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18 de Oct de 2019

Nacional

Ciudad de la Salud, entre la esperanza y la incertidumbre

Mientras el ministro consejero Temístocles Díaz considera que en seis meses se inaugurará el primer módulo del proyecto, Comenenal habla de más atraso, incluso de que el concepto aún no está definido

El proyecto hospitalario se empezó a construir en el año 2012.

Con cuatro años de atraso, el proyecto Ciudad de la Salud será inaugurado por módulos. El ministro consejero Temístocles Díaz informó que el primer módulo, que comprende el Instituto Cardiovascular y Nefrología, está programado para ser inaugurado en seis meses.

Sin embargo, la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal) siente que el proyecto, que desarrolla la Caja de Seguro Social (CSS), tiene más incertidumbres que certezas.

El gremio, como miembro de la Comisión de Alto Nivel (CAN) que analiza la situación de salud del país, visitó el proyecto la semana pasada y emitió un informe.

Al mismo tiempo que considera que el proyecto es necesario para el país, el gremio alega que el concepto de ciudad de la salud ‘no está bien definido' en la obra.

Comenenal asegura que el proyecto es considerado de nivel cuarto o de alto nivel de atención —tipo instituto, como en otros países—.

Sin embargo, su diseño es propio de un hospital de nivel primero y segundo.

El proyecto está diseñado para 1,200 camas y, argumenta la Comenenal, para ser un hospital de alto nivel solo es suficiente contar con 300 camas, tomando en cuenta la población del país.

Toman como ejemplo el Hospital de Haagen, en Alemania, que en 1992 contaba con solo 300 camas.

ATRASO E IRREGULARIDAD

El proyecto Ciudad Hospitalaria se empezó a construir en mayo 2012.

La obra debía estar concluida en mayo de 2015. Sin embargo, se dio una prórroga hasta julio del mismo año.

La CSS detectó al menos 36 irregularidades al proyecto, que incluso ordenó demoler una pared.

Un hospital de alto nivel solo es para cirugía cardiovascular de muy alta complejidad, para adultos y niños, igual que para cirugía neurológica. Además, todo tipo de trasplante, los procedimientos más modernos y complejos, con otras especialidades como ginecología, urología, gastrología, neumología y los servicios de apoyo a todo lo anterior.

Otros aspectos que Comenenal analiza del proyecto es que contará con 127 consultorios para consulta ambulatoria, cuando por definición no es un centro de atención ambulatoria.

El ministro consejero, Temístocles Díaz, por su parte, dijo no estar seguro si la inauguración de este primer módulo se realizará al final del actual gobierno o a inicios del próximo.

El resto del proyecto se inaugurará posteriormente, dijo Díaz, sin precisar alguna fecha.

Durante el recorrido de Comenenal por el proyecto, la empresa informó que la obra tiene un avance del 65%; sin embargo, el gremio considera que es menos y pronostica que no será inaugurado en menos de un año.

La empresa FCC, que construye el proyecto, recibió la orden de proceder el 24 de mayo de 2012 y se debió terminar el 24 de mayo de 2015. No obstante, las autoridades otorgaron un prórroga hasta el 13 de julio de ese año. Este plazo no se cumplió y durante esta administración se detectaron, al menos, 36 fallas en la construcción del proyecto hasta el punto que se ordenó la demolición de 17 mil metros de paredes que se habían construido con un material similar al gypsum.

Una obra de tal magnitud nunca tuvo un director de proyecto y un equipo conductor, por parte de la CSS, se queja Comenenal.

Para el gremio médico, un equipo conductor, aparte del director de proyecto que gerencia todos los aspectos de la obra en representación de la CSS, implica ingenieros civiles, industriales, hidráulicos, de refrigeración, químicos, arquitectos, diseñadores, contadores, auditores e incluso abogados.

Al no contar con este equipo, señala Comenenal, se han dejado de tomar muchas decisiones oportunamente que a la postre están costando millones de dólares al Estado.

El gremio propone contratar a alguien que represente los intereses de la CSS, pero que sea transparente y no corrupto. Incluso, sugiere contratar la labor de la Oficina para Servicios de Proyectos de las Naciones Unidas (UNOPS).