05 de Dic de 2022

Política

El rumbo de la política exterior panameña

PANAMÁ. Con la llegada del nuevo gobierno, el librito de política exterior del Palacio Bolívar de la Cancillería de la República ha camb...

PANAMÁ. Con la llegada del nuevo gobierno, el librito de política exterior del Palacio Bolívar de la Cancillería de la República ha cambiado.

La administración del presidente Ricardo Martinelli ha tomado partido en diferentes temas que han tenido su impacto internacional.

Juan Carlos Varela, un empresario de 46 años, tomó las riendas del Ministerio de Relaciones Exteriores el 1 de julio de 2009 con las aguas tranquilas.

Pero la corriente comenzó a enturbiarse. El tema Honduras, Israel, Colombia y Parlacen son ejemplos donde el gobierno ha marcado su terreno en un escenario donde ha recibido críticas y hasta demanda.

En el tema de Honduras, Varela tomó partido y tuvo una participación más visible. Panamá fue mediador en la crisis, pero reconocieron unas elecciones, mientras la región no apoyó el llamado del país.

Igualmente, Martinelli decidió darle Jerusalén a los israelíes, a quienes bautizó como “los guardianes de la Ciudad Santa”. Panamá encontró una salida a la disputa que mantienen desde hace más de 60 años las naciones de Oriente Medio y que ni siquiera la Organización de las Naciones Unidas ha logrado resolver.

Las palabras de Martinelli causaron el enojo de los palestinos, incluso la Coalición Nacional de Cristianos de Tierra Santa pedía que se declarara persona non grata al gobernante.

LAS FARC NOS CUESTIONÓ

Las guerrillas colombianas más peligrosas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) nos pusieron el ojo por un enfrentamiento en enero pasado en la frontera donde murieron 3 de sus efectivos y hubo dos capturados.

Posteriormente, en un comunicado el grupo armado vecino reclamó que Panamá hizo operativos conjuntos al Ejército de Colombia, pese a que había dicho que no se inmiscuiría en asuntos internos.

Y como si fuera poco, el Parlacen presentó la primera demanda contra el Estado de Panamá el pasado viernes por supuestas violaciones a los instrumentos de integración.

Al propio canciller Varela le tocó en noviembre pasado viajar a Centroamérica para iniciar la salida de Panamá del organismo regional.

DEBEMOS SER NEUTRALES

Ricardo Alberto Arias, ex canciller de la República, sostiene que la posición de Panamá desde que administra el Canal de Panamá es mantenerse alejado de los conflictos de los cuales no somos parte directa.

“Ese es un mecanismo que tenemos de protección del Canal. Me parece que la política exterior de este gobierno está cambiando esa postura”, dice.

A su juicio, “es preocupante la posición panameña con el conflicto palestino-israelí”.

“Es un conflicto que data de muchos años que Panamá debería actuar en función de la paz y no tomar partido con una de las partes”, manifiesta.

Igualmente, el ex canciller alega que una vez más en el tema de Honduras el país se alejó del consenso de la región y “tomó partido en el conflicto”.

Pero el abogado internacionalista, Julio Berrío, fue más allá y descalificó a los integrantes del Consejo de Relaciones Exteriores, en el que considera que hay “neófitos” e inexpertos en derecho internacional.

Lo que más le preocupa al abogado es que la política pro-israelita nos creará problemas con el mundo árabe.

“Hay que ser políticos de grandes ligas, jugar con todos los bloques, pero no buscarnos enemigos de bloques poderosos”, indica.

Berrío lamenta la posición panameña a la crisis hondureña y el conflicto colombiano. “Ese es un error y nos hemos metido en otro problema al apoyar al presidente Álvaro Uribe en su guerra contra las FARC, lo cual es otro desatino”, insistió.

Opina que Panamá quiso salirse del Parlacen “a la brava y nos van a condenar.

Igualmente, el analista político Marco Gandásegui afirma que "la política exterior panameña no tiene rumbo, porque perdió su brújula".

Argumenta que Panamá está respondiendo a cada situación que se le presenta cuando debe ser neutral, pues hay riesgos.

Enfatiza que al hacer amistades con enemigos de sus amistades, serán tus enemigos.

Este medio no pudo obtener una versión del canciller y vicepresidente Varela.