24 de Feb de 2020

Política

Un horizonte político que tiende a complicarse

PANAMÁ. En un profundo análisis periodístico, La Estrella ha puesto sobre el tapete otro escándalo que estremece al sistema judicial pan...

PANAMÁ. En un profundo análisis periodístico, La Estrella ha puesto sobre el tapete otro escándalo que estremece al sistema judicial panameño, con graves implicaciones en el devenir político de la nación. La investigación revela un plan diseñado para destituir a la entonces procuradora General de la Nación, Ana Matilde Gómez, que —según la fuente del periódico— fue diseñado por el Dr. Italo Antinori, actual coordinador designado por el Gobierno para manejar las reformas constitucionales.

La gravedad de las acusaciones presentadas en este reportaje amerita una amplia investigación y ponen de manifiesto la debilidad estructural del sistema de justicia panameño. El país espera las explicaciones de los implicados en este caso y se hace necesario que el Órgano Ejecutivo haga las aclaraciones pertinentes. Todos estos acontecimientos se están dando en el marco de muchos eventos políticos que contribuyen a polarizar la realidad política nacional.

MARTINELLI SE REUNIRÁ CON EX PRESIDENTES

De forma sorpresiva, el presidente de la República, Ricardo Martinelli, propuso en los funerales del ex vicepresidente Guillermo Ford, una reunión en la Presidencia con los ex presidentes Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos. La noticia se convirtió de inmediato en el plato favorito del debate político. El PRD, a través de un comunicado, aceptó la invitación del presidente y se espera que esta reunión se dé en la próxima semana. La ex presidenta Moscoso espera la invitación formal del Presidente, pero ya anunció que asistirá si esta se produce. La agenda será abierta y este hecho político podría bajar la tensión y crispación política que vive Panamá.

REFORMAS CONSTITUCIONALES

La propuesta lanzada por la administración Martinelli para reformar parcialmente la Constitución ha generado de inmediato reacciones negativas, impulsadas por la falta de confianza que tiene la sociedad civil y la oposición política panameña en las intenciones del Ejecutivo, que ahora se le suman las acusaciones que se hacen contra el coordinador designado para esta tarea, Dr. Italo Antinori.

El presidente Martinelli, a través de diferentes medios, ha expresado que las reformas que le interesan son: acortar de diez a cinco años el periodo para que un presidente pueda reelegirse; además, intenta incluir en las reformas los programas de 100 a los 70 y la Beca Universal, así como la elección de gobernadores.

El Dr. Italo Antinori ha sido designado como coordinador del proceso de reformas, con la instrucción del Ejecutivo de realizar consultas a nivel nacional para palpar el sentir de la sociedad sobre este tema. Junto con Antinori trabajarán los viceministros de la Presidencia y de Gobierno, María Fábrega y Luis Carles, respectivamente. El Dr. Italo Antinori ya tiene preparado un borrador de reformas, sin haber realizado ninguna consulta. Considera además, que él redactará las reformas constitucionales y no cree en la necesidad de establecer una comisión amplia con miembros de la sociedad civil y de los partidos políticos que redacten las reformas. Las propuestas de Antinori difieren de las del Ejecutivo y se prevé un enfrentamiento a corto plazo.

El resto de la sociedad piensa que es necesario establecer una comisión para realizar las reformas con un mandato claro y preciso, en donde se indique que lo aprobado en esta comisión será respetado por el gobierno y la Asamblea de Diputados. En otras palabras, que se realice una reforma constitucional integral para corregir las graves deficiencias de la actual Constitución. En términos generales, existe una gran desconfianza acerca de lo que realmente intenta hacer el gobierno.

La propuesta del gobierno viene en un momento de gran desconfianza hacia las intenciones reales del presidente. Una sociedad civil fogueada en el combate contra el gobierno y el surgimiento de nuevos actores en el escenario político nacional.

El gobierno no parece entender el grave riesgo que corre impulsando una reforma sin un consenso real de todas las fuerzas políticas del país. Además, la apertura de este proceso de reformas constitucionales abre una gran interrogante sobre el futuro de las reformas al Código Electoral y pone presión al calendario de cara a las elecciones del 2014. El método escogido por el gobierno para reformar la Constitución nos permite indicar que si todo marcha bien, tendremos un referéndum entre octubre y noviembre del 2012 y habrá, entonces, que reformar el Código Electoral. Todo esto pone presión al calendario electoral del 2014 y eleva las dudas sobre qué es realmente lo que se busca. El panorama político del país tiende a complicarse y es predecible que viviremos en forma permanente de sobresaltos en sobresaltos.

LA BATALLA EN EL PRD

El Congreso Extraordinario del PRD, celebrado el 13 de febrero, aprobó la hoja de ruta y calendario electoral interno de este colectivo. A pesar de ello, Ernesto Pérez Balladares impulsa una propuesta para desconocer este acuerdo y cuenta con el apoyo, hasta ahora, de los precandidatos Balbina Herrera, ‘Bolo’ Flores, Javier Acha y en menor grado, Laurentino Cortizo. La dirección del partido se opone a esta propuesta y los precandidatos Juan Carlos Navarro y Samuel Lewis Navarro apoyan al CEN del PRD. Es interesante destacar que en medio de la crisis que vive la alianza oficialista, el PRD todavía no encuentra un camino hacia la unidad que le permita capitalizar eficientemente los errores del gobierno. Esta situación va a complicar seriamente el panorama político interno del PRD, así como el panorama político nacional.

AGENDA NACIONAL

Mientras los políticos de gobierno y oposición se concentran en adelantar la campaña electoral, el país tiene otros problemas diferentes a los de las elecciones. La agenda nacional está dominada por el incremento sustancial del costo de la vida, particularmente en los alimentos y la energía; en el incremento de los problemas de agua y basura; el ataque permanente de la delincuencia a los ciudadanos; los graves problemas que genera la ineficiencia de la Caja de Seguro Social; por el incremento en el precio de las medicinas; por los tranques y por las continuas imposiciones legislativas sin consultas. Hay un distanciamiento real entre la estructura política nacional y el electorado. Esta situación abre espacios a nuevas fuerzas con nuevas propuestas e incrementa el riesgo político nacional.