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12 de Apr de 2021

Política

¿Revisarla o derogarla?

PANAMÁ. Hoy será el primer día de trabajo de la mesa de diálogo que deberá revisar íntegramente la polémica Ley 30, pero los sindicalist...

PANAMÁ. Hoy será el primer día de trabajo de la mesa de diálogo que deberá revisar íntegramente la polémica Ley 30, pero los sindicalistas no están dispuestos a dejarle el camino fácil al gobierno.

Por lo menos los representantes del Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), de la Unidad de Lucha Integral (ULIP) y del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) mantienen una posición radical: derogar la Ley 30. Incluso amenazan con abandonar la mesa si no acogen su petición.

Aunado a ello, el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Banano (Sitraibana) tampoco tiene mucha fe en el diálogo.

La consigna sigue siendo derogar o huelga. Además, lanzaron la advertencia de que si al final del diálogo no se llega a un consenso, nuevamente saldrán a las calles, precisó Samuel Quintero, secretario de Sitraibana en Changuinola.

El dirigente destacó que las muertes y los más de 80 heridos que se registraron producto de los enfrentamientos no pueden quedar impunes.

Además, la comunidad está a la espera de las indemnizaciones que, supuestamente, el gobierno haría efectivas a los familiares de las personas que fallecieron y resultaron heridas.

UN DIÁLOGO COMPLICADO

Las esperanzas están centradas en estas conversaciones. El Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, aseguró que confían plenamente en que el diálogo llegue a un feliz término, pero de acuerdo con el economista Juan Jované, si el gobierno no toma la decisión de cancelar la ley, la mesa del diálogo nacional no tendrá los resultados esperados.

Rafael Chavarría, del Conato, dijo por su parte que su organización tiene como propuesta la eliminación del documento y su presentación ‘fragmentada’; es decir, ‘que cada tema vaya a donde le corresponde su discusión’.

‘¿Cómo casar la aviación con asuntos ambientales, laborales y de la policía? Hay que separar cada cosa y darle su espacio de discusión con amplitud’, destacó el dirigente.

Por su parte, Genaro López, del Suntracs, advirtió que si en la mesa del diálogo no se presentan las mejores condiciones, están dispuestos a retirarse.

López sostuvo que el hecho de que sean tres organizaciones obreras las que estén representando al sector, los posiciona en una situación desventajosa.

Frente a esta realidad, el analista político Renato Pererira señaló que la posición de los sectores no es válida, toda vez que en la mesa del diálogo el sector obrero no es mayoría, solo representa un segmento de la población.

Pereira consideró que sería lamentable que los sindicalistas no aprovecharan esta oportunidad para realizar un debate del altura, ya que si la desprecian, estas organizaciones están colocándose al margen de la democracia, dejando ver a la opinión pública que el único camino que ellos utilizan es el de la confrontación y la violencia.

Cabe resaltar que cuando la comisión fue instalada, el martes pasado, la facilitadora Isabel Saint Malo tenía muy claros algunos conceptos respecto a este asunto. ‘Nosotros tenemos que revisar lo que se nos ha pedido; y este lunes estableceremos la agenda de esta discusión’, apuntó entonces.

El cambio de escenario no hace mucha diferencia. Ahora, sin embargo, habrá que abrir el compás a la entrada de un par de actores nuevos, principalmente, los representantes de grupos ambientalistas.

Mientras tanto, la comisión apenas dará sus primeros pasos. Acoger el mensaje del Arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, parece de momento lo más sensato: ‘no queremos que esa violencia que se dio en Bocas del Toro se repita; confiamos en que será ese el norte que lleve este diálogo a un feliz término’.