03 de Oct de 2022

Política

No hay consenso en CD sobre ley antitransfuguismo

PANAMÁ. Unos piensan que es innecesaria. Otros que es mejor impulsar un pactopolítico. Y para otros, simplemente ninguna o todas las ant...

PANAMÁ. Unos piensan que es innecesaria. Otros que es mejor impulsar un pactopolítico. Y para otros, simplemente ninguna o todas las anteriores.

En las bancadas de Cambio Democrático (CD) y el Molirena lo que menos ha habido por estos días es un punto en común sobre la propuesta de ley de dos tránsfugas de echar abajo, precisamente, las normas que permitieron el transfuguismo político. Es que, confirmaron ayer diputados de ambas bancadas, la idea —que está siendo esbozada por los expanameñistas y ahora CD Manuel Cohen y José María Herrera— nunca fue presentada a todos los legisladores de gobierno.

Cohen y Herrera la anunciaron a los medios la semana pasada y empezaron a recibir el respaldo de sus colegas. De José Muñoz y Sergio Gálvez, principalmente. Los pesos pesados de una bancada que solo necesitó dos años para duplicar su membresía.

Abraham Martínez, un experredé que hoy presenta controvertidos proyectos a nombre de CD —entre ellos la reforma electoral—, dijo no verle ‘ningún sentido de ser’ a la propuesta antitransfuguismo de sus compañeros. ‘Hay que ser coherentes, uno políticamente no se puede desdecir’, advirtió, evocando la aprobación de la Ley 14, que luego 28 diputados usaron de marco para saltar de partido. Esa norma dificulta —por no decir, según muchos, que imposibilita— que los partidos apliquen la revocatoria de mandato a las autoridades electas que van en contravía de los postulados. ‘No le veo sentido’, agregó el legislador del distrito de San Miguelito. Con él coincidieron sus colegas Marcos González y Miguel Fanovich. Para González someter a que un diputado esté forzosamente en un colectivo en contra de sus principios es contraproducente. ‘El que te traiciona aquí te traiciona donde sea, si lo hace una vez lo va a seguir haciendo’, sostuvo. Fanovich, más recatado, insiste en que ‘la democracia, en estos instantes, debe haber libertad de escoger la corriente’ que se desee. ‘Hay que analizar la propuesta, no estoy convencido’, dijo el legislador, quien formó parte de un grupo de parlamentarios que tras formar parte de la disidencia panameñista decidió saltar al Molirena.

Abelardo Antonío, otro de los diputados PRD que saltó a las filas de CD dice que la idea ‘no le quita el sueño’, aunque no entiende el motivo o qué es lo que se busca con esta propuesta.

‘UNA LEY NO ATA A UN DIPUTADO’

Pero no todos piensan como Martínez, González o Fanovich. Osman Gómez, un expanameñista que saltó al Molirena, insiste en que todos los controles electorales ‘son bienvenidos’. ‘El transfuguismo es un mecanismo que se ha permitido vía ley, pero ninguna ley está escrita en piedra’, insistió Gómez.

Aún así, el legislador chiricano sostiene que ‘ninguna ley ata a un diputado’.

‘Mientras la Constitución no diga que el partido debe aplicar la revocatoria de mandato, ese es un tema opcional’, agrega.

Su colega Gabriel Méndez —experredé y ahora CD— coincide con él en favorecer una reforma que dificulte el transfuguismo porque, dice, ‘los tiempos cambiaron’.

Según Méndez, como la recién aprobada reforma electoral elimina la asignación de curules por partido —sólo en la fórmula para el cociente—, ‘es conveniente políticamente la aprobación de esta propuesta’.

En sus palabras se esconde, al final, la metafísica del repentino e irónico cambio de parecer del oficialismo.

UN PACTO VÍA LEY

Los diputados de CD analizan presentar esta semana la propuesta ante la Asamblea y convocar antes a las bancadas de gobierno para convencerlas de la idea. Se debaten, además, la posibilidad de que lo aprobado tenga efectos retroactivos, pese a que los críticos aseguran que eso sería como propinarse un disparo en el pie.

‘Eso pondría a los diputados tránsfugas en manos de los colectivos a los que renunciaron’, explicó el diputado del Molirena Jorge Alberto Rosas.

Mientras el gobierno estudia el panorama, voces políticas abogan por un pacto político en lugar de una ley antitransfuguismo, como lo ha hecho España desde 1998. (Léase nota relacionada).

Frente a eso, Muñoz no descartó que una vez la idea llegue a la Comisión de Gobierno se convoque a los partidos políticos para concertar un documento que sea aprobado por ley.

Pero aún cuando Muñoz plantee eso, en las huestes de CD no todos creen que es propio llegar a un acuerdo político. Gabriel Méndez, por ejemplo, sostiene que eso sería ‘utópico’ pues —asegura— ‘la oposición no es constructiva’.

‘Las reglas se hacen para todos’, adujo. Vidal García, también de CD, vaticina que, al final, todas las bancadas estarán de acuerdo ‘y pondrán sus barbas en remojo’. ‘Aquí estamos hablando de la vida política del país y esto debe quedar plasmado en un proyecto de ley’, agrega.

AYER SÍ, HOY NO

—¿Te vas a cambiar en el medio del juego después que recibiste beneficios?—, se inquiere el diputado Gómez, a manera de explicación del por qué impulsan la derogación de la Ley 14.

Gómez es menos diplomático que José Muñoz o que su colega Vidal García al razonar sobre la propuesta.

Es que estos últimos hablan sobre democracia. Que han escuchado las críticas de la oposición y la sociedad civil sobre la forma en la que

CD aumentó su número de diputados. Y, dicen, ahora quieren revertir al menos el molde.

‘Para nadie es un secreto que CD ha reclutado a otros diputados para tener mayor gobernabilidad y que el presidente Martinelli pueda seguir impulsando sus mega obras. Ya era tiempo de que se presentara una ley de este tipo’, dice García, sin comedirse.