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05 de Jun de 2020

Política

‘Regresé al viejo oficio de simple ciudadano’

Sonriente y con su blackberry en la mano. Así llegó el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, a la cita que teníamos en el Hotel Shera...

Sonriente y con su blackberry en la mano. Así llegó el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, a la cita que teníamos en el Hotel Sheraton el viernes 26 de noviembre. Estaba mucho más descansado y relajado. El día anterior había tenido una jornada intensa, había sido la estrella de un foro sobre competitividad del INCAE en Panamá, y concedió varias entrevistas, en las que no pudo evitar el tema del momento: el polémico asilo dado por su amigo Ricardo Martinelli a María del Pilar Hurtado, ex jefa del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS). El abogado de 58 años no tiene el mismo rostro fresco de hace más de una década, cuando caminaba por estas mismas tierras en 1999, antes de ganar la presidencia de Colombia por primera vez en 2002: corazón valiente, mano firme y cero concesiones a la guerrilla de las Farc que había arrinconado al Estado colombiano por medio siglo. ‘Doctor Juan Luis Correa, cuando nos conocimos tenía el pelo negro’, dice mientras apunta con su dedo índice sus canas antes de saludar al gerente de La Estrella, y al presidente de la editorial, Ebrahim Asvat, entre otros. Uribe tiene escasos cuatro meses de haber dejado la presidencia de Colombia, luego de que la Corte Constitucional de su país le cerrara el paso a un tercer período, lo que permitió que uno de sus delfines, Juan Manuel Santos, tomara el control de la Casa de Nariño. Pero el hombre que acabó con los líderes de las Farc, como los legendarios Raúl Reyes y Manuel Marulanda Vélez, alias ‘Tirofijo’, y que fue un duro crítico de su colega venezolano Hugo Chávez no para de dar lecciones. Da clases en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos, y asiste a conferencias como invitado. Entre sus planes futuros, quiere fundar una universidad o una línea de universidades a través de un propósito sin ánimo de lucro. Está en la búsqueda de los fondos para hacerlo.

USTED SALIÓ DE LA PRESIDENCIA COMO UNO DE LOS MEJORES GOBERNANTES QUE HA TENIDO COLOMBIA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, PERO EN DÍAS RECIENTES HA RECIBIDO MUCHAS CRÍTICAS POR LO DEL ASILO A LA QUE FUE LA JEFA DEL DAS Y SU POSICIÓN FRENTE A TEMAS QUE LE ATAÑEN EN SU PAÍS.

No es la primera vez que me ocurre eso por hacer o decir lo que pienso. No me puedo poner a calcular si le va a gustar a la gente o no. Uno tiene que ser auténtico en lo que piensa. Por ejemplo, esta semana me decían: ‘con este problema del asilo, cómo va a ir a Panamá’. Pero yo saqué la cara, soy un hombre honorable. Emití un comunicado en donde expreso claramente mis puntos de vista. Yo puedo responder por mi posición. Este jueves, voy a empezar una serie de diálogos con mis compatriotas a través de la radio en Colombia. Voy a darle una entrevista a RCN radio, que dirige hoy quien fuera mi vicepresidente, Francisco Santos. Y no habrá tema vedado.

¿POR QUÉ TOMÓ LA DECISIÓN DE SEGUIR TRABAJANDO DESDE QUE DEJÓ LA PRESIDENCIA?

Cuando uno llega a los años conscientes y ya ve que, de pronto, está próxima a extinguirse la energía, uno los quiere aprovechar al máximo. Y la verdad es que yo no quisiera perder un segundo en la lucha para combatir a los criminales, apoyar a los que fomentan la creatividad a partir del emprendimiento privado inclusivo y no excluyente y en las luchas por las políticas sociales.

¿CÓMO ES ÁLVARO URIBE DESPUÉS DE 8 AÑOS DE GOBIERNO?

