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23 de Nov de 2020

Nacional

El Idaan solicitará $10 millones para Colón

Jenia relata que hace 16 años llegó a la zona y es hasta ahora que cuenta con el agua potable las 24 horas del día.

Las noches largas de Jimitza Leona terminaron. ‘Esperábamos hasta la una de la madrugada y si el agua no llegaba, madrugábamos a buscarla donde hubiera', relata Leona mientras abre el grifo para lavar unos platos.

EL FUTURO DEL PROYECTO

El ingeniero Oscar Marín es el enlace entre el Idaan y el consorcio en la ejecución del proyecto de Colón. El funcionario detalla que se trata de una iniciativa novedosa que pagaba por los resultados obtenidos del contratista.

Se abarcó a la mayoría de la población que es responsabilidad de la institución. Los que quedaron fuera del proyecto fueron los poblados con menos de 1,500 personas, que son responsabilidad del Ministerio de Salud.

Para la terminación de las obras pendientes, Marín dice que solicitarán un segundo préstamo, de $10 millones. Esta suma se destinará a la reparación de tuberías, estaciones de bombeo y para construir más sitios para almacenamiento del recurso hídrico.

Marín plantea que antes de pedir créditos para proyectos, hay que hacer una buena planificación para optimizar los fondos.

Cubos, galones y botellas servían para que la joven fuera por el recurso hídrico a cualquiera de los sectores de Puerto Escondido, en la provincia de Colón, una zona donde los problemas de suministro de agua potable son crónicos.

Aunque a su casa llegaba el agua solo unas horas en la noche, Leona afirma que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) le enviaba la factura puntualmente. ‘No voy a pagar por algo que no tengo', pensaba cuando miraba el recibo por debajo de la puerta.

No muy lejos de Leona, en el barrio Eben Ezer, vive Jenia Araujo. Su casa, al igual que las de sus vecinos, es una fortaleza de hierro y cemento.

Jenia relata que hace 16 años llegó a la zona y es hasta ahora que cuenta con el agua potable las 24 horas del día.

Al igual que Leona, galones y cubos en mano, tenía que salir en busca del líquido. ‘Para mí era más difícil, porque tengo una hija con discapacidad', cuenta.

Araujo agradece a Dios y al ‘consorcio' por el agua. ‘Ahora nos toca mantenernos al día con los pagos porque no podemos vivir gratis. Así como pagamos la luz, tenemos que pagar el agua', señala la colonense que luego de la entrevista pregunta: ‘¿Hablé bien, dígame la verdad?'.

Los colonenses llaman ‘consorcio' a la empresa A&S Colón, contratada por el Idaan para la ejecución del proyecto ‘Mejoras integrales de los servicios de agua potable y saneamiento en seis distritos de la provincia de Colón'.

Concretamente, el contratista estaba obligado a ‘optimizar todo el sistema, incluyendo la ampliación de la red, los tanques de almacenamiento, las estaciones de bombeo, instalación de las válvulas reguladoras de presión y de control'.

El costo del proyecto, según el portal de la Zona Libre de Colón, era de $17 millones. Al acto de proceder asistió Leopoldo Benedetti, para entonces gerente de la zona franca. Esto ocurrió en 2013, tres años después de que el Banco Mundial aprobara los fondos para el proyecto.

Unos 160 mil habitantes de los corregimientos de Sabanitas, Puerto Pilón, Cativá, Cristóbal, Barrio Norte y Barrio Sur ya no tendrán que madrugar para buscar agua, expresaba el funcionario.

Han transcurrido tres años y el consorcio está por irse: el contrato termina el 30 de junio. El Banco Mundial invitó a La Estrella de Panamá a conocer los avances del proyecto, cuya inversión fue de $25 millones: un 80% del banco y el resto del Idaan.

Carlos Nasmuta, el trabajador social del consorcio, conoce las calles de los seis distritos de cobertura como la palma de su mano. Y a su gente y sus problemas también.

A este economista lo contrataron en su natal Colombia para que lograra que la gente pagara los recibos de luz. Él consideraba que tenía lo principal que se necesita para este trabajo: paciencia. De la mano de los líderes de las comunidades, fue tocando el corazón de las personas, dice Nasmuta.

En Colón, la situación era particular porque allí operan unas cuarenta pandillas, según los datos de la Policía Nacional. ‘Cuando hablábamos con el líder de estos grupos, nos decía: ‘¿Y tú qué me vas a dar?”, recuerda.

Algunos pedían que los contrataran de ‘botellas'; otros, ofrecían lo que sabían hacer: cantar. ‘Te puedo hacer el song del proyecto para que lo pases en la radio', recuerda.

Con todo y esto, Carlos consideró que era menos costoso incorporar a los jóvenes en el proyecto que contratar policías durante la ejecución de las obras. ‘Cada agente cuesta $40 por turno. Se necesitan, mínimo dos, máximo cuatro', expresa.

A los jóvenes los contrataban para las obras de su zona. ‘Existen unas fronteras imaginarias que ellos no pueden traspasar porque están amenazados', dice.

Retomando las estadísticas, en 2014, en los seis distritos de cobertura habían 25 mil clientes activos y en junio de 2016, ya sumaban 26,821.

La oficina del Idaan estaba ubicada en la calle 13, en el Casco Viejo de la ciudad. Una de las primeras tareas del proyecto fue mudar estas instalaciones. ‘Por miedo a las balas ningún trabajador salía después de las seis de la tarde de estas instalaciones', comentan directivos del Idaan en esta provincia. Actualmente, ocupa dos pisos en una moderna plaza comercial.