25 de Feb de 2020

Política

El cambio empieza en la TV

PANAMÁ. La vida de los panameños poco a poco comienza a transformarse en otra cosa. El cambio ha llegado. Y empieza temprano: Lucy Mo...

PANAMÁ. La vida de los panameños poco a poco comienza a transformarse en otra cosa. El cambio ha llegado. Y empieza temprano: Lucy Molinar ya no será una opción cada mañana para enterarse de lo que pasa. Sus peleas, sus entrevistas feroces, todo se ha convertido en historia. Algo así sucede también con Guillermo Ferrufino. Ya no se podrá disfrutar de su llanto televisado en “Qué tal si te digo. . ”.

El presidente Ricardo Martinelli ha decidido entregarle a estos panameños dos ministerios fundamentales: Molinar fue designada en Educación mientras a Ferrufino le tocará Desarrollo Social. Son dos de los espacios más importantes: la educación es la semilla del futuro de un país, y el desarrollo social el agua que la alimenta. Ninguna de estas “ex” estrellas de televisión tiene experiencia en la gestión pública ni tampoco han realizado estudios especializados. Tendrán que aprender lo que hacen mientras lo hacen.

EL DEBATE

“Todo indica que el presidente electo quiere inventar una imagen para su Gabinete. Su imagen funcionó muy bien durante las elecciones y ahora busca lo mismo. ¿Cómo? Utilizando caras conocidas”, opina el sociólogo Marcos Gandásegui. “Sin embargo, aunque la imagen le sirvió en campaña la administración gubernamental es otra cosa. Necesita un equipo que, más allá de su imagen, sepa cómo solucionar los problemas que tiene este país. No se trata de llenar el Gabinete de caras bonitas y jóvenes, sino de cumplir sus promesas”, señala el catedrático.

Martinelli, por su parte, dijo que se decidió por “estas caras frescas” porque, precisamente, era lo que decía en campaña. Gente que no viniera de la política, que no estuviera contaminada por los partidos y se animara a transitar otros caminos.

QUIÉN ES QUIÉN

Guillermo Ferrufino es la designación más extraña que recuerda la joven democracia panameña.

Las dudas aumentan al leer su hoja de vida. Ferrufino no posee títulos universitarios o al menos no se le conoce ninguno. De hecho en su hoja de vida ni siquiera dicen si terminó la secundaria: "Tras culminar sus estudios primarios en La Chorrera, cursa estudios en la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá". Así llega al MIDES, sin mayor mérito que el dedo presidencial. Sin decir que dejará vacante la curul para la que fue elegido el 3 de mayo, cuando ganó en el circuito 8-5.

Para la psicóloga, Geraldine Emiliani, manejar un ministerio de tanta importancia como el MIDES no es tan fácil como hacer caridad televisada. “El MIDES es un pastel muy grande. Tiene que ver con la integración social, la niñez, la juventud, la pobreza, son temas importantes y que no son fáciles de manejar”.

La diputada Teresita Yániz de Arias, va más allá. “Sería muy peligroso confundir el asistencialismo con la formulación de aquello que se necesita para que las personas puedan por sí solas mejorar su calidad de vida. Nadie se pondría en manos de un practicante de medicina para que le operara el cerebro. Panamá sí”.

LLANTO

Lucy lloró en cámara, se despidió de su público y asumió el reto. Algo para destacar, en contraposición a Ferrufino, sí es licenciada. Pero no en educación, en Comunicación Social. Ligada al Opus Dei ha mostrado su sorpresa y su excitación por la designación, aunque nadie sabe si tiene un plan, en fin, qué piensa hacer con la educación de los panameños. No la tendrá fácil.

La Asociación Nacional de Profesores le dio 100 días para ver qué reformas plantea. Si no, volverán a la pelea. Parece poco para alguien que empieza de cero.