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21 de Jan de 2020

Política

Retos del nuevo gobierno

PANAMÁ. Las elecciones terminaron. Ricardo Martinelli se calzará la banda presidencial y con ella, tendrá que hacerle frente a una tor...

PANAMÁ. Las elecciones terminaron. Ricardo Martinelli se calzará la banda presidencial y con ella, tendrá que hacerle frente a una tormenta de problemas. A partir del 1 de julio próximo tendrá frente a él la encrucijada de su vida: ahora tendrá que convertir en realidad las promesas de las que hablaba cuando aseguraba que representaba el cambio.

La mayoría de los panameños vive con sensaciones que, seguramente, Martinelli no conoce: el miedo de salir a las calles debido a la inseguridad, las decenas de horas a la semana a bordo de un sistema de transporte incómodo y decadente, con la percepción de que el sistema de educación no le puede ofrecer lo que necesita para salir adelante y pagando por un seguro social que lo que menos le ofrece es seguridad.

TRANSPORTE

El incendio del bus 8B06 el 23 de octubre de 2006, donde perecieron 18 panameños, constituyó la gota que derramó un vaso colmado de despropósitos: la combinación entre el estado lamentable de los buses con los infernales tranques que hacen parte de la vida cotidiana de la ciudad.

La muerte de estas personas impulsó al gobierno a comprometerse con una reforma total que, sin embargo, nunca llegó y dejó la solución a la problemática del transporte en el limbo.

Martinelli ha prometido construir un metro para solucionar el problema del transporte masivo. Sin embargo, su construcción tardaría por lo menos 4 años.

Carlos Harris, ex director de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATT) señala que para lograr un verdadero avance en el tema del transporte público hay que cambiarlo todo, empezando por los dirigentes.

SEGURIDAD

Uno de los temas más sensitivos es el incremento en los últimos años de la inseguridad. Según sondeos de opinión pública, el 47% de los encuestados considera que la inseguridad, el crimen y el narcotráfico constituyen uno de los principales problemas del país. El número de homicidios aumentó de 444 en 2007 a 593 en 2008.

El ex director de la extinta Policía Técnica Judicial, Jaime Jácome, considera que el deterioro del sistema de seguridad en Panamá se debe a que se ha dejado de lado la política de prevención del delito.

“La policía se ha convertido en un ente reactivo. Reaccionan después del delito, pero están olvidando su función primordial que es la prevención”, explicó Jácome. Agrega que se debe aumentar la presencia policial en las calles, especialmente en los sectores de mayor incidencia de delitos.

SALUD

Luego de la muerte de más de un centenar de personas por envenenamiento masivo con dietilenglicol, la confianza de los panameños en las instituciones de salud pública ha disminuido y más cuando hay latente una amenaza mundial de pandemia por la gripe A H1N1, que ya ha cobrado decenas de vidas en otros países.

Los choques entre los gremios médicos, la sociedad y representantes del Ministerio de Salud mandaron al baúl de los recuerdos el proyecto de reformas que proponía un Sistema Único de Salud, uno de los logros de la Concertación Nacional.

Carlos Abadía, garante de la Mesa de Salud del diálogo por la Concertación Nacional, indicó que primero debe despolitizarse el sistema de salud, antes de presentar cualquier propuesta. El galeno manifestó que a pesar del superávit de 168 millones de dólares que registró el programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social (CSS), aún hace falta una utilización más efectiva del presupuesto de la institución.

“Tuvimos un incremento en las finanzas de la Caja, pero sigue sin haber medicinas e insumos. Hay que cambiar el manejo del presupuesto”, señaló.

EDUCACIÓN

Aunque Panamá tiene una cobertura en educación primaria cercana al 99%, según la Unesco, un reciente estudio reveló serias deficiencias en la formación de los estudiantes de primaria y sec undaria en materias básicas como matemáticas, español y ciencias. Eso sin contar que el istmo obtuvo una de las peores calificaciones en calidad educativa a nivel de Latinoamérica.

Para el Secretario general de la Universidad de Panamá, Miguel Ángel Candanedo, la educación panameña urge de reformas profundas. “Debe haber una convocatoria de todos los sectores, tanto magisteriales, como gobierno y privado. Todos deben trabajar en un consenso para hacer estas reformas”, anota.

El catedrático agregó que los cambios hay que iniciarlos desde la formación docente, incluyendo una mejora salarial y prioridad en los nombramientos de estudiantes universitarios con el mayor índice académico.

“La tarea de reformar el sistema educativo no es fácil, pero debemos empezar desde ya, para ver sus resultados a mediano y largo plazo, no durante este gobierno”, señaló Candanedo.

Estos son las principales problemas que tendrá que afrontar Martinelli, en medio de un ambiente de pesimismo por la crisis mundial y la amenaza de pandemia, pero de optimismo y esperanza por la llegada de un gobierno que ganó con la promesa del cambio que anhela la mayoría de los panameños.