La Estrella de Panamá
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12 de Nov de 2019

El Papa en Panamá

Panamá, vista por los ojos de visitantes de la JMJ

Gigi Molina, de nacionalidad argentina, se reunió con Juanito Leal y Fabián Abello para formar un grupo musical durante la JMJ.

Manuel, un joven de Angola, durante una misa

El Casco Antiguo está lleno de vida. Sus calles siguen abarrotadas por peregrinos que asistieron a la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebró la semana pasada con el papa Francisco.

De los 87 mil jóvenes que arribaron a Panamá desde el 22 de enero, un poco más de la mitad ha abandonado el país, de acuerdo con los registros migratorios. El resto aprovecha para conocer la ciudad.

Lubango-Huila, una profesora angoleña que asistió a la JMJ, contó a este diario que una de las mejores experiencias la vivió en el distrito de Las Minas, en Chitré.

En este sitio, acompañada de 33 compañeros, bailaron con la comunidad, compartieron buenos momentos y les dieron a probar una de las frutas más jugosas y dulces de la región, la sandía, de la que quedó enamorada. ‘Panamá es un país lleno de centros comerciales', añadió.

Con ella viajó Manuel, quien percibió un país acogedor. Con vista larga apreció que la JMJ sirvió como un motor para exponer a Panamá internacionalmente.

Gigi Molina, de nacionalidad argentina, se reunió con Juanito Leal y Fabián Abello para formar un grupo musical durante la JMJ.

‘La gente es muy cálida, nos tratan como familia', expresó Gigi a este diario.

La maestra de música de 27 años visitó el Causeway, Albrook Mall y la Cinta Costera, de donde tiene los mejores recuerdos bailando y cantando con los panameños.

Juan comentó la grata sorpresa que vivió cuando asistió a una misa y espontáneamente, el director de la parroquia los invitó a cantar canciones en el altar.

A los chicos argentinos también les llamó la atención el contraste en la arquitectura del país. Los rascacielos, el estilo colonial de Casco Antiguo y las zonas no tan modernas.

En esta parte del continente se come bastante arroz, uno de los platos favoritos del papa Francisco en su visita. Sus compatriotas argentinos se derritieron con el plátano frito, tajadas de banana, y maíz.