23 de Feb de 2020

Política

El futuro del Legislativo

PANAMÁ. En el tintero hay varios puntos: temas candentes que debe enfrentar la nueva Asamblea Nacional que se instalará el próximo 1 de...

PANAMÁ. En el tintero hay varios puntos: temas candentes que debe enfrentar la nueva Asamblea Nacional que se instalará el próximo 1 de julio. Dependerá de cómo quede configurada y si la balanza favorece o no al nuevo inquilino del Palacio de las Garzas. Pero igual, los temas están allí y deben ser abordados si el cambio quiere convertirse en realidad, como dice Jorge Giannareas, catedrático de la Universidad de Panamá.

"La nueva Asamblea tiene que autorreformarse si quiere cumplir con el papel de fiscalización que le corresponde, porque como está no lo podrá hacer", se suma al debate el analista político, José Blandón.

NUEVAS LEYES

Así como el quinquenio que está por culminar, en sus inicios, era marcado por la ampliación del Canal, una nueva reforma tributaria y de la seguridad social, el que está por inaugurarse tiene no menos de cinco nuevos proyectos de leyes y otros que quedaron pendientes de discusión.

Para nadie es un secreto que la nueva administración empujará una nueva reforma tributaria que cambia el Cálculo Alterno del Impuesto sobre la Renta (CAIR) por el Flat tax o impuesto universal sobre la renta.

"Pero al margen del cambio del CAIR, el sistema financiero tiene que ser reformado para afrontar la crisis económica mundial", dice Blandón. La Asamblea también tendrá que lidiar con las reformas laborales que se prevén según el Tratado de Promoción Comercial (TPC) con Estados Unidos.

El otro punto candente en el futuro legislativo tiene que ver con las reformas al Código Electoral. Y aquí entra en juego un nuevo actor: los independientes. Hasta ahora las reformas electorales que se han introducido han sido responsabilidad exclusiva de los partidos políticos. La últimas contaron con la presencia de miembros de la sociedad civil, pero nadie las escuchó demasiado. Ahora, empero, la sociedad civil o los independientes tienen un punto a su favor: el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que declaró inconstitucional un artículo del Código Electoral por reservar sólo a los partidos políticos el derecho a postular a candidatos a presidente y vicepresidente de la República.

Con este fallo de la Corte sumado a la experiencia de la reciente campaña electoral, la sociedad civil va a presionar por cambios radicales a lo establecido en el Código Electoral. Por ejemplo "hay que establecer transparencia en las donaciones y topes a los gastos de campaña. La otra manera es a través de los ingresos de los medios de comunicación social durante la campaña que son quienes también se oponen a estos topes".

CAMBIOS CONSTITUCIONALES

El otro gran tema tiene que ver con las reformas al Código Judicial para crear una nueva sala Constitucional en la Corte Suprema de Justicia y reformas a la propia Constitución para permitir, entre otras cosas, que un ex presidente de la República pueda ser candidato cinco años después de haber dejado el cargo y no diez años como se establece actualmente. Es un viejo anhelo que Balladares no pudo cumplir y Torrijos desea. Martinelli no vería con malos ojos esta iniciativa. El reparto del poder en la Asamblea terminará de definir la geografía en la que se discutirán estas cosas. Los próximos días, sin duda, serán de examinar. Y es que dependiendo de cómo quede configurada la nueva Asamblea Nacional, los temas tomarán mayor o menor velocidad.

Con el tema constitucional, sin embargo, los planteamientos tienen dos vertientes: uno que plantea que sean reformas constitucionales duplicando el funcionamiento de la Asambleas y otro que plantea una Constituyente paralela, elección mediante. La pregunta que habría que responder, luego de las experiencias de los últimos años es la siguiente: ¿estará la Asamblea a la altura de las circunstancias que exige la historia?