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13 de Dec de 2019

Nacional

Mantener la calma durante la tempestad: racionalidad ante la emoción

Los aranceles impactan a la balanza comercial directamente, por su impacto en el presupuesto familiar

Si hay algo cierto que ha pasado desde el domingo 19 de mayo es que ha aumentado la preocupación por el impacto de las sanciones impuestas por el presidente Trump a Huawei en la economía mundial, y en especial, en Panamá. Para tener una mejor visión, se pueden observar dos posibles escenarios: 1) EE.UU.–China Cooperan, donde se presenta una desaceleración en el crecimiento económico y en el comercio internacional moderada sin un impacto significativo para el Canal y un impacto leve a los puertos nacionales; 2) EE.UU.—China No Cooperan, donde se presenta una menor tasa de crecimiento económico y una regionalización del comercio, con un impacto limitado para el Canal y un mayor impacto negativo en los puertos panameños. Estos escenarios son solo guías para ajustar los pronósticos de acuerdo a las expectativas de cada analista. Sin embargo, hay que mantener la calma.

Si hay algo que se puede asegurar de los anuncios de Estados Unidos acerca de Huawei, es que se aumentó la incertidumbre hacia el futuro acerca del futuro del comercio global. Por un lado, causa mucha incertidumbre las sanciones hacia una empresa por razones de seguridad nacional, y esto aumenta cuando vemos que el enfoque es empresarial-Panamá lo ha visto con las listas negras y grises, incluyendo a la lista Clinton. Esto no es tradicional en una economía capitalista de libre mercado e impacta negativamente el desarrollo tradicional de un internet libre. Por el otro lado, los aumentos en los aranceles en EE.UU. hacen más caros los productos chinos y lo mismo ha ocurrido en China con los productos estadounidenses. Sin embargo, esta situación es compleja.

Los aranceles impactan a la balanza comercial directamente, por su impacto en el presupuesto familiar. Esto es, con un presupuesto mensual fijo, un alza en los precios de unos productos limita el consumo a través del presupuesto familiar, pero esto depende. Por un lado, tengo menos dinero para comprar otras cosas si no puedo reemplazar las más caras (algunos productos no tienen substitutos) y por el otro tengo menos dinero para compras porque pago más por algunos productos.

Sin embargo, los cambios que se esperaban en la balanza comercial estadounidense no se ha dado dos motivos: en noviembre 2018, Estados Unidos introdujo una reforma fiscal que mejoró el presupuesto familiar allí y porque el crecimiento económico ha impulsado un aumento en los salarios y eso no ha permitido una caída en el consumo. Hacia enero 2019, china ha estado flexibilizando el crédito, ha aumentado el salario mínimo, ha impulsado las exportaciones hacia otros países e introdujo también una reforma fiscal que va es efectiva en abril 2019—tener presente que la actual desaceleración en la economía china viene de dos factores: 1) desaceleración en el entorno mundial; 2) cambio en la estructura de la economía china (eso produce menor crecimiento) y está en línea con lo proyectado por las organizaciones internacionales. Si bien se espera un menor crecimiento económico este año, es importante mantener la calma ante la situación porque los anuncios causarán mucha volatilidad en los mercados y esto podría expandirse a un pánico irracional. Veamos algunos puntos importantes.

Desde el 2001, el comercio internacional se mantuvo creciendo a tasas casi al doble que las tasas de crecimiento del PIB, pero ahora se ha reducido. Esto es porque el mismo fue impulsado por la ola hacia la globalización y ahora, luego de la crisis del 2008, se ha moderado. Por otro lado, los cambios en las instituciones tradicionales de la administración de Trump y la guerra comercial lo que han hecho es aumentar la preocupación acerca de un colapso en el comercio mundial y un impacto severo para las economías emergentes similar al de 2008. Pero esto no es correcto.

La economía de Estado Unidos se mantiene fuerte, impulsada internamente por el consumo y por las exportaciones de energía y la de China se mantiene creciendo en línea con las expectativas de su cambio estructural. La mayoría de los analistas concuerdan con que los cambios en los índices bursátiles se deben más a correcciones esperadas por sobrevaloraciones de acciones que a impactos directos de la guerra comercial. Pero esto no desestima cambios volátiles en los próximos días y meses. Esperamos que haya mucha volatilidad debido a la incertidumbre y a que los cambios en los aranceles van a impactar a distintas empresas de distintas maneras: habrá ganadores y perdedores dependiendo de su participación en las cadenas de abastecimiento y su rol en la guerra comercial (empresas de tecnología).

Si bien se esperan anuncios de alzas de aranceles y acusaciones de cumplimiento o no en las negociaciones que se reflejarán en los mercados bursátiles, no va a ocurrir un colapso en el corto plazo. En la parte de la balanza comercial, las exportaciones chinas solo representan 2.4% de los US$21 trillones que tiene la economía estadounidense y la participación del comercio de Estados Unidos en el PIB de China representan menos del 4% de la economía china. Algo importante es que hay muchos rumores que se pueden descartar para mantenernos objetivos en el contexto de las noticias:

1. Los mercados bursátiles de Estados Unidos no van a colapsar. Si bien habrá gran volatilidad, lo cierto es que se esperaban correcciones desde hace tiempo y que las medidas tomadas en la guerra comercial generarán ganadores y perdedores.

2. China no va a vender masivamente los bonos de Estados Unidos: esto impactaría negativamente al dólar y consecuentemente a los ahorros de China.

3. China no va a utilizar su moneda como manera de contrarrestar la guerra comercial. Utilizar esta opción ofrecería a otros países pruebas para acusarla de ser un manipulador de la moneda, cosa que no se ha dado.

4. Colapso en la economía china: a pesar de una baja en el crecimiento, no se espera un colapso en la economía china. El país tiene reservas, se mantiene creciendo orgánicamente e impulsado un cambio hacia una economía de innovación y sus exportaciones están en línea con el crecimiento en sus socios comerciales como la Unión Europea.

5. Colapso en la economía global: si bien esperamos menor crecimiento fruto de la incertidumbre, no esperamos un colapso de la economía global. Países emergentes están más diversificados, los países desarrollados están endeudados pero el sistema financiero se ha fortalecido y esto limita las perspectivas de un colapso.

Para Panamá, esto significa que hay que mantenerse fuerte apostando a la globalización y a la integración global. La ventaja competitiva de Panamá ofrecida por su posición geográfica es la de facilitación de comercio y el poner limitaciones al mismo sería reducir su potencial de crecimiento. En ese caso se puede ver a las economías de Grecia y de Turquía que se mantienen siendo facilitadores de comercio ante las situaciones geopolíticas globales.

Nota, algo que, si se ha observado, es que se ha aumentado una ola de nacionalismo tanto en China como en Estados Unidos y esto no es saludable. En este sentido, es importante mantenerse participando en los foros internacionales y en iniciativas que se mantengan impulsando la integración comercial y la facilitación del comercio internacional.