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27 de Nov de 2020

Política

Espionaje, la nueva arma de los políticos criollos

PANAMÁ. Dicen que no es algo inédito, pero que jamás, en la era democrática, el uso que los políticos le habían dado ha sido tan evidente.

PANAMÁ. Dicen que no es algo inédito, pero que jamás, en la era democrática, el uso que los políticos le habían dado ha sido tan evidente.

Se trata del espionaje. El telefónico y el cibernético. Justo la técnica que los partidos criollos han estado utilizando con regularidad por estos días para hacer o responder a los ‘ataques’ de sus pares opositores.

Y lo hacen libertinamente, sostiene el analista y catedrático Miguel Antonio Bernal. ‘Eso es muy denigrante’, continúa.

Solo esta semana, la ministra de Trabajo, Alma Cortés, mostró en Telemetro una serie de correos electrónicos en los que el ‘rey de las pirámides’, David Murcia Guzmán, pedía al hijo del secretario general del PRD, Mitchell Doens, contactarlo con su padre para conseguir difundir un vídeo en el que revelaría a cuáles funcionarios ayudó con su empresa, DMG. Según Cortés, recibió los mails en un sobre amarillo, con el irónico rótulo: ‘confidencial’.

Además, conversaciones telefónicas de dirigentes de la oposición han sido colgadas en la red social Youtube. ¿Y los responsables? En la más absoluta clandestinidad.

‘Es preocupante que la sociedad acepte esas tácticas que son totalmente contrarias a lo que dice la ley (...) las comunicaciones deben ser respetadas’, agrega Bernal.

Justo los artículos 164, 166, 289 y 291 del Código Penal vigente prohíben la difusión de la correspondencia privada. La ley no deja puertas abiertas ni favorece a grupo alguno.

LAS ALARMAS

El investigador de mercado Jaime Porcell está preocupado por la modalidad. Aunque sostiene que el espionaje no es algo propio de estos tiempos, ya no se graba solo para la DEA estadounidense, sino también con fines políticos.

Incluso, una de las supuestas razones por las que el presidente Guillermo Endara Galimany y su vicepresidente Ricardo Arias Calderón rompieron relaciones en 1993 habría sido que, desde el Ministerio de Seguridad, le estaban siguiendo las llamadas al mandatario.

‘Siempre se ha grabado, pero el problema de ahora es que se pone en manos de gobiernos irresponsables ese tipo de herramientas tecnológicas sofisticadas (para interceptar comunicación privada)’, plantea Porcell.

Y tanto él como Bernal coinciden en que debe haber un freno pronto a ‘esas actividades funestas’.

‘Esto dibuja la intención de usar mecanismos cuestionables para la puesta en práctica de información que se consiga, y debe haber un detente’, reclama.

Pero si no lo hay, sostiene Bernal, la técnica ‘funesta producto de la degradación aupada por el gobierno’ crecerá hasta límites inimaginables.

PASADO Y FUTURO

Pero esas fronteras ya están plenamente identificadas. Al menos en el opositor Partido Popular (PP). Su vicepresidente, Aníbal Culiolis, cree que lo de hoy son secuelas de la ‘sucia’ campaña electoral de 2009 y muestran la tónica que imperará en el 2014. Por eso, dice, ‘hay que detenerlo ya’.

‘El procurador Ayú Prado debe abrir una investigación de oficio. Hay que averiguar si aquí hay participación del Estado’, enfatiza.

Justo en manos del procurador José Ayú Prado están dos denuncias interpuestas por el gobierno, por violación a la comunicación privada. Una por el hackeo al correo del ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu (en la que ya hay sindicados), y otra por la publicación que hizo la excandidata presidencial por el PRD, Balbina Herrera, de correos a los que tuvo acceso, y que dejaban ver los vínculos entre el presidente Martinelli y el prófugo de la justicia italiana Valter Lavitola, examigo de I’ll Cavaliere, Silvio Berlusconi.