a cada mujer por una violación, embarazo, si trabaja mucho o poco, si se casa o no'.

Como no cuentan con partida circuital o cualquier otro subsidio del Estado, ‘nuestro radio de acción es corto, pero nos garantiza independencia', señala Solís sarcástica.

Con solidaridad se aferra a la lucha por la adquisición de derechos plenos para las mujeres, porque ‘el feminismo es eso: Igualdad entre hombres y mujeres'.

ACTIVIDAD

‘Mi encuentro con el feminismo'

Convoca la organización Encuentro de Mujeres, será un espacio donde mujeres de distintos sectores hablarán sobre su empoderamiento a partir de sus experiencias como mujeres indígenas, afrodescendientes, lesbianas, etc.

El encuentro se realizará el próximo 23 de marzo en la sede de la organización, en calle primera Perejil, edificio Rosita. A partir de las 6:00 pm.

APLAUSOS Y RECHAZOS

César Álvarez llegó a apoyar al grupo y mientras reparte ‘papelitos' con cifras e información donde se puede pedir ayuda en caso de violencia doméstica, se sorprende de que algunas mujeres rechacen el documento y que varios hombres se muestren interesados por el tema. ‘Hay varones que quieren tener un comportamiento de respeto y de igualdad con sus compañeras, pero no saben qué y cómo cambiar', comenta César de 23 años. Entusiasta, se acerca a dos chicas para entregarle un volante, ellas lo miran y le dicen, ‘no me interesa', César continúa con su tarea sin angustiarse.

Uno de los carteles que abraza la jornada en el parque es ‘la solidaridad será nuestra arma', muchas mujeres ignoran esto y decidieron tomarse el día para estrenar ropa y llegar ‘bien engalanadas al trabajo', ignoran que fue gracias a ‘la necedad de las manifestaciones' de los movimientos feministas de los años cuarenta liderados por la abogada Clara González de Behringer, Esther Neira de Calvo Gumercinda Páez y la sindicalista y militante del Partido del Pueblo Marta Matamoros que las mujeres obtuvieron el derecho al voto, la creación de guarderías infantiles, el reconocimiento de la paternidad, el matrimonio de hecho, la incorporación del fuero de maternidad de catorce semanas para trabajadoras y obreras en el primer Código de Trabajo de Panamá.

La desinformación es la enemiga de la solidaridad, sin embargo y a pesar de ser pocas, hacen un trabajo de hormiga, bien organizadas, ‘muchas mujeres se acercaron a pedir apoyo porque son maltratadas en sus hogares', cuenta Chevy Solís.

Y recuerda que mientras existan casos como este, ellas estarán, con pocos o muchos, siempre luchando, en todos los espacios, para que con muchos ‘8 de marzo' haya para las mujeres más derechos y menos flores y chocolates.