05 de Dic de 2021

Nacional

Diálogo tripartito: ¿La solución para un verdadero rescate de la CSS?

Trabajadores y representantes de la CSS plantean las diferencias que traería esta metodología, de ser aprobada, tomando en cuenta que el diálogo ya se encuentra en la recta final de su primera fase, luego de siete meses de trabajo

Diálogo tripartito: ¿La solución para un verdadero rescate de la CSS?
Sede de la Caja del Seguro SocialRoberto Barrios | La Estrella de Panamá

Tras su salida del diálogo nacional por la Caja de Seguro Social, el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato) planteó la necesidad de realizar otro diálogo con carácter tripartito con la intermediación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pues alega que el primer diálogo no es “legítimo” ni “representativo”.

La idea que solo se mantenía desde las exigencias de Conato tomó fuerza cuando en julio, la Asamblea Nacional (AN) aprobó una resolución en la cual instaban al Gobierno Nacional, a la junta directiva y a la administración de la Caja de Seguro Social (CSS) a replantear el diálogo nacional bajo las mismas características mencionadas por los trabajadores. De igual manera, en la resolución se convoca a la sociedad panameña a respaldar este proceso.

Durante una reunión con Conato, el presidente de la Asamblea Nacional, Crispiano Adames, reconoció que sin los trabajadores los resultados del diálogo no serían los más convenientes para la seguridad social de la que tantos panameños dependen. Por lo que anunció que solicitará al presidente de la República, Laurentino Cortizo, una reunión formal para conversar oficialmente sobre la resolución aprobada.

Eduardo Gil, secretario general de Convergencia Sindical, delegado de Conato, expresó no creer que exista una discrepancia entre lo que exigen como grupo y plantea la Asamblea, que es construir un escenario tripartito. “Nosotros abogamos por otro diálogo constituido entre los actores que realmente deben decidir el futuro de la CSS, es decir, empresarios, trabajadores, gobierno, y la intermediación de la OIT; y no volver al diálogo nacional”, defendió Gil.

Otros sectores elevan la pregunta sobre qué tan real puede ser la solución que esta metodología podría traer a los problemas de la CSS.

Uno de ellos es Genaro López, secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (Conusi), sector que no ha ocupado la silla en el diálogo desde un inicio, pero que sostiene que un diálogo tripartito haría que los empresarios y el gobierno siguieran teniendo la mayoría de los votos por encima de los trabajadores. “Conusi tiene el criterio de que se convoque a un diálogo amplio con diferentes sectores y que estos sean los que dicten quiénes participan”, indicó López.

Mientras tanto el Dr. César Quintero Sánchez, jefe de Planificación de Salud de la CSS, sostuvo que con un diálogo tripartito Conato no representaría a todos los trabajadores del país. Mencionó que le sorprende la ingenuidad con que se quiere llevar el tema, tomando en cuenta que en el diálogo de 2005 cuando se aprobó la Ley 51, todos los gremios de trabajadores se levantaron y Conato se quedó para dar su voto. Quintero explicó que para ese entonces el facilitador dividió el diálogo con el sector trabajador con 9 grupos, dos de empresarios y tres del gobierno. Mientras que el facilitador evaluó los votos y al final emitió un dictamen con más del 50%.

“¿Cómo es que el diálogo de 2005 puede ser más democrático que el que estamos haciendo en 2021, donde nos están pidiendo el 81% porque hay 13 organizaciones con 27 representantes, y que son como 22 votos?”, se preguntó el jefe de Planificación de Salud de la CSS.

Quintero pidió a Adames que así como escucha a todos los sectores, haga lo mismo con los plenarios del diálogo nacional para que estos puedan explicar la legitimidad de su participación en él. 

El Dr. Quintero es el suplente alterno del director de la CSS, Dr. Lau Cortes y del subdirector, Francisco Bustamante, como representante de la CSS ante la Mesa del Diálogo Nacional, durante sus ausencias temporales.

Además, es secretario ejecutivo de la Cuarta Mesa del DNC, que trata temas de salud, prestaciones económicas y los Riesgos Profesionales. También es el jeje del departamento Nacional de Planificación de la Salud (DENSYPS).

El delegado de Conato adelantó que el informe final del diálogo va a encontrar su primer obstáculo cuando sea entregado en la Asamblea, tomando en cuenta que Adames y los diputados han señalado que para que un diálogo de la CSS tenga validez debe estar la representación de los trabajadores.

Quintero respondió que la Asamblea no ha definido ninguna postura, ya que eso lo están haciendo los grupos que participan en el diálogo.

Jessica Jaén de Granado, vicepresidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras (Anep), gremio que participa en el diálogo, indicó que una vez conocieron sobre la resolución hubo inquietudes respecto a qué es lo que se cree que es posible en la reestructuración del diálogo. Además, mencionó que no ve la “fórmula mágica” del diálogo tripartito.

En materia de representación laboral, el diálogo tuvo la ausencia desde un inicio de Conusi, y después Conato se retiró. Aun así, existen 10 gremios, organizaciones, asociaciones y sectores laborales que están integrados en las mesas plenarias, que son: la Federación Nacional de Servidores Públicos (Fenasep); Consejo Nacional de las Mujeres (Conamu), Confederación Nacional de Jubilados y Pensionados; gremios magisteriales (maestros, profesores y trabajadores del sector educativo); Colegio Médico de Panamá; la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal); Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (Anep); Movimiento de Jóvenes (nuevos cotizantes); Grupo de Trabajadores Formales e Informales; Trabajadores y pacientes con enfermedades crónicas y renales; y la Coordinadora Nacional de Profesionales y Técnicos de la Salud (Conagreportsa).

Gil consideró que los médicos, enfermeras, profesionales y técnicos deben ser parte del diálogo como actores claves. Igual que los trabajadores del sector público, que entrarían en un sector específico.

Rol y evaluación de la OIT

El delegado de Conato recordó el análisis que realizó la OIT al informe actuarial de 2018 de la CSS, en el cual se basan las decisiones del diálogo en estos momentos, y que constató una falta de información; datos desactualizados; inconsistencias que podrían alterar el valor de la reserva y posibles subregistros en el sistema.

“No podemos abrir un diálogo con miras a solucionar la CSS si la información que nos dan es incompleta, no está bien procesada y es ineficiente. Por eso planteamos que el estudio actuarial completo lo haga la OIT, que además ha dicho que si se les proporciona toda la información en orden se tardarían menos de seis meses en elaborarlo”, subrayo Gil.

El jefe de Planificación de Salud de la CSS apuntó que las falencias del informe actuarial son fallas de administraciones anteriores y de la Contraloría.

Gil, además, señaló que la participación de la OIT en el diálogo no se ha resuelto. “En el diálogo de la CSS le falta la representación de los trabajadores y la OIT no va a intervenir hasta que se haga un diálogo tripartito”, manifestó.

Quintero indicó que los sindicatos claman que participe la OIT, sabiendo que ellos establecen medidas paramétricas en edad, porcentaje, número de cuentas y años de servicios, cuando la instrucción de Cortizo es no ver ninguna medida paramétrica. “La OIT ha sido invitada y estamos dispuestos a que nos ayude, para ello pueden venir y acercarse con nuestros actuarios para que puedan revisar y decirnos cuál es la senda como orientadores” comentó Quintero.

¿Tiempo apresurado?

El delegado de Conato mencionó que ocho meses no es tiempo suficiente para dar un real diálogo a la crisis de la CSS, por lo que consideró que actualmente existe un apuro en terminar todo en octubre porque las autoridades quieren relacionar el tema para el marco del bicentenario.

“Aquí parece existir un capricho en que todo se resuelva antes del bicentenario para tomarse la foto, aunque los problemas de la CSS no estén debidamente resueltos”, dijo Gil.

El jefe de Planificación de Salud de la CSS expresó que ocho meses no es tiempo suficiente, pero se deben hacer acciones rápidas para reaccionar, porque el tiempo corre.

“No insistamos si ocho meses no son suficientes, claro que no son suficientes, ¿pero hay que esperar a que el barco se hunda para entonces reaccionar? Necesitamos una medida rápida para asegurarle el pago a todos los pensionados y jubilados en el corto tiempo”, indicó Quintero.

La vicepresidenta de Anep acotó que tras el análisis profundo que existe para cada mesa del diálogo es probable que se solicite una prórroga.

“Posiblemente solicitaremos prórroga porque el contenido es complejo en cada una de las mesas, y siento que ocho meses es un tiempo corto porque lo que queremos es dar respuestas para la crisis de la CSS”, subrayó de Granado.

Las cuatro comisiones del diálogo: Invalidez, Vejez y Muerte; sector informal; Administración, y Riesgo Profesional y Maternidad definirán en los próximos días sus propuestas, ya que estas deben estar listas para inicios de septiembre, fecha en que la plenaria del diálogo tendrá dos meses para analizar y discutir las sugerencias, tras siete meses de trabajo.