A los pocos días de haber dejado la Presidencia, viajé al extranjero y un colombiano ilustre que le ha tocado recibir a tres ex presidentes pocos días después de haber dejado la Presidencia, se mostró extrañado de que no estuviera deprimido. Le dije que yo regresé ahora al bello oficio de simple ciudadano. Desde la noche del 7 de agosto, soy un desempleado, no en trance de poder, sino en trance de lucha. No estoy buscando puestos, sino trincheras.

¿ENTONCES, USTED NO HA DESCANSADO DESDE QUE DEJÓ DE SER PRESIDENTE?

A mí me parece muy importante luchar para apoyar en todo el continente la necesidad de la seguridad como valor democrático y la necesidad del respeto a las libertades con iniciativa privada y con responsabilidad social. Hay muchos que maltratan la iniciativa privada, que expropian y aniquilan la creatividad. A otros nos corresponde apoyar a quienes defienden la iniciativa privada con un criterio incluyente, no excluyente, y con la convicción de que es el medio para resolver problemas de inequidad y de pobreza. Mientras muchos hablan de políticas sociales que no son sostenibles, nosotros tenemos que apoyar las políticas sociales sostenibles.

¿CÓMO FUERON ESOS 8 AÑOS DE GOBIERNO?

Fueron tan intensos que no alcanzaría a contar. El país ha mejorado mucho. Yo le dije a mis compatriotas: ‘el país no es un paraíso, no corren ríos de leche y miel’. Y un compatriota me dijo: ‘pero, Presidente, ya no corren los ríos llenos de sangre’. Cuando asumí la Presidencia dije: ‘aspiro a salir de la Presidencia y poder mirar a mis compatriotas a los ojos por haber combatido a todos los criminales independientemente de sus orígenes’. Y les cumplí. Se desmontó a los paramilitares, quedó en su mínima expresión el ELN, y bastante reducida las FARC. Fue un combate sin tregua al narcotráfico. Más de 1,200 personas extraditadas. Creo que eso es importante, pero también es muy importante trabajar y trabajar. Una vez me preguntó alguien del Gabinete: ‘pero bueno, ¿qué significa eso? Significa que tienes que eliminar los sábados, los días de fiestas, los viernes de fiestas, los lunes festivos; que tienes que eliminar de tu calendario tus vacaciones... Estamos en un servicio público con muchas necesidades.

¿CREE QUE LAS FARC ESTÁ ACABADA?

Es muy difícil acabar esos terroristas. Por eso lo que hay que hacer es luchar todos los días. Antes de yo ser presidente, me preguntaban en la campaña: ¿en cuánto tiempo se propone usted acabar con los terroristas? Dije: ‘esa no es mi promesa, mi promesa es que en todas las zonas, si yo gano la Presidencia, lucharé contra ellos’. Se avanzó muchísimo. Lo importante es no abandonar el camino.

HAGAMOS UN REPASO POR LA POLÍTICA INTERNACIONAL. ¿CÓMO EVALÚA EL PAPEL DE LA OEA EN EL TEMA DE LA CRISIS DE HONDURAS, Y AHORA CON EL CONFLICTO ENTRE NICARAGUA Y COSTA RICA?

No ha sido eficaz para frenar la invasión del ejército de Nicaragua contra Costa Rica. En Honduras, uno ve que la Corte Suprema de Justicia tiene un origen de elección ampliamente participativo. En otros países es por cooptación. En Honduras, hay una gran participación de la ciudadanía, lo que se llama la sociedad civil. El Congreso hondureño fue elegido en unas elecciones que no tuvieron cuestionamientos, lo mismo que el presidente Porfirio Lobo, quien está haciendo una tarea abnegada de reconstrucción del diálogo hondureño. Entonces, yo me pregunto por qué aquellos países que han sido tan radicales en oponerse a que Honduras se reintegre a la OEA, por qué esos países guardan silencio cuando se presenta esta invasión del ejercito de Nicaragua a Costa Rica. A ratos pienso que la mejor manera de defender el multilateralismo es a través de tener también voz y fuerza unilateral, porque aquí hay un abuso de un país que tiene ejército contra otro país que no lo tiene y en alguna forma encuentra una especie de vacío de voluntad o de carencia de herramientas en el multilateralismo.

¿USTED CREE QUE ES CORRECTO QUE PAÍSES COMO COSTA RICA Y PANAMÁ NO TENGAN EJÉRCITOS?

Yo respeto inmensamente esas decisiones. Lo que no es correcto es que se abuse de ellos. Uno se pregunta: ¿dónde está el multilateralismo? Porque si un país decide no tener ejército eso es respetable, pero no por eso se puede ir a invadirlo.

¿CONSIDERA QUE LOS GOBIERNOS DE AMÉRICA LATINA TIENEN GARANTÍAS PARA SEGUIR SIENDO DEMOCRÁTICOS EN LA ACTUALIDAD?

Tienen el deber. Creo que en América Latina no se debe seguir hablando de la izquierda o de la derecha, cuando todo el mundo dice hoy que gira alrededor de la regla democrática. La vieja división de izquierda o derecha surge en el momento en que se trajeron ideas de la izquierda europea para combatir las dictaduras.

PARA USTED, ¿CUÁLES SON LOS POLÍTICOS MÁS IMPORTANTES EN AMÉRICA LATINA?

Pues es muy difícil hablar de la gente y más difícil hablar de los vivos.

VOLVIENDO A SU PAÍS, ¿QUÉ SINTIÓ AQUEL 7 DE AGOSTO, CUANDO EN EL DISCURSO DEL PRESIDENTE JUAN MANUEL SANTOS, ESTE LE DIJO: ‘SEÑOR PRESIDENTE URIBE, ESTE ES SU GOBIERNO’?

Nada. Mucha generosidad de parte del presidente Santos, con quien trabajamos en equipo por muchos años. Su elección nos dejó tranquilos y optimistas. Y el pueblo colombiano concurrió masivamente a las urnas, viendo en el presidente Santos un compromiso con esas tres políticas fundamentales de nuestro gobierno.

¿LE HA PEDIDO ALGÚN TIPO DE ASESORÍA EL PRESIDENTE SANTOS?

Yo soy muy respetuoso. No le he pedido un solo puesto ni lo haré. Y cualquier cosita sobre temas sustantivos se la hablo en privado y con el mayor respeto, teniendo siempre en cuenta que él es el Presidente.

SU PADRE FUE VÍCTIMA DE LA GUERRILLA Y LA VIOLENCIA DE SU PAÍS, Y SE DICE QUE POR ESO USTED SIEMPRE HA COMBATIDO A LA GUERRILLA Y LA VIOLENCIA...

Pues mire, eso me lo preguntaron en Panamá a finales de 1999 cuando tenía el cabello negro. Allá en la Presidencia, dejé el pelo negro. Dije que el asesinato de mi padre me dejó un dolor hasta el último día de mi vida, pero nunca sentimientos innobles. Si uno no tiene sentimientos nobles, si uno no tiene amor a la Patria, no puede aspirar a estar en la vida pública. Una cosa es la tristeza y otra el odio. Yo mantengo mucha tristeza por la muerte de mi padre, justamente el 25 de noviembre mi padre hubiese cumplido años. Pero soy un combatiente por la democracia. Conozco de combates, no de odios. Siento un profundo amor por la Patria y por las tareas que se pueden hacer por la Patria. Además, mi caso es el del 50% de las familias colombianas que han sido víctimas directas de esta violencia que durante tanto tiempo ha afectado a Colombia.

Le voy a contar cómo la violencia en Colombia nos separó de Panamá. La violencia en Colombia ha sido tan honda que tuvo mucha incidencia en la separación de Panamá. Algunos analistas dicen: ‘no, es que Panamá había llegado a la mayoría de edad; es que Panamá había estado con Colombia desde 1821; es que el Presidente de Colombia se opuso a un acuerdo con los norteamericanos para el Canal; es que detrás de todo estaba el gran garrote del presidente de los Estados Unidos Franklin Roosevelt. Dicen tantas cosas. Yo creo que también hubo un gran descuido de Colombia con lo que era la joya de la corona. Y ese gran descuido fue por estar inmersos en la violencia interna.