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18 de Jan de 2021

Política

Se distancian posiciones de indígenas y del gobierno

PANAMÁ. El diálogo hidroeléctrico entre el gobierno y los ngäbes sumó ayer otra jornada más de incertidumbres. Es que ninguno de los blo...

PANAMÁ. El diálogo hidroeléctrico entre el gobierno y los ngäbes sumó ayer otra jornada más de incertidumbres. Es que ninguno de los bloques varió su posición: el oficialismo insiste en que no quitará las plantas de las zonas adyacentes a la comarca Ngäbe Buglé, y los indígenas apuestan a que sí lo hagan.

De hecho, en el tercer día de debate en la Asamblea Nacional, los ngäbes lanzaron una nueva propuesta. Que el proyecto hidroeléctrico Barro Blanco ya no sea detenido sino eliminado, y que a Genisa, la empresa que lo desarrolla, se le indemnice. La compañía asegura ya haber invertido 100 millones de dólares.

El gobierno no recibió con gratitud la proposición. El ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, concluyó que es ‘muy serio lo que están pidiendo’, y pidió ‘tiempo’ para analizarlo.

‘Esto no es cuestión de contestar en un día o dos días a la ligera, lo que están pidiendo aquí va mucho más allá de lo que han estado pidiendo todos estos días’, aseguró el titular.

TABASARÁ Y CHAN, DENTRO DEL PAQUETE

Tras lo que consideraron evasivas del gobierno, los ngäbes endurecieron su propuesta. Sobre el mediodía agregaron dentro del paquete de eliminaciones a la planta hidroeléctrica Tabasará II (propiedad de los empresarios Gabriel Btesh y Felipe Virzi, involucrados en el escándalo del terreno de Paitilla) ‘en virtud que se le venció el período de dos años, desde que se le otorgó la concesión’.

Además, reclamaron al gobierno que decline de aprobar el proyecto Chan II y cualquier otro que se quiera levantar en las riberas del río Changuinola, hasta que no se adecúen los límites, tanto de las comunidades indígenas nuevas con la provincia de Bocas del Toro, como de sus zonas anexas.

‘Quedaron fuera de la comarca por irresponsabilidad de los gobiernos de turno desde 1997’, sostuvieron los ngäbes en un comunicado.

REACCIÓN CAUTELOSA

Las autoridades rechazaron lo planteado. Fábrega, al frente de la delegación oficial, interpeló que las nuevas exigencias de los indígenas ‘excede con creces lo que se está discutiendo en el diálogo’.

En la misma línea se pronunció el presidente de la comisión de Comercio (responsable del tema hidroeléctrico en la Asamblea), Raúl Hernández. ‘Esto nos deja en un punto cero’.

Pero, los indígenas no daban un paso atrás. Mientras tanto, se empezaban a manifestar en las calles del oriente del país. Mantuvieron bloqueado el puente sobre el río Changuinola hasta las 4:00 p.m. y una hora después, otro grupo trancó la vía Interamericana en el sector de El Salado, cerca de San Félix.

Además, anunciaron que se mantendrán en vigilia a orilla de la Interamericana en Viguí, ‘hasta que se respete el pacto San Lorenzo I’.

GOBIERNO BUSCA A IGLESIA

Las posiciones encontradas hicieron que al final de la tarde el presidente Ricardo Martinelli —quien tenía cerca de 15 días sin apariciones públicas— y sus ministros Jimmy Papadimitriu, Jorge Fábrega y Salomón Shamah se reunieran con la Iglesia católica, en la Curia Metropolitana. El encuentro tardó dos horas y a su término el gobierno solo insistió en que ‘el diálogo seguirá’. Pero nada más.

Y tanto los monseñores José Domingo Ulloa como José Luis Lacunza fueron esquivos con las interioridades del urgente encuentro.

‘Pregúntenle al presidente’, arguyó Ulloa, al ser cuestionado por los medios sobre las conclusiones de la reunión.

El diálogo hidroeléctrico cumplirá hoy su cuarta jornada. Se reanudará a las 10:00 a.m. en la Asamblea